El Opus Dei en Valladolid

Encuentro y libertad de expresión

Colegio Mayor Peñafiel: “¿EL MEJOR SITIO PARA ESTUDIAR… Y PARA VIVIR?”

Colegio Mayor Peñafiel

Publicado originalmente en Opuslibros.org

Me han impresionado e indignado mucho los testimonios que he podido leer en este site sobre el colegio mayor Peñafiel en la ciudad de Valladolid y que según sus promotores es “el mejor sitio para estudiar, el mejor sitio para vivir” -lema de su web- , ¡nada menos!, me parece estar escuchando al fundador del Opusdei con eso de “el mejor sitio para vivir, el mejor sitio para morir es el Opus Dei” (se ve que falta imaginación en la Prelatura).

En serio, realmente sobrecoge la lectura de los testimonios de Aldebarán (ex numerario) y de J. F. (colegial no del Opusdei) , creo que son oportunos ahora que estamos en fechas de matrícula para el curso que viene.

Gracias y ánimo con este estupendo site.

Mauri

Nota - Estimado Mauri, a ver cuanto les dura a los del Colegio Peñafiel esta nueva “muletilla”, seguramente no vaya mucho más allá que ese otro “ritornello” falso y facilón: “vive como quieras” que, como nos contó Luz López , retiraron de su web tras el escrito de “Aldebarán“. De lo que sí estoy segura es de que el opusdei es “el mejor sitio para morir” como decía el santo fundador pero cuanto antes, mejor, porque “¡menos mal que hay cielo!”. Una pena. Un saludo.

 

MÁS ESCRITOS Y TESTIMONIOS SOBRE EL C. M. PEÑAFIEL:

LA OTRA CARA DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

Agosto 3, 2008 Publicado por opusvalladolid | Colegio Mayor Peñafiel, Colegio Mayor Peñafiel Valladolid, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Universitario Penafiel | | No hay comentarios

La DEBACLE del Colegio Mayor Peñafiel: algunos de los que estuvieron… y se largaron

 

La situación actual del Opus Dei en España

[...]

Me han contado que Peñafiel cuando se abrió en 1981 tenía más de 70 numerarios jóvenes haciendo el centro de estudios, cuando yo me incorporé había 5 de los que quedan sólo 2: J. B. y C. A.

Hubo unos años en los que en verano hacíamos el “semestre” en Peñafiel con los del centro de estudios de Galicia… lo recuerdo con cariño y recuerdo las tardes de sábado en Aldebarán (casa de convivencias que creo que han derruido y vendido), me imagino ahora a esos “hermanos” míos de los que no he vuelto a saber nada y doy gracias a Dios porque sé que -también ellos- mayoritariamente se han ido del Opus Dei. Desde aquí mi homenaje a G. P., P. A., L. J., porque sufrieron lo indecible.

Resulta que Peñafiel se quedó demasiado grande en poco tiempo y decidieron hacer en el mismo edificio una “residencia de profesores universitarios”… en la que viven 10 numerarios mayores, es un centro y se llama Rodil y la vez que más “profesores universitarios” vivieron en esa “residencia”, en el tiempo que yo estuve en Peñafiel, había 2… I. S., que ahora es uno de los subdirectores del colegio mayor y G. C., que se marchó del Opus Dei. Los únicos profesores que allí hay son los del colegio Peñalba, de Fomento (o sea, del Opus Dei)… de ésos sí hay muchos.

A la gente “de fuera” les teníamos que convencer de que eso (ese centro) era una “residencia de profesores universitarios”… costaba bastante que se lo creyeran. También recuerdo con horror, cuando Peñafiel era todavía centro de estudios, las trolas que teníamos que decirle a la gente cuando alguien se ponía en contacto con el colegio mayor para solicitar plaza.

La universidad de Valladolid y… todo el mundo, estaban y están muy descontentos por las “rarezas” de Peñafiel. Las relaciones universidad - Peñafiel nunca han sido buenas, porque el colegio mayor obtiene muchos beneficios de la universidad y no cumple con su función de alojar estudiantes (¡claro!, ha sido centro de estudios hasta hace nada).

Era un “pecado” muy grave decir la verdad del colegio, debíamos decir que ahí vivían 40 universitarios y en realidad solo éramos 6 (numerarios). La gente lo pasaba muy mal porque había situaciones muy incómodas por todo esto. Por ejemplo un numerario de Valladolid, ¿cómo explica a un amigo que vive en un colegio mayor cuando la casa de sus padres está en la ciudad?

[...]

Me acuerdo de que el último curso de Peñafiel como centro de estudios de Valladolid, 2004-05, había 3 numerarios haciéndolo: A. R., D. R. y P. A. Ese curso sólo se incorporó D. R., el consejo local estaba compuesto por V. L., B. B., P. C. (que desapareció de repente) y J C. O., todos “mayores”, además del cura: N. P.

Recuerdo cuando nos dijeron que Peñafiel dejaría de ser centro de estudios y que Monterrey (un centro san Gabriel de universitarios) se iba a cerrar para que los numerarios que ahí vivían vinieran a Peñafiel… recuerdo que ese año, 2005, no se por que extraña fuerza, de los 3 numerarios jóvenes de Monterrey, 2, M. E. y A. ¿B.?, se salieron del Opus Dei; y de los 3 supernumerarios jóvenes que iban por allí (¡cuantos!, ¿verdad?), también 2, P. G. y F. M., se fueron del Opus Dei, quedando solo G. S. ¿Demasiadas malas “ovejas” o “mal pastor”?

Poco a poco voy oyendo más casos de gente que deja el Opus Dei y con la que he convivido en Peñafiel o en el semestre: J. R., J. F., A. A., J. C., E. O., M A. B., M. LL., H. P., S. S., E. P., J. A., F. V., J. ¿L.?, R. C., (estos tres últimos se acaban de casar, ¡enhorabuena!), G. P., J M. A., J. B., etc, etc, etc… Casi todos hemos pasado por el psiquiatra y hemos sufrido mucho en silencio y soledad, ¡me alegro de veros fuera de la Opus, queridos amigos, me alegro mucho!

Hace poco me he enterado de que P. A. también se ha ido, ¡bien por él!, ¡qué mal lo has pasado y cómo me alegro de verte, por fin, libre!

[...]

 Colegio Mayor Peñafiel

Fragmentos tomados del testimonio de ‘Aldebarán’, ex numerario del Opus Dei que vivió en el CM Peñafiel:

La verdad del Colegio Mayor Peñafiel

***

Ver también: Otros escritos relacionados con el Colegio Mayor Peñafiel 

Junio 18, 2008 Publicado por opusvalladolid | Colegio Mayor Peñafiel, Colegio Mayor Peñafiel Valladolid, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei | | No hay comentarios

Colegio Mayor Peñafiel, curso 1994/1995: “Recuerdo la presión total que se ejerció sobre mí”

Publicado originalmente en Opuslibros.org

Lo cierto es que me sorprendo a mí mismo al verme escribiendo estas líneas. Entiendo que debo participar con el testimonio de esos años, del tiempo que pasé en la “Obra de Dios”. También se que al escribir, al decirlo, me saco algo de dentro, me limpio.

Yo pité en el centro de Gijón, el antiguo “Bulnes” y ahora “Deva”. En realidad, esos años, de los 16 a los 18, no vivía la vida de la Obra. Estaba aún protegido por mi entorno familiar, completamente favorable a mis planes en el club. Mucho deporte y excursiones. Todo cambió al empezar mi primer año en el Centro de Estudios. En 1994 inicié mis estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid. Fui residente numerario en Peñafiel desde septiembre de 1994 hasta marzo de 1995, en los que decidí dejar la prelatura.

He olvidado muchas de las cosas que viví entonces. Supongo que aquí adquiere sentido la facultad de olvidar que necesitamos las personas para vivir de la que escribió Nietzsche. Pero sí recuerdo la toma de decisión, es decir, desde el momento que decido que no quiero seguir en el Opus Dei, hasta que tuve que hacer la maleta y salir por la puerta.

Al plantear mis dudas a mi director, me lo cambiaron. Quiero decir que, desde ese momento, me atendió el director de Peñafiel por aquel entonces (creo recordar que su nombre de pila era JA). Nunca escuchó lo que tuve que decirle. Lo recuerdo como la única persona que me tocó la conciencia, que manoseó mi espiritualidad y vivencias personales. Que me envío al infierno, dejó sin sentido a mi vida. Yo estaba creado para ser numerario y al marcharme de la Obra traicionaba el plan del Creador, mi sentido último y final. Nunca podría ser feliz. ¿Cómo es posible que una persona “formada” sea capaz de decirle estas cosas a un chico de 18 años que acaba de salir de su casa? Recuerdo la presión total que se ejerció sobre mí. Recuerdo ese mes de febrero/marzo como una especie de tubo.

Ahora tengo 31 años. NADIE ha ejercido semejante violencia sobre mí como esta persona. Ese maltratador psicológio/terrorista espiritual.

Un día hice la maleta, cumplidos los días y ayudado por mi familia, salí por la puerta. Nadie se despidió de mí entonces. Acudieron a la estación dos compañeros (FLV y PB). Creo que los dos siguen en la Obra, uno de ellos en Roma. Tuvieron que desobedecer para venir a la estación de Autobuses, demasiado corazón supongo. Dice mi madre, que también dejó la Obra (su historia es mucho peor que este breve lapsus en mi vida), que hay muy poca caridad en la Obra de Dios.

No tengo secuelas, gracias a Dios. No necesité medicación. Sí un año de adaptación al mundo “real” y un psicólogo que me ayudó a dejar de lado toda esa estructura omnisciente de horarios y visiones de las cosas.

Valoro muchas de las cosas que aprendí en el colegio en el que estudié (Los Robles) y del tiempo que pasé en los clubes. Tiene que ver con el esfuerzo, la excelencia, las llamadas “virtudes humanas”. Pero el balance total es el siguiente: creo que dentro de la institución hay algo esencialmente dañino, perverso. Una suerte de destrucción interior, de todo lo que nos hace ser lo que somos, en aras de la organización, del “espíritu de la Obra”, pasando por encima de la verdad, de las personas, de sus vidas.

Mi experiencia en la Obra me ha alejado de la práctica religiosa. No puedo ni rezar, ni pedir, ni creer. Todo está impregnado de esos días, de sus vivencias.

Aprovecho la ocasión para mandaros un fuerte abrazo a todos,

Acrobata

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Colegio Mayor Peñafiel

 

 

COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL, SELECCIÓN DE ESCRITOS :

 

PROPAGANDA DEL OPUS DEI EN VALLADOLID: COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

EL TIMO DE LA PROPAGANDA DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL: SU VIDEO PROMOCIONAL

LA VERDAD DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL, OBRA CORPORATIVA DEL OPUS DEI EN VALLADOLID. TESTIMONIO DE ‘ALDEBARÁN’ EX NUMERARIO.

ME VOY DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL Y DEL OPUS DEI

HISTORIA MUERTA DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL 

EL OPUS DEI DE ESPAÑA UTILIZA LA FUNDACIÓN HARAMBEE PARA LAVAR EL NOMBRE DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

¿EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL AMENAZA A SUS PROPIOS COLEGIALES?

HOMENAJE A JOSÉ LUIS GÓMEZ RICO

¿SERÁN UN FRAUDE LAS ‘BECAS EXCELENCIA’ DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL?

UNOS JÓVENES DESTROZAN UNA MUESTRA SOBRE EL SIDA EN LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID TRAS LA QUEJA DE PROFESORES DEL OPUS DEI

COLEGIOS MAYORES UNIVERSITARIOS Y RESIDENCIAS UNIVERSITARIAS EN VALLADOLID: ALTERNATIVAS AL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

 

Abril 16, 2008 Publicado por opusvalladolid | Colegio Mayor Peñafiel, Colegio Mayor Peñafiel Valladolid, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei | | No hay comentarios

LA OTRA CARA DE LA MONEDA: artículos, testimonios y opiniones sobre el Colegio Mayor Peñafiel

Abril 7, 2008 Publicado por opusvalladolid | Colegio Mayor Peñafiel, Colegio Mayor Peñafiel Valladolid, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Universitario Penafiel | | 10 comentarios

El Opus Dei de España utiliza la Fundación Harambee para lavar el nombre del Colegio Mayor Peñafiel

Publicado originalmente en Opuslibros.org

Tiene toda la razón LuzLopez en lo que nos decía el pasado 28 de mayo sobre la estrategia de la Oficina de propaganda del Opus Dei en España para tapar la debacle que tienen con el Colegio Mayor Peñafiel. Pues, en una de las recientes actualizaciones de la Web oficial española, aparecía una noticia del 29 de Mayo en la que utilizan a la Fundación Harambee para lavar el nombre del susodicho colegio mayor ["INICIATIVAS SOCIALES: Colegio Mayor Peñafiel: la vida como servicio y el trabajo como tarea social". Intervención de la Dra. Soga, coordinadora de Harambee en Castilla y León, en la presentación del ITT (Institute for Industrial Technology) en el Colegio Mayor Peñafiel].

Ya se ve que, desde el jarro de agua fría que Juan Pablo II les echó en la beatificación de Escrivá, cantándoles las cuarenta por su poca sensibilidad hacia los necesitados, utilizan esta fundación para un roto y para un descosido. ¿Que les atacan con El Código Da Vinci? Pues un par de dosis de Harambee. ¿Qué ahora tienen problemas con el C.M. Peñafiel? Pues cuarto y mitad de la fundación africana…

Me malicio que estarán preparando ya otra buena dosis de Harambee para cuando se sepa de qué trató la última audiencia del Prelado del Opus Dei con el Papa, el pasado lunes. No puede tratarse de nada que les agrade pues cada vez que hay algún encuentro con el Papa o con alguien de la Jerarquía, les falta tiempo para cacarearlo en su Web. En cambio, en esta ocasión sólo hemos podido enterarnos por el Servicio de Información Vaticano, quien comunicó que Benedicto XVI había recibido al Prelado del Opus Dei y, a continuación, a Mons. Monterisi (el Secretario de la Congregación para los Obispos, quien después de defender a la Obra recibió varias cartas con la versión en italiano del escrito de Oráculo, La libertad de las conciencias en el Opus Dei).

Trinity

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Colegio Mayor Peñafiel

SELECCIÓN DE ESCRITOS SOBRE EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL:

 

PROPAGANDA DEL OPUS DEI EN VALLADOLID: COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

EL TIMO DE LA PROPAGANDA DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL: SU VIDEO PROMOCIONAL

LA VERDAD DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL, OBRA CORPORATIVA DEL OPUS DEI EN VALLADOLID. TESTIMONIO DE ‘ALDEBARÁN’ EX NUMERARIO.

ME VOY DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL Y DEL OPUS DEI

HISTORIA MUERTA DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL 

¿EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL AMENAZA A SUS PROPIOS COLEGIALES?

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¿SERÁN UN FRAUDE LAS ‘BECAS EXCELENCIA’ DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL?

COLEGIOS MAYORES UNIVERSITARIOS Y RESIDENCIAS UNIVERSITARIAS EN VALLADOLID: ALTERNATIVAS AL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

Marzo 24, 2008 Publicado por opusvalladolid | Colegio Mayor Peñafiel, Colegio Mayor Peñafiel Valladolid, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Universitario Penafiel, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Iniciativas sociales Colegio Mayor Peñafiel, Opus Dei, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei Valladolid, Voluntariado Colegio Mayor Peñafiel, opusdeivalladolid | | 1 comentario

Los “remedios” de la Obra

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Flavia

Leyendo algunos de los textos publicados últimamente en la WEB, me topé con una frase de pura cepa opus que me impresionó de inmediato, tal vez porque la escuché demasiado, a saber: “hay que dejarse ayudar, no te dejás ayudar”… etc. Y no pude evitar enlazar en mi mente esta frase, con algunas cosas que me vienen circulando en la sesera últimamente: cómo en la Obra los caminos de solución de las crisis y malestares que en determinados momentos comienzan a vivir algunos miembros de esa institución, cierran con el tema de “dejarse ayudar” o no.

Es un círculo hermético, en el cual el problema y la ayuda son parte de la misma lógica, pero lo más complicado es que la mediación subjetiva, la persona concreta que está mal, debe simplemente “dejar”, o peor, “dejarse”…

Y cada “ayuda” es un paso más que en momentos de crisis o dificultades manifiestas, lleva a quienes están en “crisis” a la indignidad, al abismo, al infantilismo, a la insensibilidad.

También es cierto que lo que se considera necesario para salir de las crisis y dificultades, es a priori determinado, la ayuda “prevista” por la Obra: rendir el juicio, ser más y más sincera en la charla, a veces sin tener ya qué decir, sin que en general el problema sea lo que uno dice, sino ese borramiento de sí que se da en el ponerse a disposición de otro, o del Otro llamado “espíritu del Opus Dei”. Entonces, los que normalmente son medios de crecimiento espiritual en la vida cristiana, terminan siendo una ciénaga, en la que uno se hunde con cada movimiento.

Me ha pasado y me pasa, que a la hora de confesarme, o de charlar algún tema que me afecta en lo personal con un sacerdote o con alguien del estilo, me veo en dos actitudes, o la de una “sinceridad salvaje” que no me es requerida, ni es necesaria, o, la de una reserva desconfiada, ante la posible invasión a mi interioridad.

También me ha sucedido que el recurso a la oración para dejar los problemas en manos de Dios, termina a veces “sospechado” en mi interior, de ser una maniobra evasiva, un derivado de costumbres o “criterios” adquiridos.

Me he preguntado estos años, y actualmente me pregunto, qué significa, en clave cristiana real, no opus, el abandono de sí, el desprendimiento de sí, y, me parece que tal abandono y tal desprendimiento, se caracterizan por una gran libertad, es decir, que no se puede abandonar o no podemos desprendernos sino de aquello que hemos asumido, que hemos tomado en su plena dimensión. Tampoco podemos degradar la confianza en Dios, como si Dios fuera una placebo para nuestros problemas, en todo caso, la oración nos hace más lúcidos o nos fortalece el corazón, pero no nos hace huir de la realidad.

Entonces, el problema con los “remedios” de la Obra, para épocas de crisis y no tanto, no es que no se hayan preconizado antes en otras instituciones eclesiales, previamente al Concilio (hoy parecen haber resurgido estas ideas, desgraciadamente), el tema es que en la Obra esas prácticas cierran y se cierran sobre la institución, y uno termina “amando” sus barrotes, o viviendo en los espacios que dejan los barrotes, o bien enloqueciendo. Quiero decir, que toda ayuda, toda solución en la Obra es interior, no sólo por las “recetas internas”, sino por la vida clausa en sus aspectos fundamentales, que vive un miembro del Opus Dei.

Así, y tomando en cuenta lo que decía Escrivá al respecto, quienes hemos salido, en ultima ratio, realmente “sobrábamos”, éramos un defecto de la institución, una falla, que no podía ser, y que no puede ser. De ahí la imposibilidad de reconocer nuestra existencia moral, no sólo material, para el Opus Dei, de ahí la cólera que suele suscitar la existencia de esta página en algunos miembros actuales de la Obra que la visitan.

En medio de todas estas cuestiones, me parece también un problema el que se califique a los testimonios de algunos ex miembros, como “amargos”, o “resentidos”. En todo caso, la pregunta es: ¿hay una “forma”, o debería haberla, una suerte de “criterio de expresión para ex” que se derive de algún vademecum, y que habría que observar (por fuera de los de la urbanidad)?.

Entiendo que los modos en que las personas se expresan no sólo deben leerse desde sus estados de ánimo o peculiaridades de carácter, también resultan indiciarias de los aspectos de la personalidad o la afectividad, o la racionalidad, que son vulnerados cuando se acciona o se reprimen ciertos resortes de la condición humana. Tomando en cuenta, además, que nuestra reunión cibernética es algo singular, no hay espacios por el estilo, porque la Obra no es algo simple, ni fácil: en todo caso, nuestras experiencias plantean un primer desafío, la posibilidad de hablar, uno segundo, la posibilidad de comprender, uno tercero, la de ayudar, acompañar y consolar, siempre, la de curar y curarnos.

Volviendo a lo que antes decía, cuando una persona se entrega a Dios, cuando se abandona en su misterio, se embarca en una libertad mayor que plenifica la propia: ese tipo de entregas es solamente posible cuando el polo de la tensión en la entrega es algo no sólo mayor, también inefable, que no se puede manejar o manipular. Cuando las “entregas” se hacen en función de realidades que no se corresponden a la proporción debida a la condición humana, en tanto somos “capaces de Dios”, entonces, ahí sí, resultamos mutilados, alienados, mecanizados.

Entiendo que uno de los elementos más negativos del Opus Dei es la sistemática desviación de lo que está instituido para un fin, dirigiéndolo hacia otro, llevándolo hacia una espacio de significaciones que luego hace muy difícil poner las cosas en su lugar. “Dejarse ayudar”, es en la Obra simplemente “dejarse”, y la concreción de la “ayuda” es otro paso más en la consolidación de una pertenencia alienante, o un paso hacia el descarte, sea al interior de la institución, o finalmente, en la salida.

Digamos que esta mecánica me recuerda a la lógica de la “sanidad social”, que expulsa a lo enfermo por la vigencia e intensificación de su lógica interna. También me recuerda, más gratamente, una observación que hace J.L. Borges en un ensayo sobre el infierno: comenta que los infiernos antiguos y medievales (el del Dante, paradigmáticamente), son lugares en los que ocurren cosas espantosas, en cambio, los infiernos “modernos”, (menciona al “Vathek”, de W. Beckford, una obra notable), son “lugares espantosos”.

El horror, lo siniestro, lo que vuelve en la ambiguedad de las emociones, en los sueños, en esas “sorpresas” de nuestra subjetividad, es la ausencia de “distancia”, la ocurrencia de cosas espantosas es determinable y puede detenerse, en cambio, un lugar espantoso es un lugar total (esa es la sustancia del espanto), a no ser que nos saltemos su lógica, con costos diversos, sea por el acto de salir, sea cuando ya hemos salido e iniciamos la tarea de “reconstrucción”.

En fin, “dejarse ayudar” es en el contexto del Opus Dei, una frase que me parece siniestra, porque me recuerda, no sólo en la memoria, qué significa haber sido miembro de una institución total, qué significa que el predicado que mejor les cabe, es el de querer ser “los dueños” de todo lo que tocan, patéticamente dueños, hasta tener que “comprarse” un nombre.

San Agustín dice algo muy claro y muy bello, en el Prólogo de su Exposición de la Primera Carta de San Juan:

“en ella se recomienda la caridad, muy dulce para todos aquellos que tienen sano el paladar del corazón, para gustar el pan de Dios”.

Lo más gustoso al corazón es la caridad, y por ella podemos apreciar “el pan de Dios”, por ella también, entiendo yo, podemos recobrar el gusto estragado, y volver a sentir, en fin, a experimentar la gracia, de la vida, de la libertad que habita en la verdad íntegra de esa vida nuestra.

Noviembre 27, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Tamaral León, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Club Antares Valladolid, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Torla Oviedo, Club juvenil Prados, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, ExOpus, Opus, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Valladolid, Problemas psiquiátricos, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

La “voluntad de Dios” en el Opus Dei

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Galileo

Quien más, quien menos ha sufrido una crisis al salir del opus Dei. Esas crisis afectan a muchos aspectos de la vida, uno de ellos es nuestra relación con Dios. Pueden surgir entonces, con asombro, una serie de preguntas: ¿Por qué tanta dificultad de algunos para tratar a Dios al salir del opus Dei? ¿Por qué las crisis de fe? ¿Por qué cuesta tanto separar y distinguir entre el opus Dei y Dios y su Iglesia fundada por Jesús? ¿Cómo es posible que el bagaje de formación del opus Dei -supuestamente tan sólido- parece como que se volatilizara y desapareciera en un abrir y cerrar de ojos tras nuestra salida?

Lo que sigue a continuación son unas reflexiones personales -bastante desordenadas por cierto-, una búsqueda de explicaciones del porqué -en mayor o menor medida- a muchos nos ha pasado esto. Y aquellos que dicen que no, puede ser que todavía crean en el dios del opus Dei, un dios más cómodo que Dios. No pretendo agotar el tema como tal -extenso y complejo-, sólo aportar una serie de pensamientos que me dan vueltas por la cabeza.

El opus Dei puede conseguir una cosa increíble y brutal, y es que se le tema a Dios, incluso que se vuelva odioso. Eso sucede porque podemos tener la percepción de que Dios nos corta las alas, nos acogota, en vez de lo que hace realmente con nosotros: abrirnos a un mundo insospechado, a otra dimensión de las cosas y de la vida, y darnos alas para volar libremente, amándole a El y a las personas. En cierta medida podríamos decir que el dios del opus Dei es más un Dios de voluntades, un Dios normativo, que el Dios que se nos revela en Jesús, en el que prima el Amor y la pureza de corazón por encima de cualquier norma.

En la prelatura se puede tener la sensación de que las “malas noticias” vienen de Dios, porque cualquier indicación de los directores, enseguida se te hace ver como voluntad divina. Las carencias intrínsecas del sistema religioso montado por el opus dei, que yo me atrevo a atribuir a la escasa preparación teológica e intelectual del fundador, en el que prima la eficacia y la instrumentalización, reducen a Dios a un ser básicamente voluntarista. Por el contrario, el Dios de Jesús, nos muestra los ingredientes básicos de la receta, pero después respeta nuestra libertad para que la elaboremos según nuestro criterio, aún a riesgo de equivocarnos. El evangelio está lleno de ejemplos en este sentido. Si las personas no nos equivocáramos, quizá no tendríamos algunas de las parábolas más bellas y profundas de Jesús, como la del hijo pródigo. El nos muestra el camino, nos ayuda, nos comprende, comparte con nosotros el sufrimiento -nada humano le es ajeno- y nos quiere por encima de todo, incluso aunque nos hayamos salido de la obra, supuestamente suya. Creo que es un grave error atribuir a Dios las normas que nos inventamos los hombres.

El opus Dei no destaca por una teología de altura, de ahí la “soledad intelectual” de personas preclaras como Ruiz Retegui y otros, que los hay. Tampoco es proclive a los razonamientos profundos de las cosas. Sí en cambio, destaca por una aparente seguridad y claridad meridianas en sus planteamientos, como si todo fuera simple, como si quien no entiende algo es tonto o está lejos de Dios, o en pecado. ¡Ridículo a mi entender!. Incluso aquellas cosas más misteriosas y complejas, se explican y predican con una seguridad y simplicidad pasmosas. Con un guión de medio pelo se liquidan lo que grandes filósofos y teólogos han tardado años en empezar a comprender. ¡Como van a dejar poso esas enseñanzas!. ¿Qué manuales de teología fundamental escritos en un idioma moderno (comprensible) por un autor del siglo XX se recomiendan y estudian en el opus Dei?.

No cabe duda de que esta “seguridad radical” es muy atrayente para chicos y chicas jóvenes con escasa formación. Puede dar seguridad personal y la impresión de que uno está en buenas manos, porqué de golpe te resuelven los problemas existenciales y las crisis propias de la juventud. Las crisis personales se tratan con medidas ascéticas, existe poca propensión a plantear el estudio de las cosas, a incentivar a las personas a que piensen por si mismos y resuelvan sus problemas. El frente de lucha se plantea básicamente en la esfera de la voluntad, cumpliendo normas y criterios. La promoción de una lucha en un sentido más amplio, más creativo, más en las virtudes cristianas, es escasa. No existe el librepensamiento, es sospechoso, es soberbia, es pecado. Incluso amar se percibe como algo fruto de un esfuerzo voluntario.

Hace poco un amigo, una persona muy religiosa y equilibrada, contestaba a mi pregunta en busca de comparaciones entre la dirección espiritual de los curas del opus Dei y los de otra institución reconocida. Basándose en su experiencia en ambas instituciones me decía que los curas del opus Dei quitan la personalidad, se entrometen en la vida de cada uno y dan indicaciones muy concretas, en cambio los de la otra institución dan formación y empujan a que uno libremente -y asumiendo el riesgo-actúe conforme a su conciencia y a lo que cree que Dios le pide personalmente. Los que hemos estado dentro sabemos que es así: la supuesta dirección espiritual obedece más a unas indicaciones generales o del consejo local, que a un poner a cada persona como individuo singular ante Dios. No se deja madurar a cada persona en su responsabilidad personal. El paradigma de esa mentalidad sería el “si obedeces nunca te equivocas”, porque los directores representan la voluntad de Dios para ti, y por tanto tu vida cristiana se reduce a obedecer, a rendir el juicio. Se enseña que lo que tu creas que Dios te pide, si no coincide con lo que te piden los directores no puede venir de Dios. Es decir, la relación personal con Dios queda mutilada, reducida a jaculatorias o a repasar lo que a uno le han dicho en la charla, los planes apostólicos, etc. ¡Que diferencia con la vida de un cristiano corriente, que debe tomar por si mismo las decisiones de cómo actuar en cada caso, según su conciencia!. ¿Qué preparación se tiene para afrontar eso después de la salida?

Tengo la impresión que en mis años en el opus Dei no escalé ningún peldaño en mi comprensión de Dios y de qué significa Dios para mí. Se podría decir que Dios actúa “excesivamente” en el opus Dei, y cuando ves como está el mundo, te das cuenta que no puede ser. No puede ser que en la obra todo venga de Dios -hasta auténticas tonterías- y el mundo esté como está. La milagrería del opus Dei, llevada a su máxima expresión con el fundador, responde a esa visión de Dios. Un Dios intervencionista. Y como Dios arregla las cosas con su providencia, podemos pasar por delante del sufrimiento y la miseria y con un “encomiendo” nos quitamos el peso de encima y a lo nuestro.

No me puedo resistir a poner una cita de San Juan Crisóstomo que me ha gustado mucho:

“¿Quieres de veras honrar al cuerpo de Cristo? No consientas que esté desnudo. No le honréis con sedas en la iglesia dejándole perecer fuera de frío y desnudez… En la última cena ni era de plata la mesa, ni tampoco el cáliz en que el Señor se dio a sus discípulos… El sacramento no necesita manteles preciosos sino corazones puros; los pobres, en cambio, sí que requieren muchos cuidados. Aprendamos pues a sentir sensatamente y a honrar a Cristo como El quiere ser honrado: porque para quien es servido el servicio más grato es el que él mismo quiere, y no el que nosotros nos imaginamos. Y así, Pedro se imaginaba honrar al Señor no consintiendo que le lavara los pies, y eso no era honra sino todo lo contrario. Tribútale pues el honor que él mismo reclama, empleando tu riqueza en servicio de los pobres. Porque Dios no tiene necesidad de vasos de oro sino de corazones de oro” (S. Juan Crisóstomo, Homilía 50 sobre S. Mateo, n.3).

¡Que diferente a lo que vimos y vivimos en el opus Dei y al espíritu de su fundador, también “santo”!. La frase “aprendamos pues a sentir sensatamente y a honrar a Cristo como El quiere…” me parece muy clarificadora. Recientemente, una persona me decía refiriédose a los directores senior: ¿cómo me han podido hacer esto?. Y el “esto” a mí me parecía especialmente cruel. La explicación creo que radica en que muchos directores no “sienten sensatamente”. Pueden “pisotear” a alguien, humillarlo, y después ir al oratorio como si nada, porque no se plantean realmente cual es la voluntad de Dios, como quiere ser servido. Creo que es significativo que en el opus Dei sólo se dediquen 5 minutos diarios a leer el evangelio.

La formación interna aporta verdades que se deben aceptar sin digerir. No cabe, como en otras instituciones, un estudio pausado de las cosas, compatible incluso con crisis personales, al ritmo de cada uno. No cabe preguntar, y sino que se lo digan a los alumnos del colegio romano. “¿Usted se cree que sabe más que Santo Tomás?” le dijeron a uno al preguntar algo que supongo que el profesor, además, no se sabía, y lo “bueno” es que lo contaba agradecido, como una corrección fraterna a su “soberbia intelectual”. Van muy mal por este camino. La teología en el opus se te da como quien te pone encima una chaqueta. Tantos cursos anuales, tantas clases y ya está. Se asume que lo sabes. Creo que no es tan sencillo. Luego hemos visto que no sabemos nada o casi nada. Quizás queda una inquietud por saber, que ya es mucho.

Se atreven a decir en el opus Dei, por ejemplo, que Dios existe porque lo demuestra santo Tomás con sus cinco vías. Y a mi la verdad es que las vías en cuestión me dejan casi igual, no me parecen una demostración de nada, si acaso me parece que demuestran que Dios puede existir, que podría ser una explicación. Cuando dije lo que me parecían las vías, me contestaron que no lo entendía bien y que era así, como un dogma de la Iglesia. O sea, que un argumento demostrativo se tiene que creer de un modo dogmático.

Cuando se sale de la obra, como no se han pasado las “crisis teológico-religiosas” necesarias, porque de su superación nace la verdadera fe, uno se puede encontrar con la sorpresa de que todo aquello que creíamos tan sólido se desmorona en días o semanas y no queda nada.

La famosa crisis de la vocación no es tal crisis. Es simplemente la lucha entre uno que se resiste y los otros que te dicen que tienes vocación, que lo han visto porque cumples los requisitos, que no puede ser de otro modo. A mi la crisis me parece que es algo personal, entre uno y Dios, con uno mismo, y cuya resolución tiene sus tiempos y no se puede apremiar. Exige una madurez personal que en casos excepcionales se puede dar en personas jovencitas, pero normalmente creo que no es así. De la resolución de una crisis auténtica sí puede salir una vocación, lo otro es una imposición; una vez más una “indicación” suplanta la relación personal con Dios. Por eso creo que en el opus Dei como no se sabe o no se tiene claro el concepto de lo que es una vocación, la praxis lo ha deformado, siguen planteando las cosas a los demás del mismo modo. Entiendo que una vocación es algo absolutamente personal, es uno quien oye la llamada. Los demás lo único que pueden hacer es decirte que escuches.

Existe, a mi entender, un considerable abuso de lo escatológico, como recurso fácil con el que contrarrestar supuestos “males”. Eso es habitual cuando se carece de argumentaciones racionales válidas, especialmente en el contexto de las sectas. Muchas hacen referencia al fin del mundo, a los elegidos. Se plantea el cristianismo como algo apocalíptico, cuando lo importante es lo que hacemos hoy y ahora por los demás: ¿Cómo podemos decir que amamos a Dios a quien no vemos, si no amamos a nuestro prójimo, a quien si vemos?. El cielo se presenta de las maneras más variopintas y curiosas. El infierno es casi seguro para los desertores y disentir o no ver la voluntad de Dios en los directores es el principio del descamino. Una vez más los directores se atribuyen facultades reservadas a la divinidad y que sólo puede aquilatar la conciencia personal: se juzgan acciones (esto es un pecado mortal) y se dictan sentencias (te espera el infierno).

En la obra la instrumentalización de las cosas llega a tal punto que Dios se convierte en un recurso más, al servicio del sistema. La voluntad de Dios es el motivo, el argumento por el que se actúa. El “porque me da la gana” es una tontería de puertas afuera. Las decisiones de los directores se plantean como “decisiones” de Dios. Y me pregunto:¿por qué caramba cada cual no asume sus propias responsabilidades, es decir los directores las suyas?. Y resulta que Dios tiene tantas voluntades sobre nosotros, como ocurrencias tienen los directores. Dios es una “máquina de voluntades”. Con eso se saltan la conciencia personal, el sentido común y el espíritu evangélico, y no pasa nada. Se expresa de múltiples formas: “lo hemos/he visto en la presencia de Dios”, “eso es la voluntad de Dios”, “lo que nos dicen los directores siempre es la voluntad de Dios”, “lo que dice el Padre siempre viene de Dios”, “Dios quiere que mis hijos/as…”. Te encuentras por tanto que existe una verdadera suplantación, o incluso me atrevería a decir usurpación, de la acción de Dios en nosotros, a veces por parte de cuatro mequetrefes que porque se han reunido en consejo local y han “visto” eso, te lo convierten automáticamente en un problema de conciencia personal entre tú y Dios. Te empujan al oratorio -la máquina de voluntades divinas- para que lo veas claro. Y pobre de ti que no sea así, que creas que Dios a ti, de Tú a tú no te pide eso. Estás apañado. Ningún argumento en contra vale, no hay apelación posible, siempre acabarás siendo un soberbio, …, o un enfermo.

Eso a la larga -o con suerte a la corta-, escandaliza y mucho, hace daño, y si piensas un poco, si conservas alguna lucidez, si eres parte actuarial de este montaje -a veces repugnante- como lo fui yo, te frustras y ves que ese no es el camino, e irremediablemente inicias la única senda posible, la única que te dejan y te queda para resolverlo: la salida.

Y no valen -no me valen- ni las buenísimas personas, que las hay, ni centros con gente divertida, que la hay, ni un director comprensivo y empático, que también los hay. Es un problema de fondo, un problema de raíz. Simplemente es que las cosas no son así, que sus planteamientos están viciados. No han entendido la relación personal del hombre con Dios, y en el fondo no saben lo que es la religión. La Iglesia ha establecido mecanismos para salvaguardar la libertad de conciencia. Por eso la Iglesia no es una secta, porque admite en su seno una gran diversidad de opciones, algunas harto discutibles, como el opus Dei, y cuando rezamos el padrenuestro, es el Padre de todos, incluso de los no cristianos.

Noviembre 22, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Peñavera Oviedo, Blogroll, Club Antares Valladolid, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Prados Valladolid, Club universitario Antares, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Pinoalbar Valladolid, Crisis Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer, Opus Dei Burgos, Opus Dei Palencia, Secta, opusdeivalladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | 2 comentarios

Como coaccioné para que una adolescente, se hiciera del Opus Dei

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Madreselva 

Buenos días buena gente!

En un intento de esclarecer la verdad de los hechos, hoy voy a contaros como “pitó” conmigo, es decir, pidió su admisión al Opus Dei, la única persona a que coaccioné para que entrara en la Obra (y no diré “gracias a Dios”, aunque sea la única, pues esta responsabilidad sigue pesando sobre mi conciencia).

Vivía en un club de bachilleres. El grupo al que impartía formación, eran chiquitas de lo que antes era COU, es decir, 17-18 años. Varias se habían hecho ya numerarias los años anteriores, desde los 14. Eran una monada de crías, simpáticas y nobles como ellas solas. Yo “amigué” con una niña, de su misma clase del cole y amiga del resto, que en pocos meses pasó a convertirse en un “objetivo pitable”. Aunque a mis 22 me sentía casi su madre, pues ella tenía 17 (fi-ja-te-tú), teniamos muy buen feeling. Mi “pitable” en cuestión, era una empollona obsesiva. Tenía unos ragos de perfeccionismo académico, que le hacían sufrir y llorar frente a los notables acaecidos en su expediente. También era una niña de una inseguridad enfermiza. Pero era todo corazón y tenía unos padres con bastante pasta.

Total, que cada cual analice las causas posibles, pero desde la dirección del centro me dijeron: “a por ella”. Y fuí a por ella: ¡mi primera pitable real!. Fíjate que ilu. Total, que un día, encontrado el momento propicio, le casqué el consabido “tienes vocación de numeraria al Opus Dei, es una predilección especialísima de Dios por ti, tienes la oportunidad de hacer con tu vida lo más grande de este mundo”, etc, etc, todos argumentos de lo más disuasorios. Se me puso a llorar, pues la pobre veía acercársele el marrón desde hacía tiempo, y no paró en semanas. Entonces yo me empecé a preocupar. La vi tan agobiada, desborda por una situación, que cualquiera con las mínimas nociones de psicologías comprendería que le quedaba grande… que empecé a informar a los directores para que desmontaran “el sarao”, pues no consideraba muy festiva ni abocada a un final feliz dicha la situación. Yo tenía 22 años. Una pipiola, aprediz del “verdadero arte proselitista”. Y cuando me di cuenta de que mis dires, la dire del centro y el sacerdote, no parecían notar nada extraño, inadecuado en la situación… renuncié a mis propios criterios, siguiendo docilmente los de la dirección (me había vuelto una experta en semejantes docilidades, que aparcaban mi uso de la libertad y la responsabilidad. Era sin darme cuenta, una marioneta encantadora).

Así seguí, y seguí con saña, convencida de mi misión divina, mientras esta niña se iba derrumbando psicológicamente ante mis argumentos “invencibles”. Y llegó el día de escribir la carta para pedir la admisión. Mi pitable lloraba frente al papel. Y la escribió del siguiente modo, diciendo: que, no, que no la escribo. (Al minuto), que si. (Al otro minuto), que no, que no puedo… así alternativamente, en lo que resultaba un triste espectáculo y todo ello sin dejar de llorar. Y yo venga, erre que te erre. Solo me faltaba escribirla por ella. Como cualquiera puede comprender, una decisión del calado de entregar una vida no “vale” tomarla en semejantes condiciones de duda y coacción, por no hablar de las emocionales de la candidata. Una vez firmada la carta, yo ya muy preocupada, fuí a hablar con la directora para explicarte cómo había firmado, que pensaba “que la había coaccionado siguiendo sus intrucciones” pero eso no me “sonaba” que fuera el espíritu de la Obra. Y cual fué mi sorpresa cuando me di cuenta, que tanto directora como sacerdote, no prestaron la menor atención a mis inquietudes, dándome una palmadita en el hombro por mi “buen” trabajo, y más contentos que unas pascuas. Me dijeron que no me preocupara, que todo estaba fantásticamente bien. Y reconozco que su tranquilidad, contagió pronto mi conciencia y si hubiera tenido oportunidad, habría actuado igual con la siguiente. Eso si: con menos escrúpulos.

No sé qué habrá sido de esta muchacha. Al año siguiente, abandonó la casa de sus padres para irse a hacer el centro de estudios a otra ciudad. Era extremadamente compleja de cabeza, inestable emocionalmente y sufría mucho por la educación que había recibido y su carácter. Ojalá dejara pronto la Obra, o en su dirección alguien tuviera la caridad de decirle que “no era lo suyo”. Solo se, que con lo vulnerable que me pareció, los años que estuviera dentro (quizá aún lo está, no lo se) tuvieron que desequilibrarle necesariamente un montón. Una vocación tan exigente y perfeccionista como la de la Obra, era justo lo que no necesitaba.

Y bueno… yo tuve responsabilidad inegable en este estropicio. La anulación de mi libertad interna, se que me exime en buena parte, pero era una persona adulta, pacté con una actuación inadmisible.

¡Así pitan algunas personas!, es mi vivencia. Besos para tod@s,

Madreselva

Octubre 29, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Blogroll, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Alfar Salamanca, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Universidad de Valladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

La coacción a los adolescentes en la doctrina de Escrivá

Publicado originalmente en OpusLibros.org 

Agustina

El día 19 de marzo, San José, se celebra en España ‘el día del padre’. No sé si sucede en otros países. Me refiero al día del padre, padre, al padre real, no al Padre-Fundador. Se suele tener un detalle con él, un obsequio, un pequeño regalo, por parte de los hijos.

La web quiere, con los padres de hijos adolescentes que van por los clubes del Opusdei y con los que tienen hijos ya dentro de la institución, tener también un detalle de cariño con esos padres en particular. ¿Cómo? Ayudándoles a entender la presión ’doctrinal’ que están recibiendo sus hijos.

Se trata de que conozcan la doctrina sobre la familia que imparte la obra y que comprendan que el alejamiento afectivo y efectivo, no es culpa de ellos. Y de paso, que sean conscientes de que sus hijos están sometidos a una coacción que les está llegando en palabras del fundador, “en nombre de Dios” y predicada por sacerdotes del Opus Dei. Y a esas edades, es muy difícil tener criterio para intuir que se utiliza el Evangelio en la captación de “vocaciones”. Y menos aún que si alguien ha sido proclamado santo con tal doctrina, (doctrina que ignora la Iglesia puesto que esas meditaciones internas no tienen el obligado “Nihil obstant”), no se ajuste al Magisterio de la Iglesia.

Por eso, publicamos una meditación de Escrivá titulada “El Niño perdido y hallado en el templo”. Fue dictada en 1937, lo cual podría parecer que hace años de eso y que las cosas ya no son así. Pero no hay que engañarse: esa meditación, vio la luz en 1997, cuando se envió junto a otras más, en un tomo titulado “Crecer para adentro”, a todos los centros de la Obra.

Felíz día de San José para los padres, padres.

El Niño perdido y hallado en el templo

Octubre 26, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Blogroll, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Alfar Salamanca, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Universidad de Valladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

Las puertas del Opus Dei, de verdad ¿abiertas para salir?

Publicado originalmente en OpusLibros.org 

Ottokar

Desde que esta web apareció en internet, algunas personas pertenecientes al Opus Dei, manifestando sentirse firmemente dentro de la Obra, han escrito correos mostrando una actitud dialogante y comprensiva hacia los exmiembros que escriben en la web.

Recuerdo los correos de Aurora Pimentel (12-8-2003), de Javier Canals (14-1-2004 y días subsiguientes), y el más reciente de Ana Azurmendi. (1-6-2004). Asumiendo una aplicación estricta de la praxis del Opus Dei, (ver Vademecum del Apostolado de la Opinión Pública, pag.35, “Revisión y aprobación de artículos“) deberíamos pensar que los citados correos fueron revisados por el Consejo local, si bien estoy dispuesto a aceptar que dada, la experiencia de las personas citadas, fueran autorizados a escribir, y confiando en su “buen criterio y formación”, sus escritos no fueran revisados.

De la actitud comprensiva hacia los exmiembros que se manifiesta en los citados mensajes, y de la aceptación de la necesidad de mejorar cosas dentro de la Obra, parece desprenderse la posibilidad para los exmiembros de un camino fuera del Opus Dei. En particular, Ana Azurmendi indica “el Opus… es un camino, uno más entre los 6.000 millones que seguramente existen en esta vida, de encuentro con Dios”.

La coacción, como praxis habitual e institucional, hacia los miembros que manifiestan su deseo de dejar la Obra, y que se plasma en la amenaza de “perder la felicidad terrena y tal vez la eterna”, constituye una de las prácticas más escandalosas y más graves dentro de todas las que se han ido denunciando en esta web por parte de exmiembros.

La prueba de esa práctica la constituyen los numerosos testimonios, expuestos en esta web, de quienes sufrieron esa experiencia de coacción, y que sin haber mantenido contacto entre ellos, y habiendo vivido su experiencia en países y épocas muy diferentes, coinciden en los aspectos fundamentales de esa experiencia. La difusión de los documentos internos que recogen criterios de actuación, (ver Vademecum de los Consejos locales, pag. 53-54), de textos para el adoctrinamiento de los miembros (cfr. “El error irreparable“), y de citas del fundador (cfr. La barca del Opus Dei), corrobora el carácter institucional de este tipo de actuación.

Para los miembros que, como los citados arriba, aceptan que para los exmiembros hay otros caminos fuera del Opus Dei, la constatación del carácter institucional de la práctica de la coacción necesariamente parece que debería generar un gravísimo conflicto interior entre su visión, basada en la libertad que Dios concede a cada hombre para la elección de su camino hacia El, y la constatación de que la institución califica al abandono de la Obra como una auténtica traición a Dios.

Desconozco cual es el mecanismo psicológico que puede permitir a una persona mantener abierto durante años dentro de su mente un conflicto como éste. Creo, sin embargo, que no puede mantenerse por mucho tiempo, so pena de derivar en una alteración psicológica seria. Por ello, lo que habitualmente habrá de ocurrir es que finalmente la persona se decante por una de las dos opciones: a) o bien romper interiormente con la institución (el marcharse o no puede estar condicionado por otros factores), o bien interiorizar de forma profunda la tesis de que, efectivamente, marcharse del Opus Dei significa falta de amor a Dios.

Esta identificación de fidelidad a Dios con fidelidad al Opus Dei, aunque constituya una auténtica barbaridad, es aceptado como “evidente” por quienes lo han interiorizado de forma profunda.

Como ejemplo de ello transcribo un párrafo del libro de Pilar Urbano, “El hombre de Villa Tevere” (pag. 303). Dice, refiriéndose al fundador:

- Esa otra expresión, tantas veces repetida, ‘¡sedme fieles!’, oyéndosela a él, y en el contexto que le circunda, no es en modo alguno una demanda de fidelidad hacia su persona, sino de fidelidad a la vocación divina: a Dios, en primera, y última y única instancia. Así lo entienden todos. Así lo entienden siempre.

Carlos Cardona recuerda cómo un día de los años cincuenta, entre 1955 y 1957, el Padre les habla de fidelidad: ‘A este propósito, nos cuenta que ha recibido una carta de uno que no quiere perseverar y que le pide la salida de la Obra. En esta carta le dice que, a pesar de tal determinación, le quiere mucho… El Padre ha comentado, con expresión de honda tristeza: ‘Más valía que me quisiera menos a mí, y más a Jesucristo’ Ese es el sentido cabal del ‘¡Sedme fieles!’ -

Del texto anterior me parece interesante analizar varios puntos:

a) Aceptando la aclaración que hace Pilar Urbano de que la utilización de la partícula “me” en “Sedme fieles”, no significa fidelidad a la persona del fundador, sino que se utiliza en forma posesiva (como la madre que dice “el niño me duerme muy bien…”), lo qué sí queda claro, sin embargo, es que el fundador entiende esa “fidelidad a Dios -en primera y última y única instancia - “como fidelidad a “la vocación divina” que identifica con la perseverancia en el Opus Dei. Por eso al referirse a la persona que le ha pedido salir de la Obra se refiere a él diciendo ‘Más valía que me quisiera menos a mí, y más a Jesucristo‘. Identifica claramente el irse de la Obra con falta de amor a Jesucristo.

b) Que una periodista como Pilar Urbano, en su deseo de demostrar que el fundador no pedía fidelidad a su persona sino a Jesucristo, escriba lo anterior sin ruborizarse y sin darse cuenta de la barbaridad que constituye lo que cuenta, muestra hasta qué punto el proceso de adoctrinamiento es efectivo en el objetivo de lograr la identificación “fidelidad a Dios = perseverancia en el Opus Dei”.

c) No puedo juzgar la intención de Carlos Cardona cuando relató la anécdota citada. Ahora bien, si la intención es similar a la que muestra Pilar Urbano al recordarla, demuestra que hasta los metafísicos de la Obra parece que perdieran la cabeza cuando se trataba de ensalzar las virtudes del fundador.

Fidelidad a Dios significa perseverancia en el Opus Dei. Este es el mensaje del fundador y el que la institución transmite continuamente. Ante esta realidad, conviene volver a releer la cita del libro sobre sectas de Steve Hassan que hace E.B.E. en su escrito “La Obra como secta“:

“El último criterio para juzgar a un grupo es la libertad de marcharse de los adeptos. En otras palabras, los miembros de las sectas destructivas son prisioneros psicológicos. Como ya he mencionado antes, las sectas destructivas implantan fobias en las mentes de sus seguidores para fomentar el temor a abandonar el grupo.

Los grupos legítimos tratan a los individuos como adultos, capaces de determinar qué es lo que más les conviene. A pesar de que todas las organizaciones intentan retener a sus afiliados, los grupos legítimos nunca llegan a los extremos de controlar a sus miembros por medio del terror y el sentimiento de culpa como hacen las sectas destructivas.”

Realmente y en conciencia, pregunto a los miembros de la Obra que escriben de buena fe: ¿están las puertas abiertas para salir?

Octubre 25, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Blogroll, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Alfar Salamanca, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados,