LUCHANDO POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA EN EL OPUS DEI, por Pedro Pérez de la Blanca Sales. Ex numerario del Opus Dei
Autor: Pedro Pérez de la Blanca Sales. Ex numerario del Opus Dei (1983-2007).
Doctor en Historia Contemporánea por la Universidad de Granada.
Publicado originalmente en el Portal de Ex Opus Dei Opuslibros.org
Dedicado a:
- S.E.R, Monseñor don Antonio María Rouco Varela, Presidente de la Conferencia Episcopal española,
- S.E.R don Javier Martínez, Arzobispo de Granada y
- S.E.R don Francesco Monterisi, Secretario de la Sagrada Congregación para los Obispos.
Sumario:
Introducción.- Antecedentes y primeros roces con los directores del Opus Dei en Granada.- Presiones sobre mi horario y mi trabajo profesional.- Síntomas de desconfianza y desafecto.- Mi libro y la Delegación de Granada.- Enfrentamiento en torno al problema de la confidencialidad de la dirección espiritual que lleva el Opus Dei.- Mobbing en el Curso anual de formación.- Ausencia de explicaciones.- Ruptura.- Correspondencia: Granada, 20. XI.2006, Granada 2 de enero de 2007, Granada, 16 de marzo de 2007, Granada, 28 de abril de 2007.
Les remito varias cartas remitidas a los directores de la Prelatura del Opus Dei en Granada durante los años 2006 y 2007 y mi carta final de despedida al director del centro de personas mayores Dilar, en Granada, al que yo había estado adscrito durante varios años: Oriol Baudell. Con esta carta ponía punto final a un largo y doloroso proceso de tensiones, desacuerdos, desconfianzas y mobbings que tuve que padecer durante el periodo 2005-2007 de mano de los directores de la Prelatura Opus Dei en Granada. Esto lo hago para ayudar en el proceso de discernimiento social y eclesial de la naturaleza sesgada y sectaria de la Prelatura del Opus Dei, que desde el principio ha engañado a la Santa Iglesia de Dios practicando informes de conciencia y presionando de modo implacable a los miembros a través de una muy peculiar interpretación de la libertad de las conciencias.
1. En primer lugar, quiero ponerles en antecedentes. Pedí la admisión en el Opus Dei como miembro numerario o célibe en diciembre de 1983, deseoso de hacer mi camino espiritual siguiendo las enseñanzas de Monseñor Josemaría Escrivá de Balaguer. Desde los primeros años se me obligó a dar cuenta obligatoria con total sinceridad de mi conciencia y de mi vida espiritual a los directores de la Prelatura a pesar de estar ello prohibido en el CIC, y además con persona no elegida sino impuesta; a ver en los directores como enviados de Dios, a obedecer ciegamente, pero se me ocultó que los directores del Opus Dei realizan informes escritos que guardan en los archivos de las delegaciones de la Prelatura sobre la conciencia de los miembros y sus problemas espirituales: desde dudas a pecados. También se me ocultó durante mi periodo de formación en el Colegio Mayor Almonte de Sevilla, que los directores de las delegaciones y de los centros de la Obra, charlan y se comunican sobre los problemas espirituales de los miembros faltando de modo gravísimo a la confidencialidad y a la privacidad. Para hacer mas comprensible este escrito señalo que los numerarios del Opus Dei han de entregar todo su dinero a la Obra; que no pueden asistir a espectáculos públicos; que no pueden tratar a personas del sexo opuesto y que comúnmente viven en centros de la Obra separados de sus familias.
Visitas al psiquiatra siendo numerario del Opus Dei
Publicado originalmente en Opuslibros.org
Ya escribí hace unos días, sobre mi opinión personal, de cuales creo que son algunas de las causas, de los trastornos mentales y la visión que creo, que tiene el Opus Dei, de los tratamientos psiquiátricos para numerarios consagrados, en el Opus Dei.
Hoy quiero contar mi experiencia personal, de mis visitas al psiquiatra siendo numerario del Opus Dei, por si sirve de ayuda, a aquellos que se puedan ver en una situación similar.
Llegó un momento en mi estancia en el Opus Dei que me puse muy enfermo de la cabeza, me quería ir del Opus Dei y no me dejaban; la verdad, es que los directores me toreaban, y yo no me daba cuenta, me decían que no me preocupara de nada. Yo no sabia lo que me pasaba, y los directores y sacerdotes lo sabían menos, aunque me hablaban, como grandes entendidos en la materia.
