El Opus Dei en Valladolid

Encuentro y libertad de expresión

EL OPUS DEI, INVESTIGADO POR ROMA: Benedicto XVI ordena a dos visitadores canónicos examinar la Prelatura

Fuente: RD Religión Digital Lunes, 21 de enero 2008

¿Se acabó la buena estrella de la Obra en Roma? Según informaciones fiables, la Santa Sede ha decidido abrir una investigación sobre la naturaleza y actividades del Opus Dei, meses después de que fueran investigados los Legionarios de Cristo, cuyo Fundador y Presidente, el padre Maciel, fuese apartado de su cargo y recriminado por sus conocidas actividades pederastas.  La investigación sobre el Opus, conocida eclesiásticamente como visita canónica, será realizada por dos visitadores, uno italiano y otro español.

En bastantes ocasiones, el Opus ha sido criticado, dentro y fuera de la Iglesia, por su extremado secretismo, sus actividades proselitistas con menores de edad, y sus peculiares formas de confundir la dirección espiritual con la confesión sacramental, entre otros cargos. En Roma, se especula que la visita canónica vaticana tiene que ver con estas y otras actividades “sospechosas”.

La peculiar estructura canónica del Opus, su carácter de Prelatura personal, le permite no dar explicaciones a los obispos territoriales sino directamente al Papa. Ello ha hecho posible que los directivos de la institución hayan podido gozar de una libertad ilimitada en la conducción de sus negocios, en virtud de las buenas relaciones que sostenían con el anterior Papa.

Es conocido como el Opus fue utilizado por el Papa Juan Pablo II en sus dos grandes operaciones: la desactivación del Concilio Vaticano II y la transformación política de los países comunistas. De hecho, el Opus Dei estuvo bastante implicado en la ayuda económica que recibió de Roma el Sindicato polaco Solidaridad.

Pero el Papa actual, aunque también conservador, no tiene particulares lazos de amistad con el Opus y se caracteriza por una preocupación notable por la disciplina eclesiástica, en todas sus esferas. La crítica al Opus, interna y externa a la Iglesia, ha sido constante y una de sus expresiones fue la carta entregada al Vaticano suscrita por medio centenar de exsocios hace un año. Ahora, el Vaticano investiga a la Obra.

Enero 21, 2008 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Benedicto XVI y el Opus Dei, Blogroll, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Alfar Salamanca, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Familias del Opus Dei, Guarderías Kids Garden, Hijos discapacitados, Informes Opus Dei, Investigacion Santa Sede Opus Dei, Investigacion del Vaticano sobre el Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer, Mons Javier Echevarria, Mons Javier Echevarria Prelado del Opus Dei, Monseñor Javier Echevarria Prelado del Opus Dei, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Papa Ratzinger y Opus Dei, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Pureza en el matrimonio cristiano, Ramon Herrando Vicario Regional del Opus Dei España, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Suicidios en el Opus Dei, Vaticano investiga al Opus Dei, Vaticano y Opus Dei, opusdeivalladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

Suicidios en el Opus Dei

 Suicidios en el Opus Dei, Alberto Moncada

 

Alberto Moncada, sociólogo y ex miembro del Opus Dei, 5 de junio de 2005

Las peculiares circunstancias en las que viven los numerarios del Opus Dei conducen con frecuencia a frustraciones, depresiones y abandonos a lo que hay que añadir el creciente número de suicidios e intentos de suicidio que, aunque ocultados por la dirección, van siendo conocidos.

Según observadores de la situación, explicada en testimonios a la página web opuslibros.org, las depresiones están a la orden del día en las casas de los numerarios y numerarias. Como explica un antiguo numerario: “Las casas donde vive la gente mayor están llenas de personas con problemas, deprimidos, que tienen que tomar pastillas constantemente y algunas casas son destinadas casi exclusivamente a este tipo de personas”. El problema central que tienen esos numerarios es la contradicción biográfica entre lo que les prometieron que sería su vocación, santificar su trabajo en medio del mundo en una profesión civil y la realidad de su situación, parecida a un encierro conventual, en la que sus vidas están minuciosamente reglamentadas. Además, prácticamente la mitad de los numerarios se dedican a labores internas como sacerdotes y funcionarios de la organización y su red educativa. Y más estresante aún es la situación de las mujeres, mayoritariamente ocupadas en funciones auxiliares, aunque tengan titulación universitaria y sometidas al dominio jerárquico de los varones.

La depresión, y su tratamiento en el Opus, puede producir una situación tal de impotencia que…

la tentación de suicidio comience a presentarse. Como explica un corresponsal de la página web: “Crecientemente veía más claro que la única solución era el suicidio, que la vida no tenía valor para mi ni yo tenía fuerzas para salir de la situación”.

“R”, numerario en Brasil durante veintiún años, escribe: “Las autoridades de la organización son muy diligentes en no dejar que se divulguen entre los miembros las noticias negativas o desalentadoras o, en el caso en que eso no sea posible, dan versiones en las que la organización no aparece como culpable. Hay, por ejemplo, el caso de C. P., un numerario mayor que hoy está incapacitado para el trabajo. La versión oficial es que el impacto de la muerte de su padre le ha desencadenado problemas mentales. A.I.C. es un sacerdote mayor, de gran capacidad intelectual. Es visible su fragilidad psicológica y sufre persistentes migrañas. Pocos en la organización saben que ha intentado suicidarse ingiriendo una dosis letal de medicinas. Fue socorrido a tiempo pero, por ironías del destino, un miembro del equipo médico que le atendió en el hospital a donde le llevaron, era un exnumerario que le conocía.

Una madre de familia numerosa, muy ligada a la organización, se tiró por la ventana de la consulta del ginecólogo. Sólo los más allegados sabrán lo que pasó. Hay entre los numerarios de Brasil casos de depresión que exigen cuidados médicos especializados pero son médicos numerarios, sin especial preparación, los que les atienden y medican tanto para aliviar al paciente como para evitar situaciones embarazosas en la casa en que viven. Si no mejoran los cambian de casa para que los que lo vieron con salud no sean testigos de su declive y en la nueva casa sean considerados “enfermos”, desde el primer momento. Así no hay testigos del proceso como un todo y se hace fácil divulgar una interpretación oficial conveniente de los hechos. Cada cierto tiempo, A. un psiquiatra numerario de Uruguay, especialista en electroconvulsoterapia, visita Brasil y la condición de “paciente de A” es ocultada a los demás en la medida de lo posible”.

En “La Cuarta Planta“, (Revista el Siglo, nº 605, 31 mayo 2004), me referí a esa zona de la Clínica Universitaria de la Universidad de Navarra dedicada al tratamiento específico de numerarios y numerarias con enfermedades mentales.

Según algunos de los socios tratados, hoy fuera de la Obra, el trabajo del equipo médico no consiste tanto en ayudar a recuperar la salud, a clarificar la identidad de los pacientes sino, sobre todo, en insistirles a que sigan en el Opus y acepten su enfermedad como prueba divina.

Las informaciones sobre casos de suicidios de miembros del Opus Dei en España crecen a medida que se pregunta a antiguos socios que citan, entre otros, el de una numeraria en Andalucía, JJ.R.R. profesor de Filosofía, que se pegó un tiro en Pamplona. En algunos casos, los directivos del Opus tratan de maquillar las circunstancias. Por ejemplo, el de N. G. directivo del Opus en Córdoba, gran deportista, profesor de Física en un Instituto que se tiró por una ventana de su casa una noche y se dijo que era un caso de sonambulismo. Según parece, está enterrado en el cementerio de Córdoba con una lápida sin nombre.

“B”, otro ex numerario, cuenta casos de Zaragoza: “Un numerario, J.M., de unos veintitantos años, de una familia con muchos miembros en la Obra, tenía problemas escolares, depresiones y estaba en tratamiento psiquiátrico cuando el servicio doméstico, al entrar por la mañana a hacer la limpieza en el club Jumara de Zaragoza, se lo encontró ahorcado con el cinturón del traje de kárate. Otro numerario, M.A.R. se cortó varias veces las venas en Miraflores, la residencia de estudiantes de Zaragoza en los años sesenta. Quisieron endosárselo a su familia pero su padre, un reconocido ginecólogo, les dijo que ellos se lo habían llevado y ellos tenían que cuidarlo. Un supernumerario médico, de casi ochenta años, A.A., amigo de mi padre, se tiró por el balcón de su casa en Zaragoza.”

La cantidad de numerarios y numerarias que abandona el Opus a partir de cumplir la media edad, treinta o cuarenta años, crece en estos momentos en todo el mundo, alentados también por la previsión de que su vejez va a ser aún peor pues no existen en el Opus medidas concretas para la atención de los mayores. Es un caso parecido a la gran desbandada que se produjo en los años sesenta cuando Escrivá se negó a aceptar los postulados del Concilio Vaticano II. Desde entonces se han agravado los perfiles sectarios y fundamentalistas del Opus Dei, que se traducen en una infantilización de la adhesión al grupo, muy propio de las sectas. “El Padre, los directores, tienen siempre razón y en el Opus, una de dos, u obedeces o te marchas”, reza Camino, el libro definitorio del espíritu opusdeista.

El tema del abandono del Opus ha experimentado una evolución que hace aún más desagradable el trance. Al principio, Escrivá presumía de que las puertas estaban abiertas de par en par para el que quisiera irse pero, poco a poco, y también, en consonancia con la progresiva sectarización de la organización, ocurre todo lo contrario. Aparte de la necesidad de solicitar la dispensa, un trámite que los directores gestionan a su arbitrio, a los que quieren abandonar se les acosa de muchas maneras. La más sencilla es pronosticarles desgracias espirituales y materiales, algunas de las cuales son fácilmente administradas también por la organización si el que abandona trabaja en una actividad de Opus. La manera de actuar de los directivos es congruente con su talante.

Los que mandan hoy son nombrados básicamente por su lealtad a la organización y apenas tienen preparación psicológica y, menos, respeto por los derechos humanos. Ellos creen firmemente, en base a su fanatismo, que dejar el Opus es una desgracia personal y un fracaso grupal y tratan de condenar a la muerte civil, de muchas maneras, a los que se van, transformando la salida en un drama. El acoso prosigue incluso después de que la gente se haya ido. Los F. d. A son una familia de dinero de Barcelona, muy exhibida por el Opus, una de cuyas hijas, numeraria, decidió salirse y, tras muchas dificultades, lo consiguió, yéndose a vivir con una prima suya. Pero sus antiguas correligionarias no cesaron de perseguirla, incluso por la calle hasta que la chica se tiró por una ventana. La gente de su ambiente quedó muy impresionada aunque la familia no dejó traslucir la tragedia.

Y la pregunta es: ¿La incidencia de suicidios en el Opus es superior a la media sociológica? Si se añaden a los suicidios consumados los intentados parece que sí, aunque la información al respecto es parcial, voluntarista e imposible de contrastar con las autoridades internas. Para preservar la identidad de los afectados los he citado por sus iniciales, aunque existe información completa facilitada por testimonios cualificados.

Una última circunstancia contribuye a la frustración de los numerarios. Ellos, les dijeron, eran la espina dorsal del Opus Dei, los socios paradigmáticos, los protagonistas del espíritu de la Obra, la santificación en medio del mundo ejerciendo una profesión civil. El sacerdocio dentro de la obra era circunstancial, un servicio a los hermanos que el Padre pedía a algunos como un sacrificio personal. Pues bien, desde la conversión de la Obra en una Prelatura personal, las cosas han cambiado. Como es sabido, Escrivá buscaba la fórmula de evitar el control sobre sus actividades por los obispos territoriales y encontró esa solución, en la maraña de la legislación eclesiástica, a lo que accedió Juan Pablo II. Pero lo que ellos no esperaban, y trataron de amañar sin mucho éxito, es que el modelo de prelatura personal incorporada al nuevo Código canónico no contempla la existencia de pueblo propio, de laicos miembros de ella sino solo como cooperadores mediante contrato “ad hoc”. La prelatura está constituida canónicamente solo por clérigos A esta interpretación apostó el actual papa. De modo que los numerarios, con sus votos, sus promesas, su régimen disciplinario y su encierro domiciliario no pertenecen realmente a la organización salvo que sean ordenados sacerdotes. De hecho, hoy, los miembros directivos del Opus son sacerdotes en su mayoría.

Semejante situación no favorece mucho la perseverancia en un régimen de vida tan duro y puede contribuir al desaliento y la desesperación que tantos sienten. Siempre, claro, que se enteren de ello, pues los directivos de la organización no explican a sus miembros la nueva situación jurídica y sus complicaciones.

Quiero agradecer a Carmen Charo su inestimable ayuda para la redacción de este documento, así a cuantos, a su través, me han enviado informaciones. Si alguien tiene comentarios o nuevos datos, lo agradecería.

Alberto Moncada.

Enero 11, 2008 Publicado por opusvalladolid | Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Familias del Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer, Opus, Opus Dei, Sectas Destructivas, Suicidios en el Opus Dei, Vaticano y Opus Dei, opusdeivalladolid | | 1 comentario

El oscurecimiento de la conciencia en el Opus Dei

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Chispita

Una de las actitudes que he podido comprobar que se dan más frecuentemente en la relación entre miembros y ex miembros pasa por la negativa a saber la verdad. Hace unos días una antigua clienta (supernumeraria) me llamó y tras charlar unos minutos le comenté las dificultades que el Opus Dei está encontrando en el Vaticano. Y me dijo: “bueno, no me digas nada que pueda crearme problemas”. Y cuando le dije a otra persona parte de mi historia se enfadó muchísimo y me dijo que estaba mintiendo, que no se creía lo que le estaba contando. Normalmente se te dice, “bueno, no era lo tuyo. Por favor, déjanos a nosotros en paz”.

Otra cuestión que siempre me ha impresionado es el endurecimiento de los directores del Opus Dei. Son capaces de verte llorar y no conmoverse. O la dureza e insensibilidad de quienes presionan a sus hermanos a través del mobbing secundando las órdenes de los directores llamados mayores o de quienes realizan-sin perturbarse- informes de conciencia…

Todo ello remite a un problema de conciencia. Ya se ha tratado de éste en esta web pero ahora querría hacerlo desde la perspectiva enriquecedora de los escritos de Joseph Ratzinguer. Y me propongo hacerlo siguiendo las pautas del escrito “Conciencia y verdad” publicado en el libro Ser Cristiano en la sociedad neopagana (Encuentro Ediciones, Madrid,1995).

Ratzinguer comienza su escrito señalando que actualmente el gran debate moral se centra en torno a los conceptos de libertad y de norma, de autoridad y de libertad, de autonomía y de heteronomía. Habría una moral de la autoridad, de tipo preconciliar, y una moral de la conciencia que garantizaría la libertad frene a las manipulaciones de la autoridad. La idea imperante es que el Magisterio puede tratar de la moral pero solo para proponer elementos para que la conciencia se forme un juicio autónomo.

Ratzinguer precisa que siempre se ha de seguir el juicio de la conciencia y que nunca se debe ir contra él. Otra cosa es si el juicio de conciencia es infalible. Si la conciencia fuera infalible, entonces cada uno tendría su propia verdad, no existiría ninguna verdad objetiva. Por otra parte, esa absolutización de la conciencia, aislaría al individuo dentro de sí, separándole del mundo. Con lo que, en último extremo, las palabras libertad y humanidad perderían su sentido.

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Diciembre 16, 2007 Publicado por opusvalladolid | Casa convivencias Aldebarán Simancas, Club Alfar Salamanca, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Tempero Valladolid, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus Dei, Opus Dei León, Opus Dei Valladolid, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Sectas Destructivas | | No hay comentarios

Los informes secretos del Opus Dei en sus textos oficiales

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Isabel Nath 

Hola a todos,

La verdad es que está muy interesante la web últimamente. El tema este de los informes escritos secretos [informe I, informe II, informe III, informe IV] en el Opus Dei está dando para mucho. El lunes pasado nos escribe Otaluto acerca de estos informes y acerca de la bondad o perversidad de los mismos. En la primera parte del escrito da la sensación como que se justifica por el hecho de haberlos tenido que escribir él, pero en la segunda parte parece que los condena, no sé si lo he entendido bien. Yo pienso querido amigo Otaluto, que la perversidad de dichos informes es incuestionable, y el hecho de que tú y muchos otros de los aquí presentes los hayáis redactado y hoy estéis aquí de este lado (cuántos habéis escrito lo mismo da), no los hace más light ni más justificables, lamento decirlo. No seré yo la que empiece ahora a hacer juicios acerca de si tenéis culpa o no y etc, etc, (como ya se ha debatido en esta web en otros momentos), para empezar porque no me corresponde a mí el juzgar a nadie, y para seguir porque pienso que el pasado, pasado está, y todos hemos hecho cosas siendo o no siendo del Opus Dei que hoy, con más información, haríamos de otra forma. Así que si alguna de las presentes ha escrito perversos informes secretos acerca de mi persona, que no se preocupe que no le guardo el más mínimo rencor por ello. Pero los informes que escribió, aunque lo hiciese con la mejor intención (solo faltaría…!), son perversos.

El escrito de Otaluto me ha servido, para releer lo que escribió Oráculo al respecto hace más de un año. Y además de comprobar que con lo que Oráculo dice sí me identifico, he leído el texto oficial que aparece como anexo de su escrito. De este texto de la Instrucción para los Directores (1936) escrita por el Fundador del Opus Dei, me permito destacar lo siguiente:…

 70          [303] Conviene que todo lo que pase esté reflejado brevemente en el papel (…).
(…) Así los Directores no se olvidarán de dar a conocer lo que deba ser conocido por la Comisión (…)

Y me pregunto: por qué todo lo que pase debe estar reflejado en el papel????. Qué sensación de asfixia, no?. Luego lo detalla más adelante en otros puntos de la misma Instrucción, pero de entrada eso de ‘todo’ suena a excesivo. Sobre todo por lo que viene a continuación, a saber, que la idea es que los directores de la Comisión sepan todo lo que deben saber. A mi modesto modo de ver, si hay algo que la Comisión deba saber, ese algo será muy puntual y especial, el resto no tiene por qué saberlo. Entonces para qué hay que apuntarlo todo?. Entiendo que si hay un Consejo Local, en él debe haber personas suficientemente preparadas para ‘ver’ esa voluntad divina para cada uno de sus hermanos compañeros de piso, y tomar al respecto las medidas que les parezcan más oportunas. Como así hacen. Si no quién fue el que vio mi vocación de numeraria cuando tenía 15 años?, la directora del centro?, el sacerdote del centro?, o la directora de la Asesoría?. Esto parece una trivialidad, pero es importante, porque en algún momento habrá que depurar responsabilidades, que cuando les interesa cada miembro del Opus Dei es responsable de sus actos, y cuando no todo debe ser escrito y transmitido a los de arriba. Para qué?. Debe ser porque tienen que tomar decisiones al respecto si no, la justificación del santo cotilleo no se aguanta. Y si toman decisiones, serán responsables de ellas, no?.

71 En todo caso, jamás hay en estas fichas nada que pueda suponer difamación, puesto que no es ése el espíritu de la Obra, que es espíritu y modo de familia cristiana, en la que habrá siempre mutua confianza.

No sé si me da la risa o qué me da…: ¿desde cuando una familia cristiana tiene un modo y un espíritu que le hacen elaborar informes secretos de todos y cada uno de sus miembros, en los que se apunta, como dice literalmente el punto anterior, ‘todo’?. Es que me lo estoy imaginando: Carmen hace el informe de Alvaro, Alvaro hace el de Javi, Javi el de Mamá, Mamá el de Josemaría, y Josemaría el de Carmen. Se sientan todos después de la cena cada día, y hala, dale que te pego a recordar ‘todo’ lo que ha acontecido en el día, para luego mandárselo por escrito a…. A quién?, a Papá…????. Vamos, es que si no fuese por lo fuerte que es resulta hasta cómico.

Este fichero personal del que vengo hablando, se asemeja más bien al que tiene un buen médico [305] en beneficio de sus clientes. Y, en este caso, los clientes vuestros son muchas veces vuestros hermanos; y muchísimas más, aunque no sean vuestros hermanos, son almas que amáis in visceribus Iesu Christi (Philip. I, 8).97

Me llama la atención en primer lugar que se llame ‘clientes’ a los ‘pacientes’. Quizás no es casual, no sé… Todavía me duelen más los ojos cuando leo que para los directores del Opus Dei sus hermanos son también ‘clientes’. Óle!. Por no mencionar más que de pasada que el historial médico que se hace de cada paciente queda bajo estricto secreto profesional, y este secreto parece bastante incompatible con el constante flujo ascendente de información acerca de ‘todo’ que hay en el Opus Dei. Que yo sepa las historias médicas no se mandan ni a la delegación provincial del Insalud ni al ministro de sanidad.

Las fichas personales de la gente joven salen solas, si se anota, cada vez que surja, algo que merezca la pena hacerlo consignar -hay que poner la fecha siempre-, y después de alguna charla con el interesado.98

Sí claro, las de la gente joven salen solas, las de los mayores son más difíciles, porque puede darte la sensación de que estás haciendo un copy/paste de depresiones, medicaciones, dudas, y etc, que además no quedan bien así por escrito. Podría ocurrir que al que redacta tanto informe un día le dé por pensar e intente buscar la relación entre la santificación del trabajo en medio del mundo y los diazepanes, y concluya que no la hay, que es lo peor y lo más normal de concluir. Y por cierto, porqué y para qué hay que poner hasta las fechas de ‘todo’ lo que ocurre???.

[306] Conviene repasar, con una determinada frecuencia, esas fichas personales, para reparar cualquier omisión; y además, porque no debéis olvidar que está bien lejos de nuestra manera de obrar, poner a nadie una etiqueta para toda la vida. Anotad también en esas fichas las circunstancias familiares, profesionales, talento, aptitudes, aficiones, etc. Así podréis informar, cuando sea oportuno, a la Comisión Regional.99

Hay que repasar con frecuencia los ficheros para evitar cualquier omisión. Ahora empiezo a entender en qué consiste el trabajo de los Directores del Opus Dei y por qué están siempre tan ocupados: entre las normas del plan de vida, recibir confidencias de sus hermanos/clientes, hacer el resumen diario por escrito de dichas confidencias recibidas, y repasar los resúmenes hechos las veces anteriores para ver si han omitido algo, no sé ni cómo les queda tiempo para hacer apostolado de amistad y confidencia, con la cantidad de tiempo que lleva el hacer crecer una amistad… A lo mejor es por eso que no hacen… O que el que hacen no es de amistad… Por cierto, este trabajo también se santifica????. Y más por cierto, se me viene a la cabeza una cosa que a algunos no os va a gustar, pero pensad: cómo va a dar el Opus Dei de alta en la Seguridad Social a los directores????. Si es que no pueden… De qué los dan de alta?, de ‘cotillas’?, de ‘correveidiles’?, de ‘traidores de confidencias ajenas’?, o en el mejor y más amable de los casos, de ‘directores espirituales’ de sus hermanos/clientes????. Lo de las nax es de juzgado de guardia, y a los sacerdotes la Iglesia los da de alta así que se debe contemplar la figura del sacerdote en el régimen general de la Seguridad Social, pero los directores del Opus Dei puros y duros, qué hacen realmente????. Bien, no nos desviemos del tema…

Está bien eso de que no ponen etiquetas a las personas para toda la vida… Eso reconoce tácitamente que se ponen etiquetas a las personas (otro óle!), pero que no son para toda la vida. O sea, que no contentos con utilizar las cosas que cuentas en confidencia, las escriben, y encima te juzgan por ellas y te ponen una etiqueta, que no es para siempre no, es actualizable!. Es decir, que hoy eres una ‘soberbia’, y mañana eres una ‘soberbia y avariciosa’ además… Pues me tranquiliza, mire usted, me tranquiliza muchísimo…

Y al final volvemos sobre lo del principio: ese ‘todo’ que hay que anotar incluye las circunstancias familiares, los gustos y las aficiones… Y eso lo anotan para informar a la Comisión cuando sea pertinente. Y digo yo, qué le importará a la Comisión si yo, numeraria de a pie, prefiero los pintores impresionistas a Picasso…?. Qué tiene la Comisión (o en mi caso la Asesoría) que decir acerca de mis gustos o aficiones?. Siempre que sean legales, quiero decir… Sin embargo alguien sí debería hacer un informe por escrito acerca de las aficiones de algunos directores del Opus Dei a las sociedades interpuestas, a no dar de alta a sus hermanos/clientes en la Seguridad Social, y etc, etc, y mandárselo a Hacienda, por ejemplo. O de sus aficiones a traicionar las confidencias de sus hermanos/clientes y mandarle el informe al Defensor del Pueblo, por no mencionar a la Santa Sede. Estoy pensando que los informes escritos tienen su qué…

72  Finalmente, tened un fichero, lo más completo posible, de las visitas que hagáis a las autoridades -siempre de acuerdo con la Comisión-, y de las amistades de la casa y anotad el trato que tenía con cada uno, para no dejar que ninguna de esas amistades se enfríe. Que en la ficha quede nota de las atenciones que ellos tienen con vosotros, y vosotros con ellos: podéis hacer una buena labor espiritual.100

¿Por qué las personas normales que viven en medio del mundo tienen que visitar a las autoridades locales siempre de acuerdo con sus superiores?. Para empezar, yo soy una persona normal en medio del mundo, quiénes son mis superiores…???.

Fichero de los amigos de la casa donde se apunta qué trato tiene la pobre amistad con cada uno, que atenciones tiene… Para que no se enfríe… Esto es incomentable, raya en la paranoia…

[307] No dejéis de completar este instrumento con el fichero ya tradicional que llamamos de santos: se compone con fichas que se encabezan con la fecha de cada día del calendario, y, en cada una, se anotan los nombres de los amigos que en esa fecha celebran su fiesta. Todos estos ficheros estarán solamente en manos de los miembros del Consejo local.101

¿Por qué el fichero con las personas que celebran su santo ese día tiene que estar en manos de los miembros del Consejo Local solamente…?.

Hasta aquí el texto del Fundador. A partir de aquí las notas de Alvaro del Portillo. En la nota (97) dice textualmente:

(…) nuestro Fundador suele decir que han de hacerse de tal modo que, si las leyese el interesado, su reacción fuera ésta: levantar el corazón a Dios, para dar gracias por el desvelo paternal que con él tienen sus Directores (…).

(…) Aunque la existencia y el contenido de ese fichero están comprendidos en el silencio de oficio (cfr. n. 72), no debe de ordinario anotarse nada que -de una manera o de otra - no sea ya conocido por el interesado, por su propia experiencia o porque se le ha indicado a través de la corrección fraterna, de la Confidencia, etc.(…).

Pues mire, le agradezco el detalle, pero el hecho de que a mi me hayan hecho una corrección fraterna, no le da a nadie derecho a escribirla y hacérsela llegar a no quiero saber cuantos superiores sin mi consentimiento. Porque entonces deja de ser una corrección hecha en privado para pasar a ser una corrección pública y no autorizada, y que yo sepa eso tiene de evangélico lo que yo de alemana; o sea, nada. Y ya le digo, mi padre no elabora informes escritos y secretos de sus hijos, créame. Es más, salvando a su Padre, no conozco a ningún otro padre que pida a sus hijos que traicionen la confianza de sus hermanos y le hagan un informe escrito de la misma. Y personalmente, de haber sabido que había informes escritos y secretos acerca de mi persona que circulaban de la forma más natural por los despachos de directores varios, créame que no habría levantado los ojos al cielo para dar gracias a Dios Señor nuestro de nada, aunque hablasen de lo bien que lo hago todo. Sobre todo, porque nadie me consultó al respecto (sirva también esta afirmación de respuesta a nuestro amigo Otaluto, con cariño sincero).

En fin, que sí, que está muy interesante la web últimamente…

Con cariño,

Isabel Nath

Diciembre 13, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Universitaria Artes, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Arapiles Salamanca, Club Ensenada Santander, Club Montauca Burgos, Club Prados Valladolid, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Prados, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei Salamanca, Prelatura personal del Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

El invento de la vocación

Publicado originalmente en OpusLibros.org 

Books

“Mi fe, la del carbonero; mi filosofía, la del pastor; mi lógica, el sentido común; mi ética y mi moral, algunas leyes y mi conciencia; mi teología, la Biblia y la Creación; mi amor a Dios, el mismo amor que a los hombres” Books, Oreja de Guardia.

Yo entré en la obra, porque quise. Era de san Rafael, pero no me tomaba nada en serio. Mi única norma, la misa de los domingos.

Un día después de un retiro se me ocurrió que quería ser numeraria. A mí, NUNCA JAMAS,  NADIE me lo insinuó…

Yo era rebelde, inconformista, lider en mi clase (aunque mis notas dejaban algo que desear).

A las setenta y dos horas de decirlo en el centro, yo escribía  pidiendo la admisión. En ninguna línea decía que había visto la vocación o que me sentía llamada por Dios. Yo, libremente, pedí ser admitida en el opus dei, como podía haberlo hecho en los neocatecomunales, o en los legionarios de cristo. Yo elegía un modo de vida.

Mis amigas me dijeron que me había dado “un pronto”: “Tú, que no sabes ponerte una falda, que fumas más que un carretero, que tienes tantos amigos, que protestas tanto… Estás, rematadamente mal.”

A la semana de mi ingreso me sentía fatal. Angustiada, con una pena enorme, lloraba casi todos los días. ¿Estoy loca? ¿Qué he hecho? ¿En qué estaba pensando?. Lo conté y me dijeron que eso le pasaba a todo el mundo, que era lo normal. Yo nunca entendí por qué lo pedí, ni tampoco por qué me aceptaron con tanta rapidez.

Pasaron los años, unos con más penas, otros con más glorias. Pero algo que nunca cambió, fue la sensación tan extraña que sentía cuando estaba en la calle rodeada de gente. En el metro, en el autobús, en la cola de un supermercado, eran los demás y “yo”. Ellos eran ellos realmente, con sus pantalones, sus gorras, sus mochilas, chaquetas o libros, con sus vidas. Y yo, era yo. Una extraterreste, sin vida propia, sin ropa propia. Iba vestida, pero como si fuera de prestado. ¡Qué mal me sentía! Casi siempre iba mirando al suelo, me veía con complejo de infeioridad, yo era rara, incluso cuando estaba con mis amigas, porque yo no era natural, siempre estaba actuando. Ellas compartían, yo no. Yo hablaba y me oía a mí misma. Pensaba que los demás se daban cuenta y lo pasaba mal.

Yo NUNCA creí en la “vocación desde la eternidad”. Yo nací persona, después fui católica por bautizada, más tarde católica practicante y un día me metí en el opus. Dios no me eligió. Yo decidí entrar en la obra. Y punto.

NUNCA JAMAS creí que Dios inventara los distintos modos de asociados. Los que decían: tú, agregado, tú, supernumeraria, tú numeraria, eran los directores, a no ser que se dieran otros casos tan singulares como el mío.

NUNCA JAMAS creí en la “vocación de numeraria auxiliar” !Qué feo debía sonar “vocación de sirvienta”! Qué vocación tan rara. Para mí los misioneros que van a paises pobres, con analfabetos, y peligrosos, sí que deben tener una vocación, una gran vocación divina. La monjas que atienden comedores, moribundos, enfermos, sí tienen una vocación, una gran vocación divina. Todos ellos trabajan sin interés. En el opus dei la numeraria auxiliar es cuestión de interés, porque alguien tiene que fregar y limpiar a los de dentro.

NUCA JAMAS creí en la vocación de los sacerdotes numarios. Alguien que escoge un camino eminentemente laico, y que de la noche a la mañana, porque Don Javier Echevarría se lo “pide”, ¡Zas! !Sacerdote!

El que es sacerdote y pide la admisión en el opus dei, tiene un pase, pero desde luego muy mal gusto, o no se ha enterado bien de la película.

Yo no creo en la vocación porque cuando a alguien le dicen que se vaya, después de muchos años, ya no era desde la eternidad, resulta que la fidelidad, ya no es tal y son los directores los que tiran la vocación por la ventana del que ya no interesa. Y serán los directores los que se condenen, porque fuera de la barca no hay salvación.

Todas estas cosas las hablaba, las exponía, pero a nadie  parecía importarle. Lo que yo tenía que hacer era sonreir, callar, rezar y obedecer, algún día lo entendería. Me fui sin entenderlo.

Estos son mis argumentos y me quedo tan ancha. Olvidé toda la teología, filosofía, lógica y “pastoral” que aprendí en el opus dei, y no recuerdo bien las vías de Santo Tomás. Pero me gustaría leer a San Juan de la Cruz.

Un abrazo. Nos vemos en la próxima charla del retiro del mes de diciembre.

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Diciembre 5, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Blogroll, Club Alfar Salamanca, Club Ensenada Santander, Club Terral Salamanca, Club juvenil Niara, Club juvenil Trechel, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Peñalba Valladolid, Crisis Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, ExOpus, Opus, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Valladolid, Prelatura personal del Opus Dei, Sectas Destructivas | | No hay comentarios

Carta a alguien con crisis de vocación al Opus Dei

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Mary 

Esta carta es para aquellas actuales numerarias confundidas y presas dentro del opus dei, entre ellas, tu “M”., si es que puedes volver a entrar en esta web sin que lo sepan en tu centro. (La autora)

Si eres todavía numeraria y estás pasando por lo que allí llaman “crisis vocacional” o como dicen ellas… “hay que encomendar a fulanita que esta mal”, por favor no dejes de leer los testimonios de tantas personas buenas que han sido víctimas del opus por tantos años. Son testimonios sinceros de mujeres, hombres y sacerdotes, cuyas vidas al igual que las nuestras han sido marcadas, por ese dañino y sutil endoctrinamiento y “lavado cerebral” que te hacen desde que te consideran “pitable” hasta que o te vas o te echan por el motivo que sea.

Cuando yo pedí la admisión al opus, se me dijo que Dios me había llamado a un camino de santificación del trabajo en medio del mundo siendo una cristiana corriente. Me dijeron también que Dios me estaba pidiendo aún más. Que dejara el amor humano por el amor con MAYUSCULA, todo era cuestión de generosidad. Yo no era ninguna “loca” sino más bien alguien joven con grandes ideales y sueños en la vida. Tenía 20 años y una gran sensibilidad por la gente. Poseía grandes deseos de influir y cambiar el mundo, motivo por el cual había decidido estudiar Educación.

Yo sabia que al “pitar de Numeraria” estaba renunciando al matrimonio y a tener algún dia mi propia familia. Las numerarias que me trataban me habían dicho también que ahora me unían al opus lazos más fuertes que los lazos de sangre y que ELLOS eran mi primera familia. Luego me fui enterando de tantas otras cosas, al igual que tú seguramente. Supe más tarde que tenía que renunciar a la amistad de personas que no fuesen “candidatas para la obra” o “pitables”, pues sería una pérdida de tiempo. Más adelante me pidieron además que dejara mi carrera de Educación y me cambiara a otra universidad ya que en la universidad donde yo estudiaba, La Universidad Catolica, “los curas eran jesuitas” y ellas decían que los jesuítas no querían mucho a la obra y que me estaban influenciando con mala doctrina.

Dar este paso me costó bastante, pues ya había estudiado dos años y medio de mi carrera, Educación. De igual forma obedecí y me cambié a estudiar Idiomas Modernos en otra universidad. Por suerte, más delante me gustó muchísimo mi carrera de Idiomas, gracias a Dios, y me gradué entre las mejores de mi promoción.

Como tú sabes a uno no le dicen todo al principio. Luego se entera del cilicio y de las disciplinas. Para los que no saben: el cilicio es una cadena con puas, que se ata en la parte de arriba del muslo atando las dos cintas extremas causando pequeñas heridas en la piel, el cual las numerarias deben usar dos horas al dia menos algunos dias de fiesta durante el año. Las disciplinas consisten en una pequeña cuerda o látigo pequeño, que sirve de autoflagelación que se usa en las nalgas desnudas mientras se dice alguna oración, una vez a la semana o en algunos casos se puede usar más veces con permiso de las directoras.)

Entonces, viene de nuevo mi pregunta: ¿por qué ese misterio y no decir las cosas como son realmente, TODAS las cosas, con verdad, desde el principio? Seguro que te suena conocido el cuento de que “a los bebés se les da primero leche y luego comidas sólidas y que es igual con una vocación reciente a quien no se les puede decir TODO al principio, sino que poco a poco se le van explicando las cosas”. Esto no es más que una de sus tácticas para engañar y mantener a las vocaciones recientes. Lo que pasa es que cuando uno está ya dentro uno está como ciego, pues uno ya le ha dado su vida a Dios allí. Esto hace que todo lo demás pase a ser secundario y se acepte como parte de la misma entrega. ¡ESO ES UNA FALSEDAD! Pero qué claras se ven las cosas desde afuera y con el pasar de los años.

Algo que nunca supe hasta el final de mi vida en esa institución, fue el hecho de que las directoras y sacerdotes comentan entre ellos, es decir, chismean sobre nuestras intimidades y pensamientos más ocultos los cuales debíamos comentar siempre “con sinceridad salvaje”, por el “buen espiritu” en la charla. Yo creía erroneamente que lo que yo le comentaba a la directora, sólo ella lo sabía, pero qué equivocada estaba.

Otra cosa que me sorprendió mucho, (antes de que me dieran la dispensa para poder irme) fue que la directora del último centro donde viví pretendía que me quedara allí en el centro hasta que ellos así lo decidieran. “V” pretendía que me quedara metida en un cuarto para que no me vieran las que venían por el centro, para evitar escándalo. Se me dijo que NO podía llamar a mi familia. Tampoco me pasaban llamadas de nadie, y al yo revelarme y tratar de salir del centro, escondieron las llaves y me dieron un calmante fuertisimo, “Ropinol”, para doparme y según ellas para que descansara. En mi caso era un 23 de febrero y querían que me quedara en el centro hasta el 19 de marzo. Eso es un atropello, una falta de caridad y sin duda va en contra de la dignidad humana.

Yo, no lo permití por supuesto, y grité y patalié hasta que por fin esa noche la numeraria “C” (quien vivió por años en Roma muy cerca del fundador) vino al centro y me dijo como les conté antes en mi Carta abierta a la numeraria “C”, para informarme que el padre había dado la dispensa para que me fuera al dia siguiente. “C” me dijo: “Tú nunca hiciste el apostolado de la obra, tú siempre hisistes Tu apostolado” y su amenaza: “Si algun dia me entero de que has hablado mal de la Obra, ese día las puertas del Opus Dei estarán cerradas para ti”. También me dio a entender que no me metiera con la obra, porque ella misma personalmente se encargaría de arruinar mi reputación.

Esto es un resumen bien corto de mi salida ya que es imposible expresar por escrito todos los sentimientos que uno tiene en ese momento, al pensar que uno tendrá que recomenzar y enfrentarse a la vida. En ese momento uno puede tener la tentación de sentir como que perdió su tiempo allí, su juventud, sus mejores años, sus ilusiones, por un sueño que en realidad era una sola mentira. En mi caso fueron 5 años, pero hay otras a quienes la obra les ha robado mucho más.

¡NO DEJES TU, TU VIDA ENTERA, EN ESA MENTIRA! Si hay algo que no te da paz, no les hagas caso, ten espiritu crítico. POR FAVOR, SI ERES UNA NUMERARIA CON DUDAS DE VOCACION, NO SIGAS OBEDECIENDO A CIEGAS, NO ES UNA TENTACION DEL DEMONIO, ABRE TUS OJOS. TODOS EN ESTA WEB TE PODEMOS ASEGURAR QUE AFUERA LA VIDA ES MUCHO MEJOR. No te digo que no hayan sufrimientos, pues son parte de la vida, pero al menos AFUERA, eres LIBRE y se puede ser muy feliz!

Si estas pasando por algo similar, por favor, lee el testimonio de tantas personas que han pasado por lo mismo. Yo pensaba que ese mal trato que me dieron al final me pasó a mi sola. Pensaba que se habían equivocado conmigo, pero cuando descubrí esta web y por fin lei el excelente libro de María del Carmen Tapia, “Tras El Umbral: Una Vida en el Opus Dei” , fue que descubrí que yo no estaba sola y que esas son sus “tácticas”: hacer que uno se sienta mal, culpable, infiel y que nunca podrá ser feliz fuera del opus que según ellas “es el mejor lugar para vivir y para morir.” NADA QUE VER CON LA REALIDAD! Allí yo me sentía como que mi vida estaba en manos de esas mujeres, disfrazadas de representantes del padre e instrumentos de Dios.

En la obra siempre había un “misterio”, al final, me costaba mucho el no saber dónde me mandarían la próxima vez y el tener que abrirle mi alma a la persona que me imponían ellas en la charla fraterna. Como tú sabes, había cosas que no te decían. Si alguna dejaba la vocación había que actuar como si esa persona nunca existió. Ya no se hablaba más nunca de ella. ¿Qué clase de caridad es esa donde se desechan a las tan queridas “hermanas” cuando ya no sirven más para la obra, por la razón que sea?

Después de mi salida, me han contado personas, amigas que también han dejado la opus, que a ellas, cuando me fui les dijeron que a mi “me faltaba una tuerca”. Gracias a Dios, en mi caso nunca tuve necesidad de psiquiatra ni tuve grandes depresiones, pero sí sé de varias, que han terminado muy muy mal y de otras que casi se volvieron locas allí dentro por la presión y el sentido de culpa y la condena por parte de la obra. También hay una pobre Nume en Valencia, la cual creo que sigue de numeraria, que la tenían escondida de todos porque aparentemente enloqueció (la volvieron loca en el opus dei.) Hay que tener cuidado también con las directoras, pues te podrían dar calmantes muy fuertes para doparte y para que no pienses con claridad. Esto es VERDAD y Dios no es el causante, sino la obra, yo lo viví y tengo testigos.

NUMERARIA, SI ESTAS DUDANDO, Y TE CUESTA LA SUPUESTA VIDA DE FAMILIA, SI “VIVES LA VOCACION A TU MANERA”, SI NO ESTAS DE ACUERDO CON TODO ESE ADOCTRINAMIENTO, CON ESA VIDA FALSA, CORRE, CORRE BIEN LEJOS DE ALLI! (Lée el testimonio de Antonieta) VETE, AUNQUE LUEGO DIGAN QUE TU TAMBIEN TENIAS UNA “TUERCA FLOJA”, O QUE ERAS ESTO O LO OTRO, AUNQUE TE AMENACEN CON DISFAMAR TU PERSONA, NO HAGAS CASO, NUNCA ES TARDE. CUANDO POR FIN SALGAS EN LIBERTAD, VERAS QUE PUEDES SER FELIZ COMO UNA CRISTIANA CORRIENTE EN EL MUNDO, FUERA DEL OPUS DEI. LO IMPORTANTE ES QUE NO ESTÁS SOLA. RECUERDA QUE TIENES A CRISTO EN TU CORAZÓN.

Noviembre 13, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Universitaria Artes, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Club Alfar Salamanca, Club juvenil Prados, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Pinoalbar Valladolid, Encarnita Ortega Pardo, José María Escrivá de Balaguer, Opus Dei, Opus Dei Gijón, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

Malos (¿o buenos?) tiempos soplan para la Obra

Publicado originalmente en OpusLibros.org 

Compaq

Malos -para mí que buenos- tiempos soplan para la Obra (la Firma, la Compañía, la Marca, el establisment, el kukusklan) y por ende a sus súbditos, que no saben dónde estuvieron ni dónde están ni dónde estarán. Cuando hablo de súbditos me refiero a numerarios, agregados y a algunos supernumerarios, en sus vertientes masculina y femenina. Los sacerdotes ya no saben si pertenecer a la Sociedad de la Santa Cruz es lo mismo que ser del Opus Dei y los sacerdotes numerarios tampoco saben qué tiene qué ver que un día se comprometieran a ser laicos y de la noche a la mañana se vieran ordenados en virtud de la obediencia o generosidad. Tienen tal lío cada uno de los pocos seres pensantes que quedan ahí (los muchos más que en su día fueron seres pensantes, de los pocos que quedan, ahora son seres durmientes que con tomarse las pastillas para “perseverar” ya tienen suficiente), que el “exceso de realidad” de lo que ven y viven -más la lectura de Opuslibros-, les cruje y les sobrepasa. “¿Pero dónde estoy?”, se dicen. “¿Cómo me engañaron tan fácilmente?”…

No quisiera estar en la piel de Prelado ni de los consejeros y delegados de la “labor de san Miguel”: ya no les quedan respuestas a no ser la repetidas como autómatas y que, afortunadamente, los que van en busca de ellas también se las saben: “no cuela”, les dicen; “¿no tienes otra respuesta nueva?”. El castillo de naipes se desmorona y la Obra se vacía. No hay directores capaces de resistir tanto desencanto/desencuentro porque ya no les sirven las frases estereotipadas para retener a otros, sino que no les sirven para retenerse a ellos mismos. Se van consejos locales en pleno cada curso… Los sustituyen con otros directores que se van también en pleno al curso siguiente.

Cambian a un sacerdote numerario que se bajó a la realidad con los que “se van” y de paso destrozan un centro de supernumerarios porque el que le sustituye es un “talibán” recién ordenado que no tiene ni idea de qué ha sido la historia de ese centro ni de sus personas/almas que en él se formaron y se desencantaron. Los que resisten ponen su esperanza en “un milagro”.

Pero los milagros de fondo y de raíz no se dan. Hubo un “milagro” hace poco más de 10 años: ¡¡las numerarias ya pueden llevar pantalones!!. Ufff!: ¡qué cambio tan radical y fundamental!. Ningún “milagro” en cuanto a la guarda de la confidencia en la dirección espiritual, tampoco ninguno en cuanto a la coacción a adolescentes, ninguno a quererse como hermanos, menos aún en no hacer infelices a sus “fieles” (antes “socios” y ahora según el Código de Derecho Canónico sobre las Prelaturas Personales, simple y llanamente “cooperadores”). Desgraciadamente para el Opus Dei y sus súbditos, los milagros sólo se dan para las que pierden su dentadura postiza en una playa y se la encuentra un pescador al día siguiente. Escrivá se ha convertido en un santo milagrero de “lo ordinario”. Él, que tan poco de ordinario quería aparentar, ¿quién se lo iba a decir?

“La Obra” = “la Firma”=  ”la Tapadera”, es un cadáver en descomposición -afortunadamente para unos y desgraciadamente para otros a los que ‘la historia de una decepción sólo es una verdad conocida antes de tiempo’ (Milan Kundera)-. Ordenan presbíteros (sacerdotes) que se irán en pocos años y a los que echaremos una mano en Opuslibros (sus ex-hermanos) pero no el Opus Dei (su “familia sobrenatural con lazos más fuertes que los de la sangre” -sic. Escrivá-. Qué idiotez -la de Escrivá y sus sucesores- tan desconocedora de la realidad y de la mínima psicología). Una “familia” no se crea a raíz de la designación de las 8 o 10 personas que van a vivir en un centro, por decreto, criterio, praxis, norma o costumbre. ¿Por qué tantas pastillas para sobrevivir? ¿Por qué tanta depresión? ¿Por qué se ha dado recientemente “el criterio” de que se les dispense de la vida de familia a tantos y a tantas numerarios y numerarias? ¿Por qué hay tantos y tantas numerarias que ahora viven como agregados y agregadas sin una llamada de parte del centro al que siguen perteneciendo para ver cómo están? Porque los centros de numerarias y numerarios son un caos, un “sálvese quien pueda” a costa de amargarle la vida al resto, un verdadero artificio donde cada una/uno busca su válvula de escape con tal de no llegar a punto a la hora de la tertulia de la comida (en la actualidad prácticamente inexistente) o de llegar a los últimos minutos de la tertulia de la noche (para hacer acto de presencia y a continuación irse a su habitación donde pueden hablar por el teléfono móvil con sus amistades reales, entrar en internet para descargarse películas y participar en chats, y por supuesto, olvidarse de que están en el Opus).

Me dice un sacerdote que las válvulas de escape para las numerarias/os -imagino que también para las agregadas/os- son actualmente el vestir (ir a la última moda), la comida y bebida, un buen coche… Todo muy sobrenatural. Yo no voy a juzgarlos ni mucho menos, puesto que me parece muy lógico que tengan “razones para vivir y no para morir”, sean sus válvulas de escape las que sean. Yo también tengo mis válvulas de escape que pueden coincidir o no. Una vez que ya estoy fuera de la obra y no tengo que dar cuenta a ningún director de turno, hago lo que quiero y me da la gana, pero de verdad. Lo triste creo yo para compensar una vida de sufrimiento que Dios no envía, es tratar de sobrevivir en un mundo artificial donde una familia no es una familia, donde la pobreza no existe sino para los que trabajan en las labores internas, donde el celibato sigue siendo obligatorio para las mujeres numerarias/agregadas pero perdonado para los numerarios/agregados (ellos no se embarazan y siempre serán “ellas” las que les han provocado…).

Los que siguen dentro saben lo que hay. Los que los “dirigen”, también. Sólo queda esperar para saber quién saldrá antes: si el dirigido o el director. No hace falta discurrir mucho: el director. Y así andan, que no saben a quién poner en los consejos locales puesto que “el exceso de realidad” les anula para las labores de gobierno. Y como la dirección espiritual se confunde con las labores de gobierno y uno ya no sabe dónde está ni por qué está ni mucho menos sabe hacerse uno con el otro para ayudarle, lo que fue el Titanic-Opus ahora es una barquichuela rota. Como escribió Lope de Vega: “pobre barquilla mía, entre peñascos rota, sin velas desvelada, y entre peñascos, sola”.

Una mentira no se puede perpetuar “in aeternum” y al opus le llegó la hora de dar cuenta a sus propios “fieles”. Los “fieles” ya no comulgan con ruedas de molino. El prelado y su séquito tienen bastantes cuentas que dar, no ya a los que nos fuimos sino a los que aún están dentro. Que el regreso al mundo real les sea leve y sufran lo menos posible. Ojalá se den cuenta pronto que ellos no fueron los que fallaron y que tiene muchos años de vida por delante para ser de verdad, cristianos corrientes en medio del mundo.

Un saludo,

Compaq

Octubre 31, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Montauca Burgos, Club juvenil Niara, Club universitario Antares, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Encarnita Ortega Pardo, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Opus, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei Gijón, Opus Dei Salamanca, Opus Libros, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

Mi pequeña historia (I y II)

Publicado originalmente en OpusLibros.org 

Julia

Me cuesta comenzar éste escrito, ya que mi historia, como la de la mayoría, no es sencilla. Empezaré por decir que yo no he sido NUNCA miembro de Opus Dei, pero casi.

Mi relación la obra comenzó en el año 1975, cuando terminados mis estudios de bachillerato con excelentes calificaciones, junto con mi firme vocación de estudiar Periodismo y dada la fama, que por aquel entonces, detentaba la Universidad de Navarra, así como los bienintencionados consejos de profesores y amigos, un buen (mal) día del mes de Julio me vi en Pamplona, realizando los exámenes previos a la Facultad de Ciencias de la Información (periodismo). Recuerdo, perfectamente, mi reticencia a entrar en dicha Universidad. Había oído, ya entonces, diversas críticas al Opus Dei dueño y señor de dicha Universidad. Reconozco que sentí miedo y una cierta depresión que achaqué a la salida de mi casa hacia un mundo desconocido. Pero me quedaba corta. No era solamente el cambio de la enseñanza secundaria a la universitaria; ni siquiera, el dejar atrás a mi familia, amigos y ciudad. Poco podía imaginar mi intuición el oscuro mundo en el caí: El Colegio Mayor Goroabe, centro de estudios y donde cohabitábamos 120 mujeres de las cuales cien eran numerarias y veinte (en calidad de adscritas) que ni lo éramos, ni sabíamos prácticamente nada del turbio camino que acabábamos de emprender. Muchos de vosotros tuvisteis la oportunidad de conocer el ambiente que palpitaba, por aquellos días, en todos los centros de la Obra, máxime en un centro de estudios de la Universidad de Navarra, a escasos tres meses de la muerte de Monseñor.

No recuerdo si habían pasado apenas cuatro días de mi estancia en Goroabe y tras la consabida acogida de sonrisas “colgadas” de TODAS las numerarias, cuando no sé como, me encuentro con una “amiga” P.C., que me viene a buscar a clase, me invita tomar café, se sienta a mi lado en el comedor y entre bromas y juegos comienza a darme la pelma, hablándome de su vocación al Opus Dei, del Padre y de la conveniencia de tener un director espiritual y quien mejor que el capellán del colegio, D. A. A.. El primer paso obligado, ya sabéis, fue llevarme de la mano al oratorio para confesarme con D. A.A.. Nunca olvidaré aquel primer encuentro, vía confesionario, con el cura del Colegio. Nada más arrodillarme, me llamó por mi nombre (señal inequívoca de que me estaba esperando) para después, a través de una voz encantadora y un físico impresionante (era guapísimo) manipularme con técnicas dignas del mejor terapeuta. Me contó- cómo no- la historia de su vocación, sus estudios (tres carreras universitarias) y su vida de joven madrileño de la calle Serrano, que conducía una moto de gran cilindrada y a quien perseguían las chicas. Le creí a pies juntillas, repito que era guapísimo: alto y delgado, pelo negro, siempre engominado, ojos enormes, también oscuros, sonrisa pícara y con un atractivo personal fuera de lo común. Cuando le veía entrar, atravesando El Mayor hasta el oratorio, no dejaba de preguntarme cómo habían destinado un capellán tan guapo a una centro de estudios de chicas, en edad de merecer. Tiempo después, comprendí que utilizaba su atractivo físico para dar ejemplo de su renuncia y al mismo tiempo, servir de “santo cebo” a las jóvenes numerarias que allí vivían. Desde aquella primera confesión fueron muchas las ocasiones en las tanto P. C. como otras numerarias (muchas) me invitaban a acercarme hasta el oratorio y confesarme con él. Al cabo de un mes, yo ya era “famosa” en Goroabe. Creo que todas me miraban como una “capra hispánica” como un pitaje inminente y apetitoso. Comprobé con el estupor de los diez y ocho años cómo, también algunos profesores numerarios y numerarias, me sonreían de manera especial y controlaban durante las clases, para ver si encendía un cigarrillo (en aquellos años, se permitía fumar en las aulas).

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Octubre 30, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Universitaria Artes, Club Antares Valladolid, Club juvenil Prados, Club juvenil Trechel, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei | | 1 comentario

Como coaccioné para que una adolescente, se hiciera del Opus Dei

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Madreselva 

Buenos días buena gente!

En un intento de esclarecer la verdad de los hechos, hoy voy a contaros como “pitó” conmigo, es decir, pidió su admisión al Opus Dei, la única persona a que coaccioné para que entrara en la Obra (y no diré “gracias a Dios”, aunque sea la única, pues esta responsabilidad sigue pesando sobre mi conciencia).

Vivía en un club de bachilleres. El grupo al que impartía formación, eran chiquitas de lo que antes era COU, es decir, 17-18 años. Varias se habían hecho ya numerarias los años anteriores, desde los 14. Eran una monada de crías, simpáticas y nobles como ellas solas. Yo “amigué” con una niña, de su misma clase del cole y amiga del resto, que en pocos meses pasó a convertirse en un “objetivo pitable”. Aunque a mis 22 me sentía casi su madre, pues ella tenía 17 (fi-ja-te-tú), teniamos muy buen feeling. Mi “pitable” en cuestión, era una empollona obsesiva. Tenía unos ragos de perfeccionismo académico, que le hacían sufrir y llorar frente a los notables acaecidos en su expediente. También era una niña de una inseguridad enfermiza. Pero era todo corazón y tenía unos padres con bastante pasta.

Total, que cada cual analice las causas posibles, pero desde la dirección del centro me dijeron: “a por ella”. Y fuí a por ella: ¡mi primera pitable real!. Fíjate que ilu. Total, que un día, encontrado el momento propicio, le casqué el consabido “tienes vocación de numeraria al Opus Dei, es una predilección especialísima de Dios por ti, tienes la oportunidad de hacer con tu vida lo más grande de este mundo”, etc, etc, todos argumentos de lo más disuasorios. Se me puso a llorar, pues la pobre veía acercársele el marrón desde hacía tiempo, y no paró en semanas. Entonces yo me empecé a preocupar. La vi tan agobiada, desborda por una situación, que cualquiera con las mínimas nociones de psicologías comprendería que le quedaba grande… que empecé a informar a los directores para que desmontaran “el sarao”, pues no consideraba muy festiva ni abocada a un final feliz dicha la situación. Yo tenía 22 años. Una pipiola, aprediz del “verdadero arte proselitista”. Y cuando me di cuenta de que mis dires, la dire del centro y el sacerdote, no parecían notar nada extraño, inadecuado en la situación… renuncié a mis propios criterios, siguiendo docilmente los de la dirección (me había vuelto una experta en semejantes docilidades, que aparcaban mi uso de la libertad y la responsabilidad. Era sin darme cuenta, una marioneta encantadora).

Así seguí, y seguí con saña, convencida de mi misión divina, mientras esta niña se iba derrumbando psicológicamente ante mis argumentos “invencibles”. Y llegó el día de escribir la carta para pedir la admisión. Mi pitable lloraba frente al papel. Y la escribió del siguiente modo, diciendo: que, no, que no la escribo. (Al minuto), que si. (Al otro minuto), que no, que no puedo… así alternativamente, en lo que resultaba un triste espectáculo y todo ello sin dejar de llorar. Y yo venga, erre que te erre. Solo me faltaba escribirla por ella. Como cualquiera puede comprender, una decisión del calado de entregar una vida no “vale” tomarla en semejantes condiciones de duda y coacción, por no hablar de las emocionales de la candidata. Una vez firmada la carta, yo ya muy preocupada, fuí a hablar con la directora para explicarte cómo había firmado, que pensaba “que la había coaccionado siguiendo sus intrucciones” pero eso no me “sonaba” que fuera el espíritu de la Obra. Y cual fué mi sorpresa cuando me di cuenta, que tanto directora como sacerdote, no prestaron la menor atención a mis inquietudes, dándome una palmadita en el hombro por mi “buen” trabajo, y más contentos que unas pascuas. Me dijeron que no me preocupara, que todo estaba fantásticamente bien. Y reconozco que su tranquilidad, contagió pronto mi conciencia y si hubiera tenido oportunidad, habría actuado igual con la siguiente. Eso si: con menos escrúpulos.

No sé qué habrá sido de esta muchacha. Al año siguiente, abandonó la casa de sus padres para irse a hacer el centro de estudios a otra ciudad. Era extremadamente compleja de cabeza, inestable emocionalmente y sufría mucho por la educación que había recibido y su carácter. Ojalá dejara pronto la Obra, o en su dirección alguien tuviera la caridad de decirle que “no era lo suyo”. Solo se, que con lo vulnerable que me pareció, los años que estuviera dentro (quizá aún lo está, no lo se) tuvieron que desequilibrarle necesariamente un montón. Una vocación tan exigente y perfeccionista como la de la Obra, era justo lo que no necesitaba.

Y bueno… yo tuve responsabilidad inegable en este estropicio. La anulación de mi libertad interna, se que me exime en buena parte, pero era una persona adulta, pacté con una actuación inadmisible.

¡Así pitan algunas personas!, es mi vivencia. Besos para tod@s,

Madreselva

Octubre 29, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Blogroll, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Alfar Salamanca, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid,