El Opus Dei en Valladolid

Encuentro y libertad de expresión

EL OPUS DEI, INVESTIGADO POR ROMA: Benedicto XVI ordena a dos visitadores canónicos examinar la Prelatura

Fuente: RD Religión Digital Lunes, 21 de enero 2008

¿Se acabó la buena estrella de la Obra en Roma? Según informaciones fiables, la Santa Sede ha decidido abrir una investigación sobre la naturaleza y actividades del Opus Dei, meses después de que fueran investigados los Legionarios de Cristo, cuyo Fundador y Presidente, el padre Maciel, fuese apartado de su cargo y recriminado por sus conocidas actividades pederastas.  La investigación sobre el Opus, conocida eclesiásticamente como visita canónica, será realizada por dos visitadores, uno italiano y otro español.

En bastantes ocasiones, el Opus ha sido criticado, dentro y fuera de la Iglesia, por su extremado secretismo, sus actividades proselitistas con menores de edad, y sus peculiares formas de confundir la dirección espiritual con la confesión sacramental, entre otros cargos. En Roma, se especula que la visita canónica vaticana tiene que ver con estas y otras actividades “sospechosas”.

La peculiar estructura canónica del Opus, su carácter de Prelatura personal, le permite no dar explicaciones a los obispos territoriales sino directamente al Papa. Ello ha hecho posible que los directivos de la institución hayan podido gozar de una libertad ilimitada en la conducción de sus negocios, en virtud de las buenas relaciones que sostenían con el anterior Papa.

Es conocido como el Opus fue utilizado por el Papa Juan Pablo II en sus dos grandes operaciones: la desactivación del Concilio Vaticano II y la transformación política de los países comunistas. De hecho, el Opus Dei estuvo bastante implicado en la ayuda económica que recibió de Roma el Sindicato polaco Solidaridad.

Pero el Papa actual, aunque también conservador, no tiene particulares lazos de amistad con el Opus y se caracteriza por una preocupación notable por la disciplina eclesiástica, en todas sus esferas. La crítica al Opus, interna y externa a la Iglesia, ha sido constante y una de sus expresiones fue la carta entregada al Vaticano suscrita por medio centenar de exsocios hace un año. Ahora, el Vaticano investiga a la Obra.

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PROSELITISMO FEROZ, por Blanca Ortiz de las Heras

 

 

Del libro titulado Escrivá de Balaguer - ¿Mito o Santo?

Yo he pertenecido al Opus 20 años. Fundamentalmente siempre en obras corporativas, y me dediqué a las llamadas Escuelas Hogar. Mi trabajo consistía en tratar a las chicas de la más alta sociedad. En estas Escuelas Hogar se impartían clases de cocina, plancha, economía doméstica, etc., temas muy familiares. Posteriormente se dieron clases de Literatura, Historia, pero fundamentalmente se trataba de hacer proselitismo con las chicas de las familias más importantes de la ciudad donde se establecían. Recuerdo que una vez me dijo un sacerdote de la Obra: “A ver, saca esas fichas de esas 500 familias importantes que tenemos”.

Yo conocí al Opus a través de una compañera de la Facultad que me llevó a unos Ejercicios Espirituales. La numeraria que dirigía los Ejercicios habló largo tiempo conmigo y me preguntó sobre el enfoque que quería dar a mi vida; y a raíz de esto me llamaban con mucha frecuencia por teléfono y me dijeron que asistiera a unos círculos semanales en una casa de la Obra. Yo conocí la Obra en invierno y pedí la admisión en Mayo. No me sentí especialmente presionada, sí seguida muy de cerca. Yo tenía unos ideales religiosos y aquello me pareció una espiritualidad nueva y me admiró la aparente naturalidad, en no vestir hábito, etc. Me atrajeron una serie de cosas que luego, posteriormente, no fueron lo que yo creí en principio, porque en realidad ni éramos “cristianos corrientes” ni existía la llamada “secularidad”. El ambiente era opresivo y las normas y costumbres había que cumplirlas a rajatabla.

Mi carta de dimisión fue brevísima porque yo sólo quería manifestar que en estos 20 años mi espíritu había evolucionado completamente, que al principio me pareció que la Obra me iba a llevar a Dios y me estaba dando cuenta de que no era así. Y por eso me fui.

Una cosa que me escandalizaba mucho era el proselitismo feroz que se hace con la gente joven, donde se destrozan muchas vidas, forzándoles a optar por un camino que como seres adultos nunca hubieran elegido.

Se buscaban las personas más influyentes. Me contaron una vez que el P. Escrivá se enteró de que iba por una de las casas de la Obra una sobrina de la Reina Fabiola y dijo: “Usad todos los medios para que esa chica pida la admisión”. O sea, que el que una persona tuviera vocación dependía de su posición social. Una vez más se carecía de espíritu evangélico. Los medios que se utilizaba para captar a la gente eran: cursos de retiro, círculos semanales, convivencias internas, la novena de la Inmaculada y, sobre todo, la relación personal. Curiosamente a mí me hicieron una corrección diciéndome: “tú haces apostolado pero no llegas al proselitismo”. Cada una de las numerarias teníamos asignado un grupo de chicas que teníamos que tratar; teníamos que rendir cuenta después en unas reuniones con un sacerdote que dirigía este trabajo. Cada una íbamos con nuestra lista de personas diciendo; “yo a esta la he llamado y he salido tres veces con ella”. A veces nos regañaban porque no había sido suficiente. Hubo un sacerdote que intentó lo de chicas de primera y segunda división. Las de primera eran las que estaban más cercanas y ya se les había hablado de la Obra y tenían vocación. La vocación, decíamos, no es sentir ningún síntoma, basta sólo servir para desempeñar esta misión, después es producto de la Gracia de Dios y de tu generosidad. Entonces les mostrábamos lo felices que éramos y la capacidad que tenía la Obra de transformar el mundo.

El ser cristianos corrientes con un trabajo profesional que les gustara hacer, que luego, normalmente, se convertía en sacar bolsas de ropa sucia y trabajos del hogar en Residencias masculinas, vamos, vulgares criadas de adictos a la Obra.

La que se decidía, escribía una carta al P. Escrivá pidiendo la admisión, y una vez escrita la carta, se incorporaba a la vida de la Obra en un curso de formación. La formación que se recibía era raquítica y pobre. Un sacerdote daba clases con un Catecismo extractado de las Constituciones de la Obra, sin ninguna entidad. Siempre lo estaban corrigiendo porque cambiaban las Constituciones al no tener una idea clara de la Entidad Jurídica del Opus Dei, que cambió muchas veces en cosas fundamentales, por ejemplo, una vez interesaban los votos y otras veces no. Estos ejemplares con los que estudiábamos eran misteriosos, los guardaba la Directora todas las noches después de verificar que se guardaba el mismo número de ellos que había dado por la mañana. Siempre observé que había un gran miedo a que cualquier documento de la Obra cayera en manos de personas ajenas.

A instancias del P. Escrivá nos obligaban a ser muy minuciosas en este trabajo fundamentalmente doméstico. Me acuerdo que una vez avisaron que el Padre venía de Roma para algo muy importante, ¡qué nervios! Nos reunieron a todas las directoras de España en La Pililla y entró el P. Escrivá y cual no sería mi asombro cuando lo que venía a decirnos era que en las casas de la sección masculina no se comía bien, que había que poner más riqueza en las comidas, que había gente mayor en la Obra que no podían comer como muchachos; por tanto, la carne había que servirla con guarniciones diferentes. Ahí acabó todo lo que nos tenía que decir, ni siquiera una oración en común. Salió por la puerta y cada directora en avión a su casa a cumplir órdenes.

Todos los pertenecientes a la Obra sabíamos que ésta era una finalidad en sí misma. Nunca oí hablar en términos universales de la Iglesia ni de servicio a los pobres ni de los problemas de la humanidad. La Obra al ser perfecta no tenía necesidad de mejorar en nada ni se tenía que reformar jamás. Aquí estaba todo atado y bien atado.

El trabajo en las residencias de estudiantes o en las de la sección masculina era agotador. Había que hacer un homenaje a las numerarias y sirvientas de la Obra que se han dedicado a esos menesteres, porque eso es una pura aniquilación con un desprecio total por parte de los numerarios que nunca valoraron ese trabajo. Nos comunicábamos por un telefonillo con los directores de las casas a los cuales no se podía contradecir. A mí me solían decir: “la comida mal, el aperitivo mal, la ropa mal, en fin, todo mal”. Supongo que los tiempos habrán cambiado algo y no tratarán así a las numerarias, aunque yo pienso que siguen viviendo como duques.

Por parte de las superioras había un fanatismo hacia la figura del fundador que rayaba en la idolatría y el ridículo. Estando yo una vez en Roma comentaron delante de mí en el planchero que se guardaban los algodones que se usaban para ponerle las inyecciones por si algún día podían ser reliquia. Ya se estaba viviendo su beatificación.

El periodista Emilio Romero comentó un día que el P. Escrivá le parecía un cura de pueblo. Pues bien, presenciando un programa de TV en que salió Romero y a mi me gustó y así lo comenté, la directora se puso a llorar diciéndome cómo era posible que me gustara un señor que había hablado mal del Padre.

Yo creo que la pobreza que se vivía en la Obra era mentirosa y engañosa. Un aristócrata español me decía con mucha gracia: “Me gusta mucho el Opus Dei, porque se bebe el whisky con espíritu de agua”. Y creo que estaba muy bien explicado porque esa pobreza de espíritu adaptado a la categoría humana de la Obra ni era pobreza ni era nada. No dudo de que habría personas que querrán vivir la virtud de la pobreza pero hay otras, que visten de modisto, llevan unos trajes carísimos porque así representan mejor al Opus, que no han dado golpe en su vida, que abusan del trabajo de demás, y desde luego no han sentido nunca la carencia de muchas cosas que tienen los verdaderos pobres.

Cuando el Padre Escrivá venía a España el derroche era increíble porque cuando se trataba de él no se miraba el dinero para nada “porque Padre sólo hay uno” se decía. Conozco a una personas que estuvo a punto de marcharse de la Obra, porque en uno de esos viajes la habían tenido durante tres días buscando una merluza de pincho para su comida. Una vez el P. Escrivá dijo “si fuerais listas y pillas me darías vino de marca en una jarra de agua, para que yo no lo note”. Para mandarle a Roma he comprado las cosas más caras de Madrid, frutas fuera de época, almendras dulces que sólo había en un sitio determinado (por cierto, un día fui a comprar unos caramelos y me dijo “yo a Vd. le conozco, me compraba grandes cantidades de aquello tan carísimo”). Todo esto se enviaba a Roma para que el P. Escrivá lo diera en las tertulias.

Otra vez hicieron su primera comunión los sobrinos del P. Escrivá en Molino Viejo. Aquello se convirtió en una floristería, tales eran los centros de flores que allí había, y que además no se traían de Segovia que estaba al lado, sino de Burguiñon que era la tienda más cara de Madrid. Y en la despensa se hicieron toda clase de pequeños dulces para que los sobrinos pudieran tomar todo aquello que les apeteciera.

A mi me salvó el poder hablar con otras personas (lo que estaba terminantemente prohibido) y el contrastar pareceres. Yo veía que esa pobreza no era cristiana y me angustiaba mucho, yo soy de clase media y desde luego yo nunca había vivido a ese nivel.

Yo no he convivido con el P. Escrivá, le vi bastantes veces y he oído las cosas que decía, pero he visto el reflejo de su forma de ser en la Obra. Me llamó siempre la atención su falta de humildad, me parecía una persona dura, fría, distante y con una exigencia dictatorial. Un cristiano muy jansenista, como antes de Trento, sin ninguna ternura. Y como mujer me repelía.

Tengo la certeza de que no era un santo, si por santidad se entiende con una identificación con el Evangelio de Jesús. No lo es, no lo es, aunque se le beatifique. Ni lo que ha dicho, ni lo que ha hecho, ni lo que ha hecho vivir son motivos de ejemplo a otros cristianos y siento muchísimo que la Iglesia lo beatifique porque está perdiendo mucha credibilidad. Siempre pensé que si a este hombre lo beatificaban yo me iría de la Iglesia, pero no me voy a ir por nada porque creo que la Iglesia es de los pobres y de los que sufren y de los que conservan la fe en Cristo. Pero la Iglesia va a perder mucha credibilidad y puede ser un escándalo -ya lo es- y esto recordando las palabras del Evangelio que dicen “si escandalizáis a uno de estos pequeños…”

Las personas que se van del Opus normalmente no hablan porque se les tiene mucho miedo. Porque aparte de que te dejan en la calle te pueden calumniar y quitar la honra y la fama. Porque así lo han hecho varias veces.

Blanca Ortiz de las Heras

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El oscurecimiento de la conciencia en el Opus Dei

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Chispita

Una de las actitudes que he podido comprobar que se dan más frecuentemente en la relación entre miembros y ex miembros pasa por la negativa a saber la verdad. Hace unos días una antigua clienta (supernumeraria) me llamó y tras charlar unos minutos le comenté las dificultades que el Opus Dei está encontrando en el Vaticano. Y me dijo: “bueno, no me digas nada que pueda crearme problemas”. Y cuando le dije a otra persona parte de mi historia se enfadó muchísimo y me dijo que estaba mintiendo, que no se creía lo que le estaba contando. Normalmente se te dice, “bueno, no era lo tuyo. Por favor, déjanos a nosotros en paz”.

Otra cuestión que siempre me ha impresionado es el endurecimiento de los directores del Opus Dei. Son capaces de verte llorar y no conmoverse. O la dureza e insensibilidad de quienes presionan a sus hermanos a través del mobbing secundando las órdenes de los directores llamados mayores o de quienes realizan-sin perturbarse- informes de conciencia…

Todo ello remite a un problema de conciencia. Ya se ha tratado de éste en esta web pero ahora querría hacerlo desde la perspectiva enriquecedora de los escritos de Joseph Ratzinguer. Y me propongo hacerlo siguiendo las pautas del escrito “Conciencia y verdad” publicado en el libro Ser Cristiano en la sociedad neopagana (Encuentro Ediciones, Madrid,1995).

Ratzinguer comienza su escrito señalando que actualmente el gran debate moral se centra en torno a los conceptos de libertad y de norma, de autoridad y de libertad, de autonomía y de heteronomía. Habría una moral de la autoridad, de tipo preconciliar, y una moral de la conciencia que garantizaría la libertad frene a las manipulaciones de la autoridad. La idea imperante es que el Magisterio puede tratar de la moral pero solo para proponer elementos para que la conciencia se forme un juicio autónomo.

Ratzinguer precisa que siempre se ha de seguir el juicio de la conciencia y que nunca se debe ir contra él. Otra cosa es si el juicio de conciencia es infalible. Si la conciencia fuera infalible, entonces cada uno tendría su propia verdad, no existiría ninguna verdad objetiva. Por otra parte, esa absolutización de la conciencia, aislaría al individuo dentro de sí, separándole del mundo. Con lo que, en último extremo, las palabras libertad y humanidad perderían su sentido.

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Diciembre 16, 2007 Publicado por opusvalladolid | Casa convivencias Aldebarán Simancas, Club Alfar Salamanca, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Tempero Valladolid, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus Dei, Opus Dei León, Opus Dei Valladolid, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Sectas Destructivas | | No hay comentarios

Magisterio paralelo en el Opus Dei: sobre el culto a los santos

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Doserra 

Copio a continuación el guión n. 18 de la serie de Guiones Doctrinales de Actualidad, sobre el culto a los santos.

Como ya he hecho notar que sucede con otros guiones, el contenido es correcto, pero se echa muy en falta que no se haya actualizado con la enseñanza del Magisterio posterior a la fecha de elaboración del guión, especialmente con el Directorio sobre la piedad popular y la liturgia de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

Saludos cordiales,

Doserra


        nº 18

Ref avH 10/70                           (nueva versión)

SOBRE EL CULTO Y LA INTERCESIÓN DE LOS SANTOS. SOBRE LAS IMAGENES Y LAS RELIQUIAS (+)

1. En el intento de algunos para salir cuanto antes de lo que llaman “época infantil del cristianismo”, la intercesión, el culto, la devoción y la invocación de los Santos, ha pasado a engrosar todo ese conjunto de “restos” que habría que rechazar, o cuando menos silenciar, por considerarlos inaceptables e inútiles para la nueva “fase adulta del cristianismo”.

[...]

2. Consecuencia directa de ese planteamiento es también el menosprecio, que muestran hacia las imágenes y reliquias de los Santos, y la incomprensión de su culto legítimo, que ha sido durante tantos siglos fuente de piedad para los cristianos.

3. Parecen haber olvidado por completo que es parte, de la doctrina católica “la intercesión de los santos, su invocación, el culto de sus reliquias y el uso legítimo de sus imágenes” (Conc, de Trento, sess. XXV, Dz. 984 (1821)). Y que “conforme a la tradición, la Iglesia da culto a los Santos y venera sus reliquias auténticas y sus imágenes; las fiestas de los Santos proclaman las maravillas de Cristo en sus siervos y ofrecen ejemplos convenientes a la imitación de los fieles” (Conc. Vaticano II, Const. Sacrosanctum Concilium, n. 111).

4. Ya desde los primeros siglos del cristianismo se venera a los mártires, como confirman numerosos testimonios de la Tradición, al menos desde el siglo II, San Cipriano, por ejemplo, recomienda: “Tomad nota del día del fallecimiento, para que podamos recordar a los difuntos, al celebrar las memorias de los mártires” (Epistul. 12, 2); “como sabéis, siempre ofrecemos sacrificios por ellos, cuando

____________

(+) En relación con la Santísima Virgen, cfr. guión n. 32.

conmemoramos la pasión y el aniversario de los mártires” (Epistul, 39, 3).

5. Otro tanto podríamos decir de las reliquias: “Sólo han quedado las partes más duras de sus santas reliquias, y se han llevado a Antioquía, donde se han colocado en una caja, como tesoros inestimables, dejados a la Iglesia como prenda del mártir” (Martirio de San Ignacio 6, 5; Enchir, Patristicum n. 70). Y en el martirio de San Policarpo se narra: “Después, tomamos sus huesos, más valiosos que las piedras más preciosas y que el oro, y los colocamos en un lugar digno” (cap. XVIII).

“Si los vestidos (4 Reg. 2), si los pañuelos (Act, 19), si hasta la sombra (Act, 5) de los Santos, antes de que muriesen ahuyentaban las enfermedades y restituían las fuerzas, ¿quién osará negar que haga el Señor los mismos milagros por las sagradas cenizas, huesos y demás reliquias de los Santos?” (Cat. Romano III, II, n. 15),

6.  Las primeras imágenes aparecen va en el siglo III, y son numerosísimos los textos de la Tradición que hablan de ellas como de una costumbre extendida por toda la Iglesia, “Los Santos, escribe San Juan Damasceno, estaban llenos del Espíritu Santo. Y también después de su muerte, esa fuerza divina no queda sólo unida a su alma, sino que se comunica también a su cuerpo, a su nombre, a sus imágenes” (Oratio demonstrativa, de sacris et vene-randis imaginibus).

El Concilio II de Nicea definió la doctrina católica en relación con este punto: “Siguiendo la enseñanza divinamente inspirada de nuestros Santos Padres, y la tradición de la Iglesia Católica… definimos con toda exactitud y cuidado que de modo semejante a la imagen de la preciosa y vivificante cruz han de exponerse las sagradas y santas imágenes, tanto las pintadas como las de mosaico y de otra materia conveniente, en las santas” iglesias de Dios, en los sagrados vasos y ornamentos, en las paredes y cuadros, en las casas y caminos, las de nuestro Señor y Dios y Salvador Jesucristo, de la Inmaculada Señora nuestra la Santa Madre de Dios, de los preciosos ángeles y de todos los varones santos y venerables”. Y explica a continuación los motivos: “porque cuanto con más frecuencia son contemplados por medio de su representación en la imagen, tanto más se mueven los” que éstas miran al recuerdo y deseo de los originales y a tributarles el saludo y adoración de honor, no ciertamente la latría verdadera que según nuestra fe sólo conviene a la naturaleza divina; sino que como se hace con la figura de la preciosa y vivificante cruz, con los evangelios y con los demás objetos sagrados de culto, se las honre con la ofrenda de incienso y de luces, como fue piadosa costumbre de los antiguos. ‘Porque el honor de la imagen se dirige al original’, y el que adora una imagen, adora a la persona en ella representada” (Dz. 302 (601)).

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Diciembre 12, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Torreón Segovia, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Club Antares Valladolid, Club Ensenada Santander, Club Nieva Avilés, Club Torla Oviedo, Club juvenil Tempero, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, opusdeivalladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

Los “remedios” de la Obra

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Flavia

Leyendo algunos de los textos publicados últimamente en la WEB, me topé con una frase de pura cepa opus que me impresionó de inmediato, tal vez porque la escuché demasiado, a saber: “hay que dejarse ayudar, no te dejás ayudar”… etc. Y no pude evitar enlazar en mi mente esta frase, con algunas cosas que me vienen circulando en la sesera últimamente: cómo en la Obra los caminos de solución de las crisis y malestares que en determinados momentos comienzan a vivir algunos miembros de esa institución, cierran con el tema de “dejarse ayudar” o no.

Es un círculo hermético, en el cual el problema y la ayuda son parte de la misma lógica, pero lo más complicado es que la mediación subjetiva, la persona concreta que está mal, debe simplemente “dejar”, o peor, “dejarse”…

Y cada “ayuda” es un paso más que en momentos de crisis o dificultades manifiestas, lleva a quienes están en “crisis” a la indignidad, al abismo, al infantilismo, a la insensibilidad.

También es cierto que lo que se considera necesario para salir de las crisis y dificultades, es a priori determinado, la ayuda “prevista” por la Obra: rendir el juicio, ser más y más sincera en la charla, a veces sin tener ya qué decir, sin que en general el problema sea lo que uno dice, sino ese borramiento de sí que se da en el ponerse a disposición de otro, o del Otro llamado “espíritu del Opus Dei”. Entonces, los que normalmente son medios de crecimiento espiritual en la vida cristiana, terminan siendo una ciénaga, en la que uno se hunde con cada movimiento.

Me ha pasado y me pasa, que a la hora de confesarme, o de charlar algún tema que me afecta en lo personal con un sacerdote o con alguien del estilo, me veo en dos actitudes, o la de una “sinceridad salvaje” que no me es requerida, ni es necesaria, o, la de una reserva desconfiada, ante la posible invasión a mi interioridad.

También me ha sucedido que el recurso a la oración para dejar los problemas en manos de Dios, termina a veces “sospechado” en mi interior, de ser una maniobra evasiva, un derivado de costumbres o “criterios” adquiridos.

Me he preguntado estos años, y actualmente me pregunto, qué significa, en clave cristiana real, no opus, el abandono de sí, el desprendimiento de sí, y, me parece que tal abandono y tal desprendimiento, se caracterizan por una gran libertad, es decir, que no se puede abandonar o no podemos desprendernos sino de aquello que hemos asumido, que hemos tomado en su plena dimensión. Tampoco podemos degradar la confianza en Dios, como si Dios fuera una placebo para nuestros problemas, en todo caso, la oración nos hace más lúcidos o nos fortalece el corazón, pero no nos hace huir de la realidad.

Entonces, el problema con los “remedios” de la Obra, para épocas de crisis y no tanto, no es que no se hayan preconizado antes en otras instituciones eclesiales, previamente al Concilio (hoy parecen haber resurgido estas ideas, desgraciadamente), el tema es que en la Obra esas prácticas cierran y se cierran sobre la institución, y uno termina “amando” sus barrotes, o viviendo en los espacios que dejan los barrotes, o bien enloqueciendo. Quiero decir, que toda ayuda, toda solución en la Obra es interior, no sólo por las “recetas internas”, sino por la vida clausa en sus aspectos fundamentales, que vive un miembro del Opus Dei.

Así, y tomando en cuenta lo que decía Escrivá al respecto, quienes hemos salido, en ultima ratio, realmente “sobrábamos”, éramos un defecto de la institución, una falla, que no podía ser, y que no puede ser. De ahí la imposibilidad de reconocer nuestra existencia moral, no sólo material, para el Opus Dei, de ahí la cólera que suele suscitar la existencia de esta página en algunos miembros actuales de la Obra que la visitan.

En medio de todas estas cuestiones, me parece también un problema el que se califique a los testimonios de algunos ex miembros, como “amargos”, o “resentidos”. En todo caso, la pregunta es: ¿hay una “forma”, o debería haberla, una suerte de “criterio de expresión para ex” que se derive de algún vademecum, y que habría que observar (por fuera de los de la urbanidad)?.

Entiendo que los modos en que las personas se expresan no sólo deben leerse desde sus estados de ánimo o peculiaridades de carácter, también resultan indiciarias de los aspectos de la personalidad o la afectividad, o la racionalidad, que son vulnerados cuando se acciona o se reprimen ciertos resortes de la condición humana. Tomando en cuenta, además, que nuestra reunión cibernética es algo singular, no hay espacios por el estilo, porque la Obra no es algo simple, ni fácil: en todo caso, nuestras experiencias plantean un primer desafío, la posibilidad de hablar, uno segundo, la posibilidad de comprender, uno tercero, la de ayudar, acompañar y consolar, siempre, la de curar y curarnos.

Volviendo a lo que antes decía, cuando una persona se entrega a Dios, cuando se abandona en su misterio, se embarca en una libertad mayor que plenifica la propia: ese tipo de entregas es solamente posible cuando el polo de la tensión en la entrega es algo no sólo mayor, también inefable, que no se puede manejar o manipular. Cuando las “entregas” se hacen en función de realidades que no se corresponden a la proporción debida a la condición humana, en tanto somos “capaces de Dios”, entonces, ahí sí, resultamos mutilados, alienados, mecanizados.

Entiendo que uno de los elementos más negativos del Opus Dei es la sistemática desviación de lo que está instituido para un fin, dirigiéndolo hacia otro, llevándolo hacia una espacio de significaciones que luego hace muy difícil poner las cosas en su lugar. “Dejarse ayudar”, es en la Obra simplemente “dejarse”, y la concreción de la “ayuda” es otro paso más en la consolidación de una pertenencia alienante, o un paso hacia el descarte, sea al interior de la institución, o finalmente, en la salida.

Digamos que esta mecánica me recuerda a la lógica de la “sanidad social”, que expulsa a lo enfermo por la vigencia e intensificación de su lógica interna. También me recuerda, más gratamente, una observación que hace J.L. Borges en un ensayo sobre el infierno: comenta que los infiernos antiguos y medievales (el del Dante, paradigmáticamente), son lugares en los que ocurren cosas espantosas, en cambio, los infiernos “modernos”, (menciona al “Vathek”, de W. Beckford, una obra notable), son “lugares espantosos”.

El horror, lo siniestro, lo que vuelve en la ambiguedad de las emociones, en los sueños, en esas “sorpresas” de nuestra subjetividad, es la ausencia de “distancia”, la ocurrencia de cosas espantosas es determinable y puede detenerse, en cambio, un lugar espantoso es un lugar total (esa es la sustancia del espanto), a no ser que nos saltemos su lógica, con costos diversos, sea por el acto de salir, sea cuando ya hemos salido e iniciamos la tarea de “reconstrucción”.

En fin, “dejarse ayudar” es en el contexto del Opus Dei, una frase que me parece siniestra, porque me recuerda, no sólo en la memoria, qué significa haber sido miembro de una institución total, qué significa que el predicado que mejor les cabe, es el de querer ser “los dueños” de todo lo que tocan, patéticamente dueños, hasta tener que “comprarse” un nombre.

San Agustín dice algo muy claro y muy bello, en el Prólogo de su Exposición de la Primera Carta de San Juan:

“en ella se recomienda la caridad, muy dulce para todos aquellos que tienen sano el paladar del corazón, para gustar el pan de Dios”.

Lo más gustoso al corazón es la caridad, y por ella podemos apreciar “el pan de Dios”, por ella también, entiendo yo, podemos recobrar el gusto estragado, y volver a sentir, en fin, a experimentar la gracia, de la vida, de la libertad que habita en la verdad íntegra de esa vida nuestra.

Noviembre 27, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Tamaral León, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Club Antares Valladolid, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Torla Oviedo, Club juvenil Prados, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, ExOpus, Opus, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Valladolid, Problemas psiquiátricos, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

Una de coacciones en el Opus Dei

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Pedro 

A veces uno se pregunta cómo pudo pasar tantos años en el opus (doce yo, otros más).

Supongo que hay muchas explicaciones, pero casi seguro que las siguientes perlas de nuestro amadísimo fundador (y del que vino después) estaban muy vivas en nuestras mentes en aquellos momentos de duda.

Dejo aquí este pequeño compendio para la posteridad (y para que las vean los hijos de esa gran obra que llegan y te dicen ‘pues si tan a disgusto estabas, sólo tenías que coger la puerta y largarte’).

Comenzamos nuestra andadura en un momento en el que estábamos dentro y veíamos que el tema no terminaba de funcionar. Quizá fue entonces cuando oímos alguna de las…

Coacciones Tipo A: Hijo mío, si lo estás pasando mal es por culpa tuya, y ni se te ocurra buscar una segunda opinión fuera de la obra porque… 

“Os digo en la presencia de Dios que, si algún hijo mío se siente infeliz, es porque le da la gana.” Crónica 1973, p539.

“Si el alma en circunstancias particulares necesita una medicación -por decirlo así- más cuidadosa, esto es, si se hace necesario el oportuno y rápido consejo, la dirección espiritual más intensa, no debe buscarse fuera de la Obra. Quien se comportara de otro modo, se apartaría voluntariamente del buen camino e iría hacia el abismo. Carta 28-III-1955, n 19…

Ya sé que falta la cita de que aquél que no se confiesa con un sacerdote de la obra no tiene buen espíritu, pero esa no la he encontrado. En cualquier caso, estas dos no tienen desperdicio y con ellas daba para tirar palante un tiempo.

Era una cuestión de autoinculparse y punto: en el fondo no estoy haciendo las cosas bien… mejor abro el alma y me dejo aconsejar… total, en la obra tenemos toda la farmacopea…

¡Adelante por el túnel! ¡a la guerra sin fusil! !ten, tus gafas de madera! ¡ahora comienzo, nunkchakus!

Pero resulta que uno veía que fuera había gente con pinta de ser más feliz que la de dentro. Entonces a uno se le ocurrió volver a plantear el problema…

Y quizá fue en aquél momento cuando nos encontramos con una de las que podríamos denominar…

Coacciones Tipo B: Hijo mío, si te vas es porque eres un traidor y un egoísta. Mira…

“Judas traicionó al Señor por dinero, Demás abandonó a San Pablo por los placeres de esta vida…: en el fondo, siempre es el egoísmo, la soberbia, es el yo desorbitado el que impide la fidelidad. Para nosotros, la fidelidad a nuestra llamada significa fidelidad a la vocación cristiana: al Amor de Dios. Se entienden por eso las palabras fuertes de nuestro Padre: si alguno de mis hijos se abandona y deja de guerrear, o vuelve la espalda, que sepa que nos hace traición a todos: a Jesucristo, a la Iglesia, a sus hermanos en la Obra, a todas las almas. Carta 19-III-1992, p67-68.

Que a nadie se le ocurra saltar fuera del agua. Quien lo hiciera, sería un cobarde, y no tendría fe en la Providencia divina. De nuestro Padre. Crónica 1973, p277.

Tú, mi hijo, no tienes derecho a volver la cara atrás, a condenar tu alma o, al menos, a ponerte en grave e inminente peligro de perderla. (…) No tienes derecho a prescindir de la Obra…Meditaciones II, p179-180.

Jolín, ¡qué duro! Yo… bueno… no es que esté en mal plan… pero las cosas me cuestan mucho…

No pasa nada, si no te sientes suficientemente culpable quizá ayuden las…

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Noviembre 20, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Tamaral León, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Club Antares Valladolid, Club Montauca Burgos, Club Prados Valladolid, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Ex miembros del Opus Dei, Opus, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Zamora, Prelatura personal del Opus Dei, Secta, Sectas Destructivas, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

Sectas en la Iglesia Católica

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Alberto Moncada 

(Ponencia al Congreso de la Asociación Internacional para el Estudio de las Sectas, (ICSA), Bruselas, junio 2007)

A mediados de los años ochenta, la Iglesia Católica comenzó a producir documentos e iniciar actividades para contrarrestar la actuación de movimientos religiosos populares, la mayoría protestantes, que están captando a un gran número de católicos, especialmente en América Latina. De hecho, el Vaticano pidió al gobierno mexicano que actuara contra ellos a lo que México se negó. Las autoridades mexicanas estaban más bien preocupadas por la influencia pronorteamericana de algunos de esos grupos. El primer viaje trasatlántico del papa Ratzinger ha sido precisamente a Brasil, donde los movimientos religiosos populares se están haciendo crecientemente con clientelas católicas. La escasez del clero y las actividades benéficas de los nuevos grupos explican su creciente influencia…

Pero para defenderse de su competencia el Vaticano eligió la descalificación, al caracterizarlos como sectas utilizando la terminología sociológica al uso. El último documento, del Arzobispo de Viena Monseñor Christoph Schönborn, (L,Osservatore Romano, 13 Agosto, 1997), después de analizar las características de las sectas, afirma que no existe ninguna organización católica sectaria pero, en vez de argüir sociológicamente, concluye que basta la aprobación de la Iglesia para garantizar el carácter no sectario de las organizaciones bajo disciplina eclesiástica.

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Noviembre 15, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Tamaral León, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Club Antares Valladolid, Club Enol Oviedo, Club Lendel Palencia, Club juvenil Trechel, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio de Fomento, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer, Opus Dei, Opus Dei Zamora, Prelatura personal del Opus Dei, Secta, Sectas Destructivas | | No hay comentarios

Carta a alguien con crisis de vocación al Opus Dei

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Mary 

Esta carta es para aquellas actuales numerarias confundidas y presas dentro del opus dei, entre ellas, tu “M”., si es que puedes volver a entrar en esta web sin que lo sepan en tu centro. (La autora)

Si eres todavía numeraria y estás pasando por lo que allí llaman “crisis vocacional” o como dicen ellas… “hay que encomendar a fulanita que esta mal”, por favor no dejes de leer los testimonios de tantas personas buenas que han sido víctimas del opus por tantos años. Son testimonios sinceros de mujeres, hombres y sacerdotes, cuyas vidas al igual que las nuestras han sido marcadas, por ese dañino y sutil endoctrinamiento y “lavado cerebral” que te hacen desde que te consideran “pitable” hasta que o te vas o te echan por el motivo que sea.

Cuando yo pedí la admisión al opus, se me dijo que Dios me había llamado a un camino de santificación del trabajo en medio del mundo siendo una cristiana corriente. Me dijeron también que Dios me estaba pidiendo aún más. Que dejara el amor humano por el amor con MAYUSCULA, todo era cuestión de generosidad. Yo no era ninguna “loca” sino más bien alguien joven con grandes ideales y sueños en la vida. Tenía 20 años y una gran sensibilidad por la gente. Poseía grandes deseos de influir y cambiar el mundo, motivo por el cual había decidido estudiar Educación.

Yo sabia que al “pitar de Numeraria” estaba renunciando al matrimonio y a tener algún dia mi propia familia. Las numerarias que me trataban me habían dicho también que ahora me unían al opus lazos más fuertes que los lazos de sangre y que ELLOS eran mi primera familia. Luego me fui enterando de tantas otras cosas, al igual que tú seguramente. Supe más tarde que tenía que renunciar a la amistad de personas que no fuesen “candidatas para la obra” o “pitables”, pues sería una pérdida de tiempo. Más adelante me pidieron además que dejara mi carrera de Educación y me cambiara a otra universidad ya que en la universidad donde yo estudiaba, La Universidad Catolica, “los curas eran jesuitas” y ellas decían que los jesuítas no querían mucho a la obra y que me estaban influenciando con mala doctrina.

Dar este paso me costó bastante, pues ya había estudiado dos años y medio de mi carrera, Educación. De igual forma obedecí y me cambié a estudiar Idiomas Modernos en otra universidad. Por suerte, más delante me gustó muchísimo mi carrera de Idiomas, gracias a Dios, y me gradué entre las mejores de mi promoción.

Como tú sabes a uno no le dicen todo al principio. Luego se entera del cilicio y de las disciplinas. Para los que no saben: el cilicio es una cadena con puas, que se ata en la parte de arriba del muslo atando las dos cintas extremas causando pequeñas heridas en la piel, el cual las numerarias deben usar dos horas al dia menos algunos dias de fiesta durante el año. Las disciplinas consisten en una pequeña cuerda o látigo pequeño, que sirve de autoflagelación que se usa en las nalgas desnudas mientras se dice alguna oración, una vez a la semana o en algunos casos se puede usar más veces con permiso de las directoras.)

Entonces, viene de nuevo mi pregunta: ¿por qué ese misterio y no decir las cosas como son realmente, TODAS las cosas, con verdad, desde el principio? Seguro que te suena conocido el cuento de que “a los bebés se les da primero leche y luego comidas sólidas y que es igual con una vocación reciente a quien no se les puede decir TODO al principio, sino que poco a poco se le van explicando las cosas”. Esto no es más que una de sus tácticas para engañar y mantener a las vocaciones recientes. Lo que pasa es que cuando uno está ya dentro uno está como ciego, pues uno ya le ha dado su vida a Dios allí. Esto hace que todo lo demás pase a ser secundario y se acepte como parte de la misma entrega. ¡ESO ES UNA FALSEDAD! Pero qué claras se ven las cosas desde afuera y con el pasar de los años.

Algo que nunca supe hasta el final de mi vida en esa institución, fue el hecho de que las directoras y sacerdotes comentan entre ellos, es decir, chismean sobre nuestras intimidades y pensamientos más ocultos los cuales debíamos comentar siempre “con sinceridad salvaje”, por el “buen espiritu” en la charla. Yo creía erroneamente que lo que yo le comentaba a la directora, sólo ella lo sabía, pero qué equivocada estaba.

Otra cosa que me sorprendió mucho, (antes de que me dieran la dispensa para poder irme) fue que la directora del último centro donde viví pretendía que me quedara allí en el centro hasta que ellos así lo decidieran. “V” pretendía que me quedara metida en un cuarto para que no me vieran las que venían por el centro, para evitar escándalo. Se me dijo que NO podía llamar a mi familia. Tampoco me pasaban llamadas de nadie, y al yo revelarme y tratar de salir del centro, escondieron las llaves y me dieron un calmante fuertisimo, “Ropinol”, para doparme y según ellas para que descansara. En mi caso era un 23 de febrero y querían que me quedara en el centro hasta el 19 de marzo. Eso es un atropello, una falta de caridad y sin duda va en contra de la dignidad humana.

Yo, no lo permití por supuesto, y grité y patalié hasta que por fin esa noche la numeraria “C” (quien vivió por años en Roma muy cerca del fundador) vino al centro y me dijo como les conté antes en mi Carta abierta a la numeraria “C”, para informarme que el padre había dado la dispensa para que me fuera al dia siguiente. “C” me dijo: “Tú nunca hiciste el apostolado de la obra, tú siempre hisistes Tu apostolado” y su amenaza: “Si algun dia me entero de que has hablado mal de la Obra, ese día las puertas del Opus Dei estarán cerradas para ti”. También me dio a entender que no me metiera con la obra, porque ella misma personalmente se encargaría de arruinar mi reputación.

Esto es un resumen bien corto de mi salida ya que es imposible expresar por escrito todos los sentimientos que uno tiene en ese momento, al pensar que uno tendrá que recomenzar y enfrentarse a la vida. En ese momento uno puede tener la tentación de sentir como que perdió su tiempo allí, su juventud, sus mejores años, sus ilusiones, por un sueño que en realidad era una sola mentira. En mi caso fueron 5 años, pero hay otras a quienes la obra les ha robado mucho más.

¡NO DEJES TU, TU VIDA ENTERA, EN ESA MENTIRA! Si hay algo que no te da paz, no les hagas caso, ten espiritu crítico. POR FAVOR, SI ERES UNA NUMERARIA CON DUDAS DE VOCACION, NO SIGAS OBEDECIENDO A CIEGAS, NO ES UNA TENTACION DEL DEMONIO, ABRE TUS OJOS. TODOS EN ESTA WEB TE PODEMOS ASEGURAR QUE AFUERA LA VIDA ES MUCHO MEJOR. No te digo que no hayan sufrimientos, pues son parte de la vida, pero al menos AFUERA, eres LIBRE y se puede ser muy feliz!

Si estas pasando por algo similar, por favor, lee el testimonio de tantas personas que han pasado por lo mismo. Yo pensaba que ese mal trato que me dieron al final me pasó a mi sola. Pensaba que se habían equivocado conmigo, pero cuando descubrí esta web y por fin lei el excelente libro de María del Carmen Tapia, “Tras El Umbral: Una Vida en el Opus Dei” , fue que descubrí que yo no estaba sola y que esas son sus “tácticas”: hacer que uno se sienta mal, culpable, infiel y que nunca podrá ser feliz fuera del opus que según ellas “es el mejor lugar para vivir y para morir.” NADA QUE VER CON LA REALIDAD! Allí yo me sentía como que mi vida estaba en manos de esas mujeres, disfrazadas de representantes del padre e instrumentos de Dios.

En la obra siempre había un “misterio”, al final, me costaba mucho el no saber dónde me mandarían la próxima vez y el tener que abrirle mi alma a la persona que me imponían ellas en la charla fraterna. Como tú sabes, había cosas que no te decían. Si alguna dejaba la vocación había que actuar como si esa persona nunca existió. Ya no se hablaba más nunca de ella. ¿Qué clase de caridad es esa donde se desechan a las tan queridas “hermanas” cuando ya no sirven más para la obra, por la razón que sea?

Después de mi salida, me han contado personas, amigas que también han dejado la opus, que a ellas, cuando me fui les dijeron que a mi “me faltaba una tuerca”. Gracias a Dios, en mi caso nunca tuve necesidad de psiquiatra ni tuve grandes depresiones, pero sí sé de varias, que han terminado muy muy mal y de otras que casi se volvieron locas allí dentro por la presión y el sentido de culpa y la condena por parte de la obra. También hay una pobre Nume en Valencia, la cual creo que sigue de numeraria, que la tenían escondida de todos porque aparentemente enloqueció (la volvieron loca en el opus dei.) Hay que tener cuidado también con las directoras, pues te podrían dar calmantes muy fuertes para doparte y para que no pienses con claridad. Esto es VERDAD y Dios no es el causante, sino la obra, yo lo viví y tengo testigos.

NUMERARIA, SI ESTAS DUDANDO, Y TE CUESTA LA SUPUESTA VIDA DE FAMILIA, SI “VIVES LA VOCACION A TU MANERA”, SI NO ESTAS DE ACUERDO CON TODO ESE ADOCTRINAMIENTO, CON ESA VIDA FALSA, CORRE, CORRE BIEN LEJOS DE ALLI! (Lée el testimonio de Antonieta) VETE, AUNQUE LUEGO DIGAN QUE TU TAMBIEN TENIAS UNA “TUERCA FLOJA”, O QUE ERAS ESTO O LO OTRO, AUNQUE TE AMENACEN CON DISFAMAR TU PERSONA, NO HAGAS CASO, NUNCA ES TARDE. CUANDO POR FIN SALGAS EN LIBERTAD, VERAS QUE PUEDES SER FELIZ COMO UNA CRISTIANA CORRIENTE EN EL MUNDO, FUERA DEL OPUS DEI. LO IMPORTANTE ES QUE NO ESTÁS SOLA. RECUERDA QUE TIENES A CRISTO EN TU CORAZÓN.

Noviembre 13, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Universitaria Artes, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Club Alfar Salamanca, Club juvenil Prados, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Pinoalbar Valladolid, Encarnita Ortega Pardo, José María Escrivá de Balaguer, Opus Dei, Opus Dei Gijón, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

Como coaccioné para que una adolescente, se hiciera del Opus Dei

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Madreselva 

Buenos días buena gente!

En un intento de esclarecer la verdad de los hechos, hoy voy a contaros como “pitó” conmigo, es decir, pidió su admisión al Opus Dei, la única persona a que coaccioné para que entrara en la Obra (y no diré “gracias a Dios”, aunque sea la única, pues esta responsabilidad sigue pesando sobre mi conciencia).

Vivía en un club de bachilleres. El grupo al que impartía formación, eran chiquitas de lo que antes era COU, es decir, 17-18 años. Varias se habían hecho ya numerarias los años anteriores, desde los 14. Eran una monada de crías, simpáticas y nobles como ellas solas. Yo “amigué” con una niña, de su misma clase del cole y amiga del resto, que en pocos meses pasó a convertirse en un “objetivo pitable”. Aunque a mis 22 me sentía casi su madre, pues ella tenía 17 (fi-ja-te-tú), teniamos muy buen feeling. Mi “pitable” en cuestión, era una empollona obsesiva. Tenía unos ragos de perfeccionismo académico, que le hacían sufrir y llorar frente a los notables acaecidos en su expediente. También era una niña de una inseguridad enfermiza. Pero era todo corazón y tenía unos padres con bastante pasta.

Total, que cada cual analice las causas posibles, pero desde la dirección del centro me dijeron: “a por ella”. Y fuí a por ella: ¡mi primera pitable real!. Fíjate que ilu. Total, que un día, encontrado el momento propicio, le casqué el consabido “tienes vocación de numeraria al Opus Dei, es una predilección especialísima de Dios por ti, tienes la oportunidad de hacer con tu vida lo más grande de este mundo”, etc, etc, todos argumentos de lo más disuasorios. Se me puso a llorar, pues la pobre veía acercársele el marrón desde hacía tiempo, y no paró en semanas. Entonces yo me empecé a preocupar. La vi tan agobiada, desborda por una situación, que cualquiera con las mínimas nociones de psicologías comprendería que le quedaba grande… que empecé a informar a los directores para que desmontaran “el sarao”, pues no consideraba muy festiva ni abocada a un final feliz dicha la situación. Yo tenía 22 años. Una pipiola, aprediz del “verdadero arte proselitista”. Y cuando me di cuenta de que mis dires, la dire del centro y el sacerdote, no parecían notar nada extraño, inadecuado en la situación… renuncié a mis propios criterios, siguiendo docilmente los de la dirección (me había vuelto una experta en semejantes docilidades, que aparcaban mi uso de la libertad y la responsabilidad. Era sin darme cuenta, una marioneta encantadora).

Así seguí, y seguí con saña, convencida de mi misión divina, mientras esta niña se iba derrumbando psicológicamente ante mis argumentos “invencibles”. Y llegó el día de escribir la carta para pedir la admisión. Mi pitable lloraba frente al papel. Y la escribió del siguiente modo, diciendo: que, no, que no la escribo. (Al minuto), que si. (Al otro minuto), que no, que no puedo… así alternativamente, en lo que resultaba un triste espectáculo y todo ello sin dejar de llorar. Y yo venga, erre que te erre. Solo me faltaba escribirla por ella. Como cualquiera puede comprender, una decisión del calado de entregar una vida no “vale” tomarla en semejantes condiciones de duda y coacción, por no hablar de las emocionales de la candidata. Una vez firmada la carta, yo ya muy preocupada, fuí a hablar con la directora para explicarte cómo había firmado, que pensaba “que la había coaccionado siguiendo sus intrucciones” pero eso no me “sonaba” que fuera el espíritu de la Obra. Y cual fué mi sorpresa cuando me di cuenta, que tanto directora como sacerdote, no prestaron la menor atención a mis inquietudes, dándome una palmadita en el hombro por mi “buen” trabajo, y más contentos que unas pascuas. Me dijeron que no me preocupara, que todo estaba fantásticamente bien. Y reconozco que su tranquilidad, contagió pronto mi conciencia y si hubiera tenido oportunidad, habría actuado igual con la siguiente. Eso si: con menos escrúpulos.

No sé qué habrá sido de esta muchacha. Al año siguiente, abandonó la casa de sus padres para irse a hacer el centro de estudios a otra ciudad. Era extremadamente compleja de cabeza, inestable emocionalmente y sufría mucho por la educación que había recibido y su carácter. Ojalá dejara pronto la Obra, o en su dirección alguien tuviera la caridad de decirle que “no era lo suyo”. Solo se, que con lo vulnerable que me pareció, los años que estuviera dentro (quizá aún lo está, no lo se) tuvieron que desequilibrarle necesariamente un montón. Una vocación tan exigente y perfeccionista como la de la Obra, era justo lo que no necesitaba.

Y bueno… yo tuve responsabilidad inegable en este estropicio. La anulación de mi libertad interna, se que me exime en buena parte, pero era una persona adulta, pacté con una actuación inadmisible.

¡Así pitan algunas personas!, es mi vivencia. Besos para tod@s,

Madreselva

Octubre 29, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Blogroll, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Alfar Salamanca, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Universidad de Valladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

La coacción a los adolescentes en la doctrina de Escrivá

Publicado originalmente en OpusLibros.org 

Agustina

El día 19 de marzo, San José, se celebra en España ‘el día del padre’. No sé si sucede en otros países. Me refiero al día del padre, padre, al padre real, no al Padre-Fundador. Se suele tener un detalle con él, un obsequio, un pequeño regalo, por parte de los hijos.

La web quiere, con los padres de hijos adolescentes que van por los clubes del Opusdei y con los que tienen hijos ya dentro de la institución, tener también un detalle de cariño con esos padres en particular. ¿Cómo? Ayudándoles a entender la presión ’doctrinal’ que están recibiendo sus hijos.

Se trata de que conozcan la doctrina sobre la familia que imparte la obra y que comprendan que el alejamiento afectivo y efectivo, no es culpa de ellos. Y de paso, que sean conscientes de que sus hijos están sometidos a una coacción que les está llegando en palabras del fundador, “en nombre de Dios” y predicada por sacerdotes del Opus Dei. Y a esas edades, es muy difícil tener criterio para intuir que se utiliza el Evangelio en la captación de “vocaciones”. Y menos aún que si alguien ha sido proclamado santo con tal doctrina, (doctrina que ignora la Iglesia puesto que esas meditaciones internas no tienen el obligado “Nihil obstant”), no se ajuste al Magisterio de la Iglesia.

Por eso, publicamos una meditación de Escrivá titulada “El Niño perdido y hallado en el templo”. Fue dictada en 1937, lo cual podría parecer que hace años de eso y que las cosas ya no son así. Pero no hay que engañarse: esa meditación, vio la luz en 1997, cuando se envió junto a otras más, en un tomo titulado “Crecer para adentro”, a todos los centros de la Obra.

Felíz día de San José para los padres, padres.

El Niño perdido y h