Fui a hablar con el director y le dije que estaba muy mal. Como el director sabía que me quería ir del Opus Dei, lo interpretó en clave de estrategia para irme del Opus Dei, como el niño, que dice que esta malo para no ir a la escuela; o el trabajador. que dice que esta malo, para no ir a trabajar.
Lo que yo jamás llegue a imaginar en aquel entonces, es que estuviera en la cabeza de los directores la idea de querer hacerme un hombre en sentido espiritual.
Tampoco había imaginado que si uno decía que se quería ir del Opus Dei, se le considerara un “maricón” en sentido espiritual, a lo Opus Dei, que nadie me mal interprete. Ya lo decía San Josemaria: “Hijos míos, soñad, y os quedareis cortos”. Desde luego, yo me quedé cortisimo.
El “ecumenismo” del fundador del Opus Dei: “ATEOS, MASONES Y PROTESTANTES QUE TIENEN EL CORAZÓN SECO”
Cap.6 de ‘La doble doctrina del Opus Dei’ por Compaq y Brian, publicado originalmente en Opuslibros.org
¿ A qué se refiere el fundador cuando habla del ecumenismo de la obra ?:
“Tengo también muy grabado el encanto afable y paterno de Juan XXIII, todas las veces que tuve ocasión de visitarle. Una vez le dije: “en nuestra Obra siempre han encontrado todos los hombres, católicos o no, un lugar amable: no he aprendido el ecumenismo de Su Santidad…” Y el Santo Padre Juan se reía, emocionado.” (Conversaciones. Entrevista realizada por Jacques Guilleme-Brulon. Publicada en Le Figaro (París), el 16-V-1966.)
Ahora le toca el turno a los ateos, masones y protestantes y “las pequeñas correcciones de estilo”. En este caso se trata de Camino. Veamos lo que decía el punto 115 en la edición de 1950:


En la edición de Camino de 1955, se seguía considerando que el best seller no necesitaba ninguna “pequeña corrección de estilo”:


Y veamos ahora “la pequeña corrección de estilo” que ha sufrido el Camino actual:


Como se ve, han desaparecido los ateos, masones y protestantes, que al parecer, a partir de los años 60/70, dejaron de tener el corazón seco. ¿Quizá porque la obra se quería implantar en algunos países con mayoría protestante y ese punto no les facilitaba la entrada? Siempre hay un fin que, para el opusdei, justifica los medios (y las incongruencias y la doble doctrina). No pensamos que se rectificara este punto de Camino porque no se ajustara al “ecumenismo”, sino porque “convenía”.
LA SEXUALIDAD EN EL OPUS DEI
Publicado originalmante en Opuslibros.org
Luego de “tirarnos al piso” de la risa junto a mi esposo, con el escrito de EPI, caímos en la cuenta que bien vale una reflexión y abrir las puertas a un tema que siempre se menciona de soslayo o es una suerte de tabú: la sexualidad de los miembros de la opus.
Al convertirse en numerario o agregado (digo en masculino pero cabe también a las mujeres) la persona entrega su cuerpo y su alma a una causa que considera noble y espiritual, engrandecedora. Bien dicen todos que a nadie se le cuenta la verdad desde un principio, vale la comparación con la cría: cuando es recién nacido solo bebe leche, luego va incorporando otros alimentos de mayor complejidad hasta que está en condiciones de ser omnívoro y comer un poco de todo.
Sin embargo el tema de la sexualidad siempre se toca “fuerte” de entrada. A las mujeres de partida se las considera unas “magdalenas calentonas” fuente del deseo prohibido para los sagrados aristócratas de la inteligencia (¿o será de la necedad?) y ahí nomás se las pone a dormir sobre una tabla, se les dan las tareas más duras, y se les exige el doble nada más que por su condición de féminas; y a los varones se les aplican toda clase de técnicas coercitivas para hacer ver que las damas son horribles, que con el tiempo se ponen gordas y fofas, que ser casado es peor que ser numerario y ahí “hasta se tiene menos libertad”….¡Dios, a cuantas mentiras apelan estos tipos! Lo peor de todo es que lo consiguen: el sentimiento de culpa hacia lo carnal y de desprecio al sexo opuesto es patético.
Yo ya era una ‘cristiana corriente’ antes de conocer al Opus Dei
Publicado originalmente en Opuslibros.org
Me dispongo a escribir por primera vez tras leer el website apenas durante dos meses en los que gracias a una amiga en su día numeraria, di con ustedes. Fui numeraria por espacio de 22 años, pasé por el colegio romano, conocí al fundador y por si les sirve de envidia, me dieron “la cruz de palo” por ser la primera numeraria de mi país.
Les escribo porque el firmante como Daniel M en su artículo “Otra opinión: de un creyente sobre el ateismo“, dice:
“Por eso es adecuado y necesario, que colaboren personas que manifiesten ser creyentes, practicantes, hasta de misa diaria. Que sean fieles al Magisterio del Papa y que sigan cumpliendo los Mandamientos. Que sepan criticar “sine ira et studio”, como me decían recientemente, de forma objetiva y sin afán o apasionamientos“.
Yo era una cristiana (católica) de misa diaria cuando tuve la desgracia de encontrarme con el Opus Dei. Yo era una cristiana en medio del mundo, era fiel al magisterio del Papa y cumplía los mandamientos. Un día una numeraria que coincidía conmigo en la misa diaria en una de las pocas iglesias católicas de la ciudad donde vivía, se atrevió a acercarse a mí para “ser mi amiga”. Poco tiempo después me propuso ¡ser una cristiana en medio del mundo!. Yo ya lo era pero ella no lo sabía y quizá yo tampoco.
Para el Opus Dei ser “cristiana en medio del mundo” como numeraria es plantear una “vocación” en la que se deben de vivir los consejos evangélicos de pobreza, obediencia y castidad (como las monjas), abandonar la casa paterna (como las monjas), renunciar al matrimonio y a los hijos (como las monjas) y vivir con otras mujeres en una casa donde hay un oratorio (como las monjas), rezos en comunidad (como las monjas), tiempos de silencio, cilicio y disciplinas, obediencia ciega a las directoras, falta de criterio propio (“obedecer o marcharse”) y tantas y tantas prescripciones que poco o nada tienen que ver con “ser una cristiana en medio del mundo”. Cuando dejé la Obra intenté no alejarme de Dios pero tenía tan incrustado y “esculpido” el “espíritu”: Dios había pasado de ser un padre (el que me enseñaron las monjas en mi colegio y mis padres en mi vida adolescente) a ser un juez implacable, rencoroso y vengativo puesto que al haberme salido de “la barca del Opus Dei” sólo me esperaba la condenación eterna. Ya sé que no es así pero el Opus Dei así lo cree y así lo transmite.
Mi marcha de la Obra fue traumática porque que se vaya una numeraria “con la cruz de palo” es un palo para la Obra. Me hicieron contraer el voto de no hablar nada de lo que había escuchado, visto, leído, dentro. Y yo hice todos los votos que ellas quisieron con tal de que me abrieran la puerta de la jaula. Pero en conciencia, esos votos fueron obligados mediante coacción por los que los considero inválidos. Hubiera jurado amar a Hitler si con ello me hubieran liberado de un campo de concentración; hubiera jurado amar a Stalin si con ello me hubieran sacado de un psiquiátrico para disidentes del comunismo.
No me quiero alargar por ser este mi primera participación, pero no entiendo por qué dice Daniel M. que tenemos que seguir siendo católicos practicantes cuando se denuncia los males que la Obra hizo con muchos o algunos de nosotros. Yo perdí la fe gracias (¿gracias?) a la irrupción del Opus Dei en mi vida. Si la Iglesia Católica sólo va a tener en cuenta las experiencias de los que se fueron de esa institución y siguen yendo a misa a diario, nos vamos a encontrar con lo mismo que sucedió en el proceso de beatificación del fundador en el que sólo dejaron testificar a los que tenían cosas positivas a su favor pero ignoraron -y humillaron- a los que habían convivido igualmente con él y por el hecho de haberse ido de la Obra, ya no eran testimonios válidos.
Que la Iglesia siga su camino si no quiere escucharnos. Tarde o temprano se encontrará con que haber sido cobarde en no iniciar una investigación acerca de lo que se denuncia en este website y en otras denuncias que le llegan directamente, le ha hecho ser no madre, sino madrastra de unos hijos que un día pidieron amparo y los responsables voltearon la cara como no queriendo saber nada del asunto. Allá ellos.
Estimado Daniel M., yo tenía fe antes del conocer al Opus Dei. Hoy no la tengo por haber conocido y sufrido al Opus Dei. ¿Es por eso mi experiencia menos válida? Y si es así, ¿ante los ojos de quién?
Le agradezco a Agustina la valentía de haber abierto este foro y en particular los emails que nos hemos intercambiado en estas últimas semanas. Y también que subsane mis “cosas pequeñas” como pedirle que corrija mis tildes y puntuación al escribir en español.
Afectuosamente para todos y en especial para Daniel M,
Catherine
Colegio Mayor Peñafiel, curso 1994/1995: “Recuerdo la presión total que se ejerció sobre mí”
Publicado originalmente en Opuslibros.org
Lo cierto es que me sorprendo a mí mismo al verme escribiendo estas líneas. Entiendo que debo participar con el testimonio de esos años, del tiempo que pasé en la “Obra de Dios”. También se que al escribir, al decirlo, me saco algo de dentro, me limpio.
Yo pité en el centro de Gijón, el antiguo “Bulnes” y ahora “Deva”. En realidad, esos años, de los 16 a los 18, no vivía la vida de la Obra. Estaba aún protegido por mi entorno familiar, completamente favorable a mis planes en el club. Mucho deporte y excursiones. Todo cambió al empezar mi primer año en el Centro de Estudios. En 1994 inicié mis estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid. Fui residente numerario en Peñafiel desde septiembre de 1994 hasta marzo de 1995, en los que decidí dejar la prelatura.
He olvidado muchas de las cosas que viví entonces. Supongo que aquí adquiere sentido la facultad de olvidar que necesitamos las personas para vivir de la que escribió Nietzsche. Pero sí recuerdo la toma de decisión, es decir, desde el momento que decido que no quiero seguir en el Opus Dei, hasta que tuve que hacer la maleta y salir por la puerta.
Al plantear mis dudas a mi director, me lo cambiaron. Quiero decir que, desde ese momento, me atendió el director de Peñafiel por aquel entonces (creo recordar que su nombre de pila era JA). Nunca escuchó lo que tuve que decirle. Lo recuerdo como la única persona que me tocó la conciencia, que manoseó mi espiritualidad y vivencias personales. Que me envío al infierno, dejó sin sentido a mi vida. Yo estaba creado para ser numerario y al marcharme de la Obra traicionaba el plan del Creador, mi sentido último y final. Nunca podría ser feliz. ¿Cómo es posible que una persona “formada” sea capaz de decirle estas cosas a un chico de 18 años que acaba de salir de su casa? Recuerdo la presión total que se ejerció sobre mí. Recuerdo ese mes de febrero/marzo como una especie de tubo.
Ahora tengo 31 años. NADIE ha ejercido semejante violencia sobre mí como esta persona. Ese maltratador psicológio/terrorista espiritual.
Un día hice la maleta, cumplidos los días y ayudado por mi familia, salí por la puerta. Nadie se despidió de mí entonces. Acudieron a la estación dos compañeros (FLV y PB). Creo que los dos siguen en la Obra, uno de ellos en Roma. Tuvieron que desobedecer para venir a la estación de Autobuses, demasiado corazón supongo. Dice mi madre, que también dejó la Obra (su historia es mucho peor que este breve lapsus en mi vida), que hay muy poca caridad en la Obra de Dios.
No tengo secuelas, gracias a Dios. No necesité medicación. Sí un año de adaptación al mundo “real” y un psicólogo que me ayudó a dejar de lado toda esa estructura omnisciente de horarios y visiones de las cosas.
Valoro muchas de las cosas que aprendí en el colegio en el que estudié (Los Robles) y del tiempo que pasé en los clubes. Tiene que ver con el esfuerzo, la excelencia, las llamadas “virtudes humanas”. Pero el balance total es el siguiente: creo que dentro de la institución hay algo esencialmente dañino, perverso. Una suerte de destrucción interior, de todo lo que nos hace ser lo que somos, en aras de la organización, del “espíritu de la Obra”, pasando por encima de la verdad, de las personas, de sus vidas.
Mi experiencia en la Obra me ha alejado de la práctica religiosa. No puedo ni rezar, ni pedir, ni creer. Todo está impregnado de esos días, de sus vivencias.
Aprovecho la ocasión para mandaros un fuerte abrazo a todos,
Acrobata
***

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Testimonio de “E. A.” publicado originalmente en Opuslibros.org el 16 de agosto de 2003, con el título: “Descubrir tu orientación sexual siendo numerario”
Navegando por la red me encontré con vuestra página y me ha enganchado. Yo fui miembro numerario del Opus Dei varios años. Un familiar mio me recomendó que fuera por un centro de la Obra. Aunque el ambiente no me enganchó en absoluto, ya que lo encontraba muy postizo y superficial, sí empecé a ir a estudiar por allí porque en el club de Madrid al que yo iba había una buena y silenciosa sala de estudios. Me empezaron a llamar a mi casa los del centro, diariamente, para que fuera por allí más a menudo. Me presentaron al cura, Don José Gil, un andaluz, que me cayó muy bien, dicharachero, abierto… además me gustaba estar estudiando y de pronto hacer un alto en el camino y pasarme por el Oratorio y pasar unos momentos junto al Señor.
Aunque había cosas que no me gustaban, (la obesión patológica por la pureza, el clasismo, la utilización de las personas: a los pobres en las “visitas de pobres”, a los amigos para que vengan al centro…) la idea de servir a Dios y a los hombres me entusiasmó y sobre todo sin tener que ser cura. Así que pité en un UNIV.
Siendo miembro numerario empecé a darme cuenta de que todas las preocupaciones y trabas que ponían para tratar con las chicas, a mí me parecían una exageración. Soy una persona muy alegre y extrovertida, y contactaba facilmente con chicas y chicos en la Facultad, por eso me parecia una parida eso de “entre caballo y caballero: caballo” en el trato con las chicas. Paulatinamete me di cuenta de que sentía atracción hacia personas de mi mismo sexo. Imaginaros amigos y amigas la lucha interior que se desarrolló en mi conciencia.
Adolescencia en el Opus Dei
Publicado originalmente en Opuslibros.org
Desde que mi amiga Marisa me invitó un sábado a la meditación fui yendo todos los sábados siguientes.
Lo primero que me impresionó del centro fue los carteles publicitarios que tenían a la entrada, de viajes, y otras cosas que iban a hacer, con fotos y tal, me pareció un poco raro, pero no le di más importancia. La capilla con el Sagrario no me llamó la atención ya que en el grupo de la Sociedad de Jesucristo Sacerdote,(un grupo al que perteneció mi padre cuando era joven y que nos llevó a los tres hermanos tambien cuando crecimos, yo estuve alli un año, con trece años) también lo tenían.
También me llamó mucho la atención lo felices que parecían todas, siempre sonrientes, y que se interesaban mucho por mi vida personal.
Me acuerdo que Marisa, al llamarme por teléfono para invitarme a la meditación, después de invitarme me dijo que no hacía falta que fuera, se la veía como desganada. Después he pensado que seguramente le dijeron que me invitara, pero en el fondo no quería que me involucrara en ese mundillo, que ella conocía más de cerca, ya que sus padres eran supernumerarios y desde siempre había estado en los clubes. Me acuerdo también que me decía que nunca tenía ganas de ir a los viajes que hacían, pero que luego se lo pasaba bien. Antes tampoco lo comprendí bien y ahora si. No tendría ganas porque en los viajes siempre intentan captar a la gente para que “pite”, pero yo pensé que sería la típica pereza que siempre da antes de los viajes, aunque cuando uno es adolescente los viajes le atraen mucho, a mi me gustaba mucho viajar, así que me extraño las pocas ganas que tenía de ir. Yo no sabía que en los viajes te metían también sus propias normas, de ir a Misa, rezar y otras cosas, seguramente sería otra de las razones por las que no tenía ganas.
El caso es que en semana santa de ese año 1997, que yo tenía 14 años, fui con el club Salabre, de Cartagena (Murcia) a Sevilla, a ver las procesiones. Dormimos en un especie de albergue, en una habitación donde cabían un montón de camas, y todas apretujadas ahí. Eso fue algo que no me gustó mucho. Y el mogollón de gente que se acumula para ver las procesiones en Sevilla, con lo tranquilas que son en Murcia, y yendo de un lado a otro para ver todas las procesiones que habían en ese mismo día. Chefa, una numeraria me cogió por banda en un momento y se puso a hablarme de Dios y cosas de esas. Yo como procedía de familia religiosa y acababa de estar en un grupo religioso, no me pareció raro, y le seguí la corriente y opiné también del tema.
La crisis del Opus Dei llega al programa de TV “Diario y medio” de Antena 3

Publicado originalmente en Opuslibros.org
La crisis del Opus Dei ha llegado a “Diario y medio”, un programa popular de televisión, que se emite los viernes entre las 19,15 de la tarde y las 21,00 por Antena 3, una emisora privada española. En el espacio del 28 de marzo, María José, una ex de la Obra natural de Badajoz, expresó su deseo de encontrar novio, tras haber abandonado la prelatura donde permaneció durante 22 años. Ahora su actividad profesional va dirigida a la atención domiciliaria o geriátrica.
En la introducción, el presentador, Juan Imedio, explicó que María José era virgen, por haberse dedicado durante veintidós años a una obra eclesial. Ésta había sido llevada al programa por una hermana suya, que expresó su deseo de que ella encontrara un hombre con el que se pudiera casar, que no estuviera divorciado, ni separado.
La sorpresa vino cuando María José apareció en el programa con vestido de novia y con un ramo de flores que lanzó al público allí presente. Ella confirmó que era virgen y que se había incorporado muy joven al Opus Dei. Los primeros años fueron muy felices, pero después, ya con la madurez, no lo era, por lo que decidió irse.
María José, que no explicó si había sido numeraria, auxiliar o agregada, expresó su deseo de casarse con un hombre de una edad parecida a la suya, que no estuviera separado o divorciado. No descartó tener hijos dentro del matrimonio. Antes de incorporarse a la hoy prelatura personal había tenido un novio hasta los catorce años, con el que incluso llegó a besarse, manifestó esta ex. Ella sigue manteniendo una relación de amistad con este hombre que hoy está casado. Una vez terminada la intervención, se produjeron dos llamadas telefónicas de hombres que querían conocerla. Uno de ellos, albañil de profesión, dijo que estaba de acuerdo con sus planteamientos. El futuro dirá si la experiencia ha sido positiva para el posible matrimonio de ella.
Nacho Fernández
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VER TAMBIÉN:
La profunda crisis del Opus Dei en España tras ‘la campaña de los 500′
La erección del Opus Dei
A Álex Grijelmo se la ‘meten’ doblada con la erección del Opus Dei
El Confidencial.com Redacción – 10/04/2008
Cosas de la etimología. Pasarse de redicho trae consigo sonadas carcajadas y en la agencia Efe puede que hasta algún disgusto. En la tarde de ayer, uno de sus redactores anunció la flamante celebración del vigésimo quinto aniversario de “la erección del Opus Dei como Prelatura personal”. Tal cual.
Y es que, diccionario en mano, la frase cumple con los requisitos gramáticos, ortográficos y demás exigencias lingüísticas ya que todo lo que erige, es que se eleva y toda elevación es una erección, una tiesura, un empinamiento, incluso un alzamiento. Una cosa de lo más normal… aunque algunos quisieran que fuera más habitual y duradera.
Bromas aparte, el aludido redactor o redactora, bajo la supervisión de un editor o editora, lo que quiso recalcar es que la elevación del Opus Dei había sido hasta las alturas: una señora erección, oiga, porque una Prelatura es todo un premio concedido, en este caso, por el fallecido Papa Juan Pablo II a aquellos que favorecen el dinamismo evangelizador de la Iglesia.
A ver qué tal le sienta la erección de la agencia presidida por Álex Grijelmo a los que van a participar en la fiesta, un acto académico organizado por la Universidad de Navarra en la sede del IESE con la presencia del presidente de la Conferencia Espiscopal monseñor Rouco Varela y el cardenal Herranz, entre otros. Ya que el castellano es uno de los idiomas con mayor riqueza en vocabulario, no estaría de más el uso y disfrute de los sinónimos con los que seguro cuenta el Diccionario de Español Urgente que edita precisamente Efe… Sobre todo cuando la palabra que se nos viene a la cabeza tiene ciertas connotaciones ‘chocantes’ con el sujeto al que se refiere.