El Opus Dei en Valladolid

Encuentro y libertad de expresión

¿QUE SABE EL OPUS DEI DE LA ADOLESCENCIA Y CÓMO LO UTILIZA?

 

Publicado originalmente en Opuslibros.org

 

Este escrito esta dedicado a Mariqui, madre de adolescentes, y a todos aquellos, que pasamos la adolescencia en el Opus Dei.

Ruta de Aragón

 

El Opus Dei defrauda y ha defraudado a muchos de los que entregaron su vida a Dios y a los demás en la Obra. Especialmente a muchos que entregaron su vida a Dios por los demás en la adolescencia. No sé cómo son las cosas en la actualidad pero hace no muchos años era lo más normal del mundo que la gente entregara su vida al Opus Dei con 14, 15 16 y 17 años, como si fuera un señor o señora de 24, 25, 26 o 27.

En parte, estoy convencido de que la crisis vocacional y los problemas que tiene el Opus Dei, cara a su proselitismo y a una imagen de normalidad entre la opinión pública a día de hoy, es fruto de los abusos que se cometieron con muchos adolescentes de forma flagrante, no hace tantos años.

Muchos también dirán que fueron adolescentes en el opus Dei, y que no salieron traumatizados y que el Opus Dei les ha servido en la vida. Sin embargo, muchos de estos habrán de reconocer que además de tener la ‘suerte psicológica’ de que no les pasara nada, en un momento dado de su adolescencia supieron mantener una distancia prudencial con el Opus Dei, aconsejados por sus familias o porque entendieron que con el Opus Dei debían mantener cierta ‘distancia psicológica si querían conservar su libertad y la dirección de sus vidas y no ver truncada su vocación profesional o afectiva; aunque fueran simpatizantes del Opus Dei y con la intención de seguir siendo simpatizantes del Opus Dei durante toda su vida, sin rupturas en el alma y en el cuerpo.

Pero por otro lado, a cuantos adolescentes que se acercaron al Opus Dei, con una confianza absoluta de ellos y de sus padres, creyendo en una caridad y fraternidad y lealtad auténticamente cristianas y en una rectitud de intención por parte de los directores en la formación de sus hijos e hijas, y no en campañas vocacionales de cacería, a modo de ejemplo como la de las 500 vocaciones, que entregar como un presente, lleno de soberbia, por parte de los directores y sacerdotes a los distintos prelados. ¿A cuántos adolescentes ha matado el Opus Dei sin una sola bala?. Es muy fácil romper a una persona para toda la vida en la adolescencia y muchas veces, por desgracia, detrás de esa persona a toda su familia.

 

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Mayo 30, 2008 Publicado por opusvalladolid | Asociacion Alfaguara, Asociacion Alfaguara Granada, Asociación Alfaguara Opus Dei, Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Colegio de Fomento, Colegio de la Obra, Ex miembros del Opus Dei | | 1 comentario

19 DE MARZO: Decir que quien se va del Opus Dei traiciona a Dios y se condena, es una blasfemia

 

 renovar incorporacion opus dei 19 marzo

19 DE MARZO, CADA UNO A LO SUYO

Publicado originalmente en Opuslibros.org

 

Estimado VFA:

Lo que te pasa es totalmente normal: por un lado no estás a gusto, la vida en familia se te hace cuesta arriba, por otro lado tienes dudas de si dejar la Obra equivale a dejar a Dios, y finalmente, crees o piensas que después de la Obra no hay otra vida, sin mencionar el hecho del miedo a que la Obra te persiga.

Vamos por partes: En esta web hay testimonios para todos los gustos. Verás a gente que se fue con el alma hecha girones y con heridas aún sin cicatrizar, y que con toda lógica no alaban la experiencia; luego, hay personas, que, o bien porque lo superaron antes, o bien porque su fortaleza anímica les ha ayudado mucho, no sienten ningún rencor o sólo sienten indiferencia; y por último, hay también personas que conservan cariño a la Obra, e incluso siguen manteniendo algún tipo de contacto con alguno de sus miembros. Aquí pasa lo mismo que con un divorcio: se puede acabar bien, se puede acabar regular o se puede acabar mal.

¿Hay vida despues de la obra? CLARO!! Es más, ahora comienza tu vida, ahora es cuando realmente y con todas las consecuencias uno puede decir NUNC COEPI, este es el momento de una auténtica conversión, en la que tú y sólo tú serás el responsable de tus actos. Recuerdo los primeros meses de mi “abandono” con especial cariño. Todo es nuevo, a veces hay momentos de tristeza, pero son los menos. Vas descubriendo la vida ordinaria de verdad, con sus alegrías, sus problemas, sus tristezas. La ilusión de buscar un trabajo, sin más condicionantes que tu voluntad. El primer sueldo que puedes gastar conforme te venga en gana. Ir al cine con los amigos, y tomar una copa después. Dormir los domingos hasta las doce. Conocer a una chica. Tener tu propio horario. Viajar por gusto. Disfrutar de tu familia, etc. Qué quieres que te diga: Vale la pena. No son sólo cosas materiales, no te engañes: es mucho más. Son todas esas pequeñas cosas que hacen que te des cuenta de que tu vida es tuya, que tu felicidad es tuya, y que lo que quieras entregar de tu vida y tu felicidad, y a quien se lo quieras entregar sólo es decisión tuya. Decía mi abuela, que era una mujer de una piedad fina, sin beaterías, y con una “teología práctica” desbordante, que “Obligada, ni al Cielo“. O sea que las cosas se hacen porque uno quiere, y que incluso la felicidad eterna o se consigue desde la libertad o no vale nada. Perdona, si quizás esto va tomando caracteres de charla de formación, con algunos “troncos”, pero si como decía S. Pablo “Si Cristo no resucitó vana es nuestra fe“, yo te diría, sin temor a desviarme de la más pura doctrina que, si a la Salvación uno no llega desde la libertad, en vano murió Cristo, pues el fin último de su muerte fue nuestra liberación. En fin, que no tengas miedo, pues en realidad se abren a tus pies caminos de felicidad. No estás traicionando a Dios, ni a la Obra, ni a tus hermanos. Decir que quien se va de la Obra traiciona a Dios y se condena, es una blasfemia, es considerar a Dios tendencioso y partidista: Dios sólo sabe contar hasta uno, no ve grupos, no ve masas, sólo te ve a ti, tal cual, y así te ama porque así te creó. Descomplícate, desenrédate, ahora sí que no pasa nada.

No quiero que te confundas: todo lo anterior te lo digo, porque de tu carta se desprende que te quieres ir. Nunca te lo diría si estuvieses feliz y contento.

Estoy seguro que serás capaz de hacer lo que te dicte la conciencia y la inteligencia. Estoy seguro que dentro de unos días, meses o años volverás a escribir, y nos contarás que eres feliz, y tú acogerás a los que aparezcan por aquí pidiendo ayuda, y cuando mires atrás verás que no fue tan difícil, que no traicionaste a nadie, ni mucho menos a Dios, y que la vida sigue.

Un fuerte abrazo

merlos

 

Marzo 14, 2008 Publicado por opusvalladolid | 19 de marzo renovar Opus Dei, Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Ayuda dejar Opus Dei, Club Alcotan Zamora, Club Alfar Salamanca, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Dejar el Opus Dei, Mons Javier Echevarria | | No hay comentarios

EL OPUS DEI, INVESTIGADO POR ROMA: Benedicto XVI ordena a dos visitadores canónicos examinar la Prelatura

Fuente: RD Religión Digital Lunes, 21 de enero 2008

¿Se acabó la buena estrella de la Obra en Roma? Según informaciones fiables, la Santa Sede ha decidido abrir una investigación sobre la naturaleza y actividades del Opus Dei, meses después de que fueran investigados los Legionarios de Cristo, cuyo Fundador y Presidente, el padre Maciel, fuese apartado de su cargo y recriminado por sus conocidas actividades pederastas.  La investigación sobre el Opus, conocida eclesiásticamente como visita canónica, será realizada por dos visitadores, uno italiano y otro español.

En bastantes ocasiones, el Opus ha sido criticado, dentro y fuera de la Iglesia, por su extremado secretismo, sus actividades proselitistas con menores de edad, y sus peculiares formas de confundir la dirección espiritual con la confesión sacramental, entre otros cargos. En Roma, se especula que la visita canónica vaticana tiene que ver con estas y otras actividades “sospechosas”.

La peculiar estructura canónica del Opus, su carácter de Prelatura personal, le permite no dar explicaciones a los obispos territoriales sino directamente al Papa. Ello ha hecho posible que los directivos de la institución hayan podido gozar de una libertad ilimitada en la conducción de sus negocios, en virtud de las buenas relaciones que sostenían con el anterior Papa.

Es conocido como el Opus fue utilizado por el Papa Juan Pablo II en sus dos grandes operaciones: la desactivación del Concilio Vaticano II y la transformación política de los países comunistas. De hecho, el Opus Dei estuvo bastante implicado en la ayuda económica que recibió de Roma el Sindicato polaco Solidaridad.

Pero el Papa actual, aunque también conservador, no tiene particulares lazos de amistad con el Opus y se caracteriza por una preocupación notable por la disciplina eclesiástica, en todas sus esferas. La crítica al Opus, interna y externa a la Iglesia, ha sido constante y una de sus expresiones fue la carta entregada al Vaticano suscrita por medio centenar de exsocios hace un año. Ahora, el Vaticano investiga a la Obra.

Enero 21, 2008 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Benedicto XVI y el Opus Dei, Blogroll, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Alfar Salamanca, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Familias del Opus Dei, Guarderías Kids Garden, Hijos discapacitados, Informes Opus Dei, Investigacion Santa Sede Opus Dei, Investigacion del Vaticano sobre el Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer, Mons Javier Echevarria, Mons Javier Echevarria Prelado del Opus Dei, Monseñor Javier Echevarria Prelado del Opus Dei, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Papa Ratzinger y Opus Dei, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Pureza en el matrimonio cristiano, Ramon Herrando Vicario Regional del Opus Dei España, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Suicidios en el Opus Dei, Vaticano investiga al Opus Dei, Vaticano y Opus Dei, opusdeivalladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

EL OPUS DEI EN VALLADOLID ES MÁS PEQUEÑO… TODAVÍA, sobre los clubs que cierran y más fracasos

 Publicado originalmente en  Opuslibros.org

 

Solo una pequeña nota al escrito de Aldebarán sobre “La verdad del Colegio Mayor Peñafiel“. Comenta los “clubs” de Valladolid y por eso quiero hacer un breve apunte.

“Monterrey” que estaba en c/ Felipe II, permutó su sede con “Tempero” c/ Enrique IV, para luego desaparecer. El macropiso que ahora es “Tempero” fue muchos años “Monterrey” que era el centro de estudios que luego paso a CM Peñafiel.

Por lo que veo solo citas a “Niara” sin referirte a un lugar llamado “Iscar”. Por lo que sé “Iscar” desapareció pasando a ser Niara. Dicho de otro modo es otro de los “centros” desaparecidos en los últimos años. De dos a uno.

Y por ultimo hablas de “Enol” que atiende el club “Torla”. Hace no mucho “Enol” tenia a sus universitarios y “Torla” también tenia vida propia. Eran dos “centros” independientes.

Si ahora “Enol” atiende “Torla” eso quiere decir que “Torla” -con sus largos pasillos y sus muchísimos metros cuadrados- se ha quedado vacío: no hay gente suficiente para seguir existiendo por eso en Asturias también han fundido dos (”Enol” y “Torla”) en uno (”Enol”).

Esto lo escribo ahora, pero si dejo pasar un poco de tiempo mas la refundición de dos o tres en uno será mayor. No solo han cerrado la mayoría de los “centros de estudio” sino que hay una importante desaparición de “centros”.

No hay nada como haber pisado aquellas tierras para saber que era y que es. Yo también estuve en el Peñafiel.

Qui potest capere capiat

Pensativo

Enero 16, 2008 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Club Alcotan Zamora, Club Alfar Salamanca, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Opus Libros, Problemas psiquiátricos, Secta, Sectas Destructivas, opusdeivalladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

PROSELITISMO FEROZ, por Blanca Ortiz de las Heras

 

 

Del libro titulado Escrivá de Balaguer - ¿Mito o Santo?

Yo he pertenecido al Opus 20 años. Fundamentalmente siempre en obras corporativas, y me dediqué a las llamadas Escuelas Hogar. Mi trabajo consistía en tratar a las chicas de la más alta sociedad. En estas Escuelas Hogar se impartían clases de cocina, plancha, economía doméstica, etc., temas muy familiares. Posteriormente se dieron clases de Literatura, Historia, pero fundamentalmente se trataba de hacer proselitismo con las chicas de las familias más importantes de la ciudad donde se establecían. Recuerdo que una vez me dijo un sacerdote de la Obra: “A ver, saca esas fichas de esas 500 familias importantes que tenemos”.

Yo conocí al Opus a través de una compañera de la Facultad que me llevó a unos Ejercicios Espirituales. La numeraria que dirigía los Ejercicios habló largo tiempo conmigo y me preguntó sobre el enfoque que quería dar a mi vida; y a raíz de esto me llamaban con mucha frecuencia por teléfono y me dijeron que asistiera a unos círculos semanales en una casa de la Obra. Yo conocí la Obra en invierno y pedí la admisión en Mayo. No me sentí especialmente presionada, sí seguida muy de cerca. Yo tenía unos ideales religiosos y aquello me pareció una espiritualidad nueva y me admiró la aparente naturalidad, en no vestir hábito, etc. Me atrajeron una serie de cosas que luego, posteriormente, no fueron lo que yo creí en principio, porque en realidad ni éramos “cristianos corrientes” ni existía la llamada “secularidad”. El ambiente era opresivo y las normas y costumbres había que cumplirlas a rajatabla.

Mi carta de dimisión fue brevísima porque yo sólo quería manifestar que en estos 20 años mi espíritu había evolucionado completamente, que al principio me pareció que la Obra me iba a llevar a Dios y me estaba dando cuenta de que no era así. Y por eso me fui.

Una cosa que me escandalizaba mucho era el proselitismo feroz que se hace con la gente joven, donde se destrozan muchas vidas, forzándoles a optar por un camino que como seres adultos nunca hubieran elegido.

Se buscaban las personas más influyentes. Me contaron una vez que el P. Escrivá se enteró de que iba por una de las casas de la Obra una sobrina de la Reina Fabiola y dijo: “Usad todos los medios para que esa chica pida la admisión”. O sea, que el que una persona tuviera vocación dependía de su posición social. Una vez más se carecía de espíritu evangélico. Los medios que se utilizaba para captar a la gente eran: cursos de retiro, círculos semanales, convivencias internas, la novena de la Inmaculada y, sobre todo, la relación personal. Curiosamente a mí me hicieron una corrección diciéndome: “tú haces apostolado pero no llegas al proselitismo”. Cada una de las numerarias teníamos asignado un grupo de chicas que teníamos que tratar; teníamos que rendir cuenta después en unas reuniones con un sacerdote que dirigía este trabajo. Cada una íbamos con nuestra lista de personas diciendo; “yo a esta la he llamado y he salido tres veces con ella”. A veces nos regañaban porque no había sido suficiente. Hubo un sacerdote que intentó lo de chicas de primera y segunda división. Las de primera eran las que estaban más cercanas y ya se les había hablado de la Obra y tenían vocación. La vocación, decíamos, no es sentir ningún síntoma, basta sólo servir para desempeñar esta misión, después es producto de la Gracia de Dios y de tu generosidad. Entonces les mostrábamos lo felices que éramos y la capacidad que tenía la Obra de transformar el mundo.

El ser cristianos corrientes con un trabajo profesional que les gustara hacer, que luego, normalmente, se convertía en sacar bolsas de ropa sucia y trabajos del hogar en Residencias masculinas, vamos, vulgares criadas de adictos a la Obra.

La que se decidía, escribía una carta al P. Escrivá pidiendo la admisión, y una vez escrita la carta, se incorporaba a la vida de la Obra en un curso de formación. La formación que se recibía era raquítica y pobre. Un sacerdote daba clases con un Catecismo extractado de las Constituciones de la Obra, sin ninguna entidad. Siempre lo estaban corrigiendo porque cambiaban las Constituciones al no tener una idea clara de la Entidad Jurídica del Opus Dei, que cambió muchas veces en cosas fundamentales, por ejemplo, una vez interesaban los votos y otras veces no. Estos ejemplares con los que estudiábamos eran misteriosos, los guardaba la Directora todas las noches después de verificar que se guardaba el mismo número de ellos que había dado por la mañana. Siempre observé que había un gran miedo a que cualquier documento de la Obra cayera en manos de personas ajenas.

A instancias del P. Escrivá nos obligaban a ser muy minuciosas en este trabajo fundamentalmente doméstico. Me acuerdo que una vez avisaron que el Padre venía de Roma para algo muy importante, ¡qué nervios! Nos reunieron a todas las directoras de España en La Pililla y entró el P. Escrivá y cual no sería mi asombro cuando lo que venía a decirnos era que en las casas de la sección masculina no se comía bien, que había que poner más riqueza en las comidas, que había gente mayor en la Obra que no podían comer como muchachos; por tanto, la carne había que servirla con guarniciones diferentes. Ahí acabó todo lo que nos tenía que decir, ni siquiera una oración en común. Salió por la puerta y cada directora en avión a su casa a cumplir órdenes.

Todos los pertenecientes a la Obra sabíamos que ésta era una finalidad en sí misma. Nunca oí hablar en términos universales de la Iglesia ni de servicio a los pobres ni de los problemas de la humanidad. La Obra al ser perfecta no tenía necesidad de mejorar en nada ni se tenía que reformar jamás. Aquí estaba todo atado y bien atado.

El trabajo en las residencias de estudiantes o en las de la sección masculina era agotador. Había que hacer un homenaje a las numerarias y sirvientas de la Obra que se han dedicado a esos menesteres, porque eso es una pura aniquilación con un desprecio total por parte de los numerarios que nunca valoraron ese trabajo. Nos comunicábamos por un telefonillo con los directores de las casas a los cuales no se podía contradecir. A mí me solían decir: “la comida mal, el aperitivo mal, la ropa mal, en fin, todo mal”. Supongo que los tiempos habrán cambiado algo y no tratarán así a las numerarias, aunque yo pienso que siguen viviendo como duques.

Por parte de las superioras había un fanatismo hacia la figura del fundador que rayaba en la idolatría y el ridículo. Estando yo una vez en Roma comentaron delante de mí en el planchero que se guardaban los algodones que se usaban para ponerle las inyecciones por si algún día podían ser reliquia. Ya se estaba viviendo su beatificación.

El periodista Emilio Romero comentó un día que el P. Escrivá le parecía un cura de pueblo. Pues bien, presenciando un programa de TV en que salió Romero y a mi me gustó y así lo comenté, la directora se puso a llorar diciéndome cómo era posible que me gustara un señor que había hablado mal del Padre.

Yo creo que la pobreza que se vivía en la Obra era mentirosa y engañosa. Un aristócrata español me decía con mucha gracia: “Me gusta mucho el Opus Dei, porque se bebe el whisky con espíritu de agua”. Y creo que estaba muy bien explicado porque esa pobreza de espíritu adaptado a la categoría humana de la Obra ni era pobreza ni era nada. No dudo de que habría personas que querrán vivir la virtud de la pobreza pero hay otras, que visten de modisto, llevan unos trajes carísimos porque así representan mejor al Opus, que no han dado golpe en su vida, que abusan del trabajo de demás, y desde luego no han sentido nunca la carencia de muchas cosas que tienen los verdaderos pobres.

Cuando el Padre Escrivá venía a España el derroche era increíble porque cuando se trataba de él no se miraba el dinero para nada “porque Padre sólo hay uno” se decía. Conozco a una personas que estuvo a punto de marcharse de la Obra, porque en uno de esos viajes la habían tenido durante tres días buscando una merluza de pincho para su comida. Una vez el P. Escrivá dijo “si fuerais listas y pillas me darías vino de marca en una jarra de agua, para que yo no lo note”. Para mandarle a Roma he comprado las cosas más caras de Madrid, frutas fuera de época, almendras dulces que sólo había en un sitio determinado (por cierto, un día fui a comprar unos caramelos y me dijo “yo a Vd. le conozco, me compraba grandes cantidades de aquello tan carísimo”). Todo esto se enviaba a Roma para que el P. Escrivá lo diera en las tertulias.

Otra vez hicieron su primera comunión los sobrinos del P. Escrivá en Molino Viejo. Aquello se convirtió en una floristería, tales eran los centros de flores que allí había, y que además no se traían de Segovia que estaba al lado, sino de Burguiñon que era la tienda más cara de Madrid. Y en la despensa se hicieron toda clase de pequeños dulces para que los sobrinos pudieran tomar todo aquello que les apeteciera.

A mi me salvó el poder hablar con otras personas (lo que estaba terminantemente prohibido) y el contrastar pareceres. Yo veía que esa pobreza no era cristiana y me angustiaba mucho, yo soy de clase media y desde luego yo nunca había vivido a ese nivel.

Yo no he convivido con el P. Escrivá, le vi bastantes veces y he oído las cosas que decía, pero he visto el reflejo de su forma de ser en la Obra. Me llamó siempre la atención su falta de humildad, me parecía una persona dura, fría, distante y con una exigencia dictatorial. Un cristiano muy jansenista, como antes de Trento, sin ninguna ternura. Y como mujer me repelía.

Tengo la certeza de que no era un santo, si por santidad se entiende con una identificación con el Evangelio de Jesús. No lo es, no lo es, aunque se le beatifique. Ni lo que ha dicho, ni lo que ha hecho, ni lo que ha hecho vivir son motivos de ejemplo a otros cristianos y siento muchísimo que la Iglesia lo beatifique porque está perdiendo mucha credibilidad. Siempre pensé que si a este hombre lo beatificaban yo me iría de la Iglesia, pero no me voy a ir por nada porque creo que la Iglesia es de los pobres y de los que sufren y de los que conservan la fe en Cristo. Pero la Iglesia va a perder mucha credibilidad y puede ser un escándalo -ya lo es- y esto recordando las palabras del Evangelio que dicen “si escandalizáis a uno de estos pequeños…”

Las personas que se van del Opus normalmente no hablan porque se les tiene mucho miedo. Porque aparte de que te dejan en la calle te pueden calumniar y quitar la honra y la fama. Porque así lo han hecho varias veces.

Blanca Ortiz de las Heras

Enero 2, 2008 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Alfar Salamanca, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Deva Gijón, Club Ensenada Santander, Club Naranco Oviedo, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club juvenil Prados, Colegio Mayor Peñafiel | | No hay comentarios

Sobre la lealtad en el Opus Dei

Publicado originalmente en OpusLibros.org 

Agustina López de los Mozos Muñoz

Quisiera dar mi opinión sobre el tema de la lealtad con el que comienza la carta de Morgana refiriéndose a la mía del pasado 14-XI. Yo la escribí a raíz de los consejos o apreciaciones que Morgana, el día 12, le daba a Mmz tras su salida de la obra. Pero el tema va más allá y no quiero personalizar, sólo quiero dejar en la web mi punto de vista a las directoras y directores que nos leen o tienen el encargo apostólico de “seguir” OpusLibros.  

El sentido de la lealtad es un sentimiento o una correspondencia entre dos y debe ser recíproca. Yo soy leal a los amigos, sean o no de la obra, que se demuestran y se han demostrado leales conmigo, y viceversa. A quienes han pretendido ser amigos pero se han guardado cartas o ases bajo la manga, podría decir que les fui leal hasta que conocí sus verdaderas intenciones, y viceversa.  

Analicemos cómo es la lealtad en la obra. Existe un chiste o una broma que bien puede hacer entender lo que quiero decir. Contaba uno:

-Tengo un amigo que dice que se le aparece Dios todos los viernes por la tarde.

Y otro le responde:

- ¿Pero cómo vas a confiar en un tipo que dice semejante tontería?

- ¡¡Pues confío en él porque se le aparece Dios todos los viernes por la tarde!!…

Me pregunto si la obra es leal con las personas y mi respuesta es NO, sin paliativos ni paños calientes: NO. Si la obra fuera leal con los aspirantes (menores de edad) les diría que no tienen ninguna vinculación jurídica ni ningún otro tipo de vinculación espiritual, que se puede ir cuando “lo vean” o cuando quieran porque no existe compromiso. Si a partir de la mayoría de edad les dijera que la figura del contrato es un vínculo que no se contempla el Código de Derecho Canónico, que un contrato, en el Derecho Civil, obliga a las dos partes por igual y ninguna de ellas tiene autoridad sobre la otra parte, la obra estaría siendo legal. La obra debería aclarar, para ser leal, por qué cuando ella quiere rescindir el contrato -porque decide que alguien ya no tiene vocación y se lo manifiesta a través de sus directores a la “victima” u otra parte-, ¿por qué hay que verlo como “voluntad de Dios”?. Debería explicar por qué, cuando ocurre lo contrario -cuando es la otra parte la que quiere irse-, no acepta que esa sea igualmente la voluntad de Dios sino que le amedrente y coaccione con: “no estás haciendo la voluntad de Dios”, “te vas a ir al infierno”, “nadie que se ha ido de la obra ha sido feliz”… etc. El elenco de frases sobre las desgracias futuras que caerán sobre quien decide rescindir un contrato dan para otro tomo de las Meditaciones internas. 

La obra sería leal con los padres de los aspirantes hablando directamente con ellos y no ocultándose. En cambio les dicen a los aspirantes que lo escondan o lo nieguen; el mismo fundador pone como ejemplo de mentir a los padres a Jesucristo: ¿No sabíais que debo emplearme en las cosas que miran al servicio de mi Padre? ¿Será esto despego? No: es, sencillamente, colocar a la familia en el plano que le corresponde. En la Obra, que es evidentemente evangélica, que se nutre de la doctrina y ejemplo de Jesús, habrá de suceder lo mismo. Y así hemos de afirmar: el que no coloca a su familia de la tierra en un segundo plano, no conoce el espíritu de la Obra (”El Niño perdido y hallado en el templo“, meditación de José María Escrivá en el libro “interno” Crecer para adentro“). Sería leal si les dieran a leer, a los padres y a los hijos, algunos documentos internos, por ejemplo los Estatutos y el “Del Espíritu y de las Costumbres“. No es mucho pedir dada la gran cantidad de documentos internos&secretos que tiene la obra. Y eso que el fundador decía: “…para predicar y enseñar esta doctrina, no he necesitado nunca de ningún secreto. Los socios de la Obra abominan del secreto…” (Conversaciones con Mons. Escrivá de Balaguer, 34). ¿Qué hubiera sido de nosotros si de verdad hubiera necesitado del secreto?…

La obra sería leal con su propia doctrina si no enseñara una cosa que luego se practica de forma contraria: “Somos cristianos corrientes y no sacamos a nadie de su sitio”, “las puertas para salir están abiertas de par en par”, “me fío más de un hijo mío que de cien notarios juntos”… Quien haya estado o esté en la obra, sabe que eso es mentira. Si la obra fuera leal, si no tuviera varias caras según convenga y con quién, si no intentara hacer vivir a las personas lo contrario de lo que se les dice en charlas, meditaciones, círculos, criterios, praxis, experiencias, vademecums, glosas, etc., no existirían tantos enfermos psíquicos, ni tantas enfermedades psicosomáticas ni tanta pastilla en el plan de vida. Me temo que tomarse las pastillas no tardará en incluirse en la hoja de normas aunque de hecho ya sea una costumbre más. Si la obra fuera leal no existiría esa disfunción entre “la voluntad de Dios” que es según la obra la que viene de los directores y esas otras realidades que Dios ha puesto en cada ser humano: el raciocinio, la conciencia, la libertad, la verdad, la honestidad… también el ansia de rebelarse contra la mentira y la justicia.

La obra sería leal con los Obispos si les recordara a ellos y a los “fieles de la prelatura” que dependen de su jurisdicción y no de la del Prelado del Opus Dei. (Ver última edición del Catecismo de la Obra).

La obra sería leal con la Iglesia haciéndole llegar a la Sagrada Congregación de la Fe, el documento interno “Experiencias sobre el modo de llevar charlas fraternas” ya que la dirección espiritual, según el Magisterio de la Iglesia Católica, depende de los sacerdotes elegidos libremente, (en contraposición del impresentable: “El buen pastor” que es lo que se practica dentro). La obra sería leal con la Iglesia y con sus miembros y simpatizantes, si los sacerdotes de la obra no estuvieran sometidos ni obligados a ningún consejo local para seguir las directrices de lo que indique ese consejo local sobre un alma (ver Vademecum sobre sacerdotes, en concreto pág. 19): “Ante todo, se esmeran siempre en el ejercicio de la virtud de la obediencia, tanto en la conducta personal como en el desarrollo de su labor: realizan su trabajo sacerdotal en conformidad plena con los Directores correspondientes, teniendo en cuenta que también -y quizá especialmente- su tarea ha de ser un apostolado personal dirigido. Para la atención ministerial de los apostolados de las mujeres de la Prelatura, el Consiliario y el Sacerdote Secretario Regional determinan el modo concreto de hacer efectiva esa dirección”. La obra sería leal si ningún prelado se arrogara facultad alguna para contradecir al Derecho Canónico ni mucho menos al Papa y no digamos ya al Evangelio. Si las cosas se hicieran bien, nunca se podría decir que la obra es una iglesia dentro de la Iglesia ni que normalmente funciona más bien como una iglesia al margen de la Iglesia.

La obra sería leal y legal cumpliendo la leyes laborales y fiscales que en cualquier país mínimamente desarrollado son obligadas: dar de alta en la Seguridad Social por parte de quien contrata: el Opus Dei que es para quien trabajan y no por una sociedad interpuesta que sólo es una tapadera de una sofisticada ingeniería financiera). Sería leal con sus hijos/empleados (¿qué son si no, los que se dedican por indicaciones de los directores a las labores internas?), y les permitiera tener derecho a una pensión de jubilación el día de mañana o al subsidio de desempleo, sigan o no sigan siendo de la obra. Así no tendríamos nosotros que hacer lo que no quiere hacer la obra: intentar remediar y ofrecerles una ayuda para salir adelante. Se pueden morir de hambre si se van de la obra ¿a la obra qué más le da? ¿Qué más da que desde esta web, recientemente, un amigo que se llama Luis, pudiera sacar de apuros a una numeraria auxiliar tras casi 40 años dentro, enferma de cáncer, a la que la obra envió o devolvió a vivir con su madre anciana, sin apenas medios materiales, y que tiene que trabajar de asistenta por horas? ¿Qué más da que un numerario del que la institución se quedó su herencia y todo su sueldo durante más de 30 años, se le pague una habitación en un piso donde está realquilado, malviviendo e intentado salir adelante con su carrera universitaria que nunca llegó a ejercer porque siempre estuvo dedicado a las labores internas? Y tantos casos que en Opuslibros sabemos y que gracias a los amigos y amigas que estamos fuera -incluso hay una numeraria que le envió una importante ayuda económica a una ex auxiliar suramericana-, que deberían hacer pensar a la obra y a sus directores si dejar en la calle a alguien que lo ha dado todo a las arcas de la institución, es lealtad.

Si la obra fuera leal con los que están dentro, habría posibilidad de que el opusdei reconociera todo lo que hace mal, rectificara e intentara hacer las cosas bien. Me parece que no es el caso.

Una persona es hija de Dios por el sacramento del Bautismo. No es hijo de Dios por ser del opusdei. Con lo cual, todos los términos que se quieran utilizar y se han utilizado en diversas épocas según “convenía”: socios, fieles, miembros, cooperadores orgánicos e inorgánicos, diáconos, presbíteros, monseñores, obispos auxiliares agregados, sus dos cardenales, numerarios/as que vivís en pisos dispensados de la vida de familia, agregados que ya os dispensaron de la vida de familia sin preguntaros, numerarias auxiliares que ni os preguntaron, sólo atendieron a vuestra clase social, supernumerarios que no os enteráis (salvo honrosas excepciones) de qué va la cosa… preguntaros por la lealtad que tiene la prelatura con vosotros. ¿Es recíproca? Vuestras confidencias llegan a Roma, Vía Bruno Buozzi 75, donde decenas de burócratas (antes pasan por la delegación correspondiente donde se retoca lo que envían los directores/directoras; luego se “perfecciona” en las asesorías/comisiones) tienen por “santificación” la de poneros la etiqueta correspondiente y archivar vuestra vida interior.

Podría describir hasta el infinito todos los tipos de “lealtades” que incumple el opusdei pero de sobra los sabemos los que estamos fueran y los saben o intuyen los que están dentro.

No es ningún secreto que yo personalmente creo que la institución está viciada desde su raíz, como escribió Flavia. Es muy fácil echar las culpas a las personas, a determinados directores/as y “salvar” a la institución. Esos directores/as, si no hubiera sido por lo que han oído, aprendido, asimilado, asumido y se han cuadriculado “gracias” a los medios de de-formación, es decir, si no hubieran tenido la desgracia de ser “formadas” por el opusdei, hoy tendrían más posibilidades de ser personas leales con un corazón de carne. Es cierto que no todo el mundo sirve para director/a porque muchos se sublevan cuando están en su primer consejo local, pero los que sobreviven a ese cotilleo, es que tienen una personalidad rara que tendrían que hacerse estudiar en lugar de enviar a sus dirigidos al psiquiatra. ¿Quién necesita el psiquiatra? Directores y directoras: llevadlo a la oración.

Me preguntaba no hace mucho una numeraria en crisis: “¿Cómo es la numeraria perfecta? Yo quiero serlo”. Y le respondí: No es la que tiene vida interior, ni la que más se desvive por sus hermanas, ni la que se pone en el lugar de la otra para escucharla y consolarla. No. La numeraria perfecta es la que no piensa, la que no da problemas, la que no pregunta, la que parece que no duda, la que dice a todo que sí, la que funciona autómatamente, la que no tiene orgullo ni implora justicia, la que se consuela con el “menos mal que hay cielo”, la que anhela morir por la noche y no despertarse al día siguiente, la que por pertenecer a la prelatura, sólo tiene razones para morir y no para vivir.

Y termino con una anécdota personal. Era el curso 73/74. Estaba yo en una tertulia con el fundador en su viaje “multitudinario” a España, Madrid, y que posteriormente le llevaría a Hispanoamérica. Me dieron el micrófono para hacerle mi pregunta y se la hice, con toda la buena intención del mundo y con mucho cariño:

- ¡Padre!!! ¿Qué nos dice a los que hace poco tiempo hemos pedido la admisión en el opusdei?

Y él me respondió igualmente con cariño, no se enfadó ni me dejó en ridículo. ¿Tendría un mal día?. Su respuesta tras unos breves consejos de que obedeciera a mis directoras, mirándome a los ojos, concluyó: “Hija mía, yo sé que tú vas a ser muy fiel“.

Muchas veces he considerado cómo se dirigió a mí el fundador y a esas sus palabras finales. Y lo tengo claro: yo no he sido fiel al opusdei, pero sí he sido leal. Y para que se entienda mejor esto último, me remito al escrito de Bolturina en el que diferencia la fidelidad de la lealtad.

Un abrazo,

Agustina López de los Mozos Muñoz

Diciembre 7, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Torreón Segovia, Club Alcotan Zamora, Club Niara Valladolid, Club Terral Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Ex miembros del Opus Dei, Opus Dei, Opus Dei España, Opus Dei Salamanca, Secta, opusdeivalladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | No hay comentarios

Salir cuanto antes del Opus Dei

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Sonsoles 

La descripción de lo acontecido con D. Antonio Petit justifica por sí sola la existencia de opuslibros.org. A todos se nos ha encogido el corazón al leerlo, pero a ninguno nos ha extrañado. ¡Cuántos antonios hay todavía en el Opus Dei!

Para mí es una prueba de que cuanto antes hay que dejar el Opus Dei. Cada día que pasa estando dentro es nocivo para el alma, para los sentimientos, para la salud y un perjuicio económico e incluso legal para el individuo. Y al final eso es lo que importa, la salud y el bienestar de cada persona. Hay muchas personas como cuenta Agustina que siguen en el Opus Dei sabiendo que están en una organización perversa y pensando que hacen bien a otros. Quizás sea así y ayuden a gente que sigue o que piensa en irse, pero deberían pensar en sí mismos y en el daño que la Obra les está haciendo a ellos. También hay personas que siguen porque creen que fuera no van a ser capaces de vivir o que les resulta más cómodo seguir dentro…

Quizás pensemos que conociendo lo que se cuece dentro se inmuniza uno contra el mal, que se está a salvo de las barbaridades que la Obra ejerce contra todos sus fieles. No es así. El Opus Dei es una de las sectas más peligrosas que existen y debemos tenerlo en cuenta. Respetando la libertad de cada cual, yo recomendaría a todos los que vean todo ese mal que dejen el Opus Dei hoy mismo. Nada justifica seguir. Hay que darse cuenta de que cuando vemos ese mal desde dentro de la institución estamos solos contra todo un engranaje de directores perfectamente engrasado y con un escalado que cumple sus funciones de “reportar” al superior y de obedecerle sin fisuras.

Decía que el Opus Dei es una de las sectas más peligrosas. En pocas organizaciones está tan bien pensada la manera de anular a la persona en todos los aspectos. La manera de que sea útil y no un problema. La manera de exprimir hasta la extenuación a cada uno de sus miembros.

Analicemos un poco. Controlan los pensamientos, sentimientos y actos mediante la dirección espiritual doble de sacerdote y director con la insistencia de sinceridad absoluta y salvaje. Minan la autoestima y la moral del fiel con los sentimientos de culpa que le inculcan en esa dirección espiritual. La formación va encaminada a anular cualquier resquicio de personalidad propia, de sentimiento individual o de toma de decisiones personales. Siempre está el lema que graban a fuego en la mente de los miembros: estás aquí por la voluntad de Dios, tienes que hacer la voluntad de Dios que te viene por los directores.

Mediante el compromiso de obediencia influyen en todas las actividades de cada numerario/a (en menor medida en agregados y en menor supernumerarios y cooperadores, en los que también lo intentan), indicándoles los estudios a realizar, marcando con la exigencia de labores apostólicas y materiales para el Opus Dei su trabajo profesional, la ciudad donde viven, su relación con su familia, con sus amigos… aislándoles de ellos cuando lo consideran oportuno por el compromiso de castidad, obligándoles por el compromiso de obediencia a dejar su trabajo para dedicarse a labores internas por las que no reciben salario ni cotizan a la seguridad social o a la administración (cuidado de las casas del Opus Dei) o a ser sacerdotes.

Por el compromiso de pobreza controlan todos sus ingresos y todos sus gastos. Deciden lo que deben poseer y lo que no, cuando comprar y cuando vender. Es a lo que me refería antes con el perjuicio económico y legal que puede causar el Opus Dei cada día de más que se permanece. (Ver la anécdota del coche de Antonio Petit o el caso de la propiedad inmobiliaria en Sevilla) En este sentido hago el enlace con un escrito que recomienda cosas muy interesantes.

El Opus Dei decide todo en la vida de un numerario. Dice a nombre de quien se hace el contrato de la luz de una casa, quien aparece en las compras de coches, quien se desgrava por un alquiler de vivienda… ¿qué pasa si se equivocan? ¿Qué pasa si, pensemos mal, el Opus Dei decide que un numerario no pague impuestos un año porque ese dinero lo necesitan para X? El numerario debe obedecer y si, sigamos pensando mal, esa decisión se toma cuando es inminente la salida del numerario en cuestión, a su salida se encontrará con una deuda. Llevando el pensamiento al colmo del mal, el Opus Dei puede llevar incluso a la cárcel a uno de sus miembros o sus antiguos miembros con otro de sus trucos: los papeles en blanco que todo numerario firma y deja a los directores en algún momento de su vida. ¿No es un atropello esa obligación? ¿No va en contra de toda lógica, de toda legislación humana o divina? 

El Opus Dei es una secta peligrosa dentro de la Iglesia Católica. No hay ningún indicio de modificación en su conducta por lo tanto la única solución es que desaparezca. La Iglesia la ha aceptado como prelatura personal y eso quiere decir que el único que puede disolver el Opus Dei es el Papa.

Pongámonos en el mejor de los escenarios. El Papa disuelve el Opus Dei. ¿Desaparecería el Opus Dei? ¿Los actuales directores high level lo permitirían? ¿A qué se iban a dedicar? Si se me permite mi opinión, antes lo convierten en una cadena de tintorerías. Tintorerías por supuesto desde las que seguir manipulando a personas, que es lo que les interesa.

Por eso creo que además de insistir en el tema eclesiástico se debería tratar el tema sociológico- que la sociedad sepa lo que es el Opus Dei en realidad y se conciencie del daño que le hace-, jurídico-seguir con denuncias en casos de no cotización a la seguridad social, protección de datos, acoso a menores- y también político. Leyes que realmente impidan que el Opus Dei cometa tantas tropelías.

Un saludo

Sonsoles

Noviembre 18, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Tamaral León, Aula Social, Club Alfar Salamanca, Club Ensenada Santander, Club Niara Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Torrevelo Cantabria, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer, Opus, Opus Dei Gijón, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Zamora, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sectas Destructivas | | No hay comentarios

Mi pequeña historia (I y II)

Publicado originalmente en OpusLibros.org 

Julia

Me cuesta comenzar éste escrito, ya que mi historia, como la de la mayoría, no es sencilla. Empezaré por decir que yo no he sido NUNCA miembro de Opus Dei, pero casi.

Mi relación la obra comenzó en el año 1975, cuando terminados mis estudios de bachillerato con excelentes calificaciones, junto con mi firme vocación de estudiar Periodismo y dada la fama, que por aquel entonces, detentaba la Universidad de Navarra, así como los bienintencionados consejos de profesores y amigos, un buen (mal) día del mes de Julio me vi en Pamplona, realizando los exámenes previos a la Facultad de Ciencias de la Información (periodismo). Recuerdo, perfectamente, mi reticencia a entrar en dicha Universidad. Había oído, ya entonces, diversas críticas al Opus Dei dueño y señor de dicha Universidad. Reconozco que sentí miedo y una cierta depresión que achaqué a la salida de mi casa hacia un mundo desconocido. Pero me quedaba corta. No era solamente el cambio de la enseñanza secundaria a la universitaria; ni siquiera, el dejar atrás a mi familia, amigos y ciudad. Poco podía imaginar mi intuición el oscuro mundo en el caí: El Colegio Mayor Goroabe, centro de estudios y donde cohabitábamos 120 mujeres de las cuales cien eran numerarias y veinte (en calidad de adscritas) que ni lo éramos, ni sabíamos prácticamente nada del turbio camino que acabábamos de emprender. Muchos de vosotros tuvisteis la oportunidad de conocer el ambiente que palpitaba, por aquellos días, en todos los centros de la Obra, máxime en un centro de estudios de la Universidad de Navarra, a escasos tres meses de la muerte de Monseñor.

No recuerdo si habían pasado apenas cuatro días de mi estancia en Goroabe y tras la consabida acogida de sonrisas “colgadas” de TODAS las numerarias, cuando no sé como, me encuentro con una “amiga” P.C., que me viene a buscar a clase, me invita tomar café, se sienta a mi lado en el comedor y entre bromas y juegos comienza a darme la pelma, hablándome de su vocación al Opus Dei, del Padre y de la conveniencia de tener un director espiritual y quien mejor que el capellán del colegio, D. A. A.. El primer paso obligado, ya sabéis, fue llevarme de la mano al oratorio para confesarme con D. A.A.. Nunca olvidaré aquel primer encuentro, vía confesionario, con el cura del Colegio. Nada más arrodillarme, me llamó por mi nombre (señal inequívoca de que me estaba esperando) para después, a través de una voz encantadora y un físico impresionante (era guapísimo) manipularme con técnicas dignas del mejor terapeuta. Me contó- cómo no- la historia de su vocación, sus estudios (tres carreras universitarias) y su vida de joven madrileño de la calle Serrano, que conducía una moto de gran cilindrada y a quien perseguían las chicas. Le creí a pies juntillas, repito que era guapísimo: alto y delgado, pelo negro, siempre engominado, ojos enormes, también oscuros, sonrisa pícara y con un atractivo personal fuera de lo común. Cuando le veía entrar, atravesando El Mayor hasta el oratorio, no dejaba de preguntarme cómo habían destinado un capellán tan guapo a una centro de estudios de chicas, en edad de merecer. Tiempo después, comprendí que utilizaba su atractivo físico para dar ejemplo de su renuncia y al mismo tiempo, servir de “santo cebo” a las jóvenes numerarias que allí vivían. Desde aquella primera confesión fueron muchas las ocasiones en las tanto P. C. como otras numerarias (muchas) me invitaban a acercarme hasta el oratorio y confesarme con él. Al cabo de un mes, yo ya era “famosa” en Goroabe. Creo que todas me miraban como una “capra hispánica” como un pitaje inminente y apetitoso. Comprobé con el estupor de los diez y ocho años cómo, también algunos profesores numerarios y numerarias, me sonreían de manera especial y controlaban durante las clases, para ver si encendía un cigarrillo (en aquellos años, se permitía fumar en las aulas).

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Octubre 30, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Universitaria Artes, Club Antares Valladolid, Club juvenil Prados, Club juvenil Trechel, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei | | 1 comentario

Como coaccioné para que una adolescente, se hiciera del Opus Dei

Publicado originalmente en OpusLibros.org

Madreselva 

Buenos días buena gente!

En un intento de esclarecer la verdad de los hechos, hoy voy a contaros como “pitó” conmigo, es decir, pidió su admisión al Opus Dei, la única persona a que coaccioné para que entrara en la Obra (y no diré “gracias a Dios”, aunque sea la única, pues esta responsabilidad sigue pesando sobre mi conciencia).

Vivía en un club de bachilleres. El grupo al que impartía formación, eran chiquitas de lo que antes era COU, es decir, 17-18 años. Varias se habían hecho ya numerarias los años anteriores, desde los 14. Eran una monada de crías, simpáticas y nobles como ellas solas. Yo “amigué” con una niña, de su misma clase del cole y amiga del resto, que en pocos meses pasó a convertirse en un “objetivo pitable”. Aunque a mis 22 me sentía casi su madre, pues ella tenía 17 (fi-ja-te-tú), teniamos muy buen feeling. Mi “pitable” en cuestión, era una empollona obsesiva. Tenía unos ragos de perfeccionismo académico, que le hacían sufrir y llorar frente a los notables acaecidos en su expediente. También era una niña de una inseguridad enfermiza. Pero era todo corazón y tenía unos padres con bastante pasta.

Total, que cada cual analice las causas posibles, pero desde la dirección del centro me dijeron: “a por ella”. Y fuí a por ella: ¡mi primera pitable real!. Fíjate que ilu. Total, que un día, encontrado el momento propicio, le casqué el consabido “tienes vocación de numeraria al Opus Dei, es una predilección especialísima de Dios por ti, tienes la oportunidad de hacer con tu vida lo más grande de este mundo”, etc, etc, todos argumentos de lo más disuasorios. Se me puso a llorar, pues la pobre veía acercársele el marrón desde hacía tiempo, y no paró en semanas. Entonces yo me empecé a preocupar. La vi tan agobiada, desborda por una situación, que cualquiera con las mínimas nociones de psicologías comprendería que le quedaba grande… que empecé a informar a los directores para que desmontaran “el sarao”, pues no consideraba muy festiva ni abocada a un final feliz dicha la situación. Yo tenía 22 años. Una pipiola, aprediz del “verdadero arte proselitista”. Y cuando me di cuenta de que mis dires, la dire del centro y el sacerdote, no parecían notar nada extraño, inadecuado en la situación… renuncié a mis propios criterios, siguiendo docilmente los de la dirección (me había vuelto una experta en semejantes docilidades, que aparcaban mi uso de la libertad y la responsabilidad. Era sin darme cuenta, una marioneta encantadora).

Así seguí, y seguí con saña, convencida de mi misión divina, mientras esta niña se iba derrumbando psicológicamente ante mis argumentos “invencibles”. Y llegó el día de escribir la carta para pedir la admisión. Mi pitable lloraba frente al papel. Y la escribió del siguiente modo, diciendo: que, no, que no la escribo. (Al minuto), que si. (Al otro minuto), que no, que no puedo… así alternativamente, en lo que resultaba un triste espectáculo y todo ello sin dejar de llorar. Y yo venga, erre que te erre. Solo me faltaba escribirla por ella. Como cualquiera puede comprender, una decisión del calado de entregar una vida no “vale” tomarla en semejantes condiciones de duda y coacción, por no hablar de las emocionales de la candidata. Una vez firmada la carta, yo ya muy preocupada, fuí a hablar con la directora para explicarte cómo había firmado, que pensaba “que la había coaccionado siguiendo sus intrucciones” pero eso no me “sonaba” que fuera el espíritu de la Obra. Y cual fué mi sorpresa cuando me di cuenta, que tanto directora como sacerdote, no prestaron la menor atención a mis inquietudes, dándome una palmadita en el hombro por mi “buen” trabajo, y más contentos que unas pascuas. Me dijeron que no me preocupara, que todo estaba fantásticamente bien. Y reconozco que su tranquilidad, contagió pronto mi conciencia y si hubiera tenido oportunidad, habría actuado igual con la siguiente. Eso si: con menos escrúpulos.

No sé qué habrá sido de esta muchacha. Al año siguiente, abandonó la casa de sus padres para irse a hacer el centro de estudios a otra ciudad. Era extremadamente compleja de cabeza, inestable emocionalmente y sufría mucho por la educación que había recibido y su carácter. Ojalá dejara pronto la Obra, o en su dirección alguien tuviera la caridad de decirle que “no era lo suyo”. Solo se, que con lo vulnerable que me pareció, los años que estuviera dentro (quizá aún lo está, no lo se) tuvieron que desequilibrarle necesariamente un montón. Una vocación tan exigente y perfeccionista como la de la Obra, era justo lo que no necesitaba.

Y bueno… yo tuve responsabilidad inegable en este estropicio. La anulación de mi libertad interna, se que me exime en buena parte, pero era una persona adulta, pacté con una actuación inadmisible.

¡Así pitan algunas personas!, es mi vivencia. Besos para tod@s,

Madreselva

Octubre 29, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Blogroll, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Alfar Salamanca, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León,