El integrismo del Opus Dei (I)
Publicado originalmente en OpusLibros.org
Ávila
1. El integrismo del Opus Dei
Exigen una Iglesia dentro de la Iglesia,
convirtiendo en dogma sus puntos de vista particulares.
Newman
El Opus Dei nace al mundo como resultado de una visión, precedida de barruntos, experimentada por san Josemaría en 1928. Este hecho insólito en la historia de la Iglesia da a los seguidores la certeza de encontrarse ante un sacerdote genial, dotado de una vida mística extraordinaria. De ahí se deduce con facilidad que todos los escritos del santo hayan sido plasmados al pie de la letra según el dictado del mismo Dios. Todo sería novedoso: la búsqueda de la santidad en medio del mundo, la teología, la atención específica al mundo seglar, etc. En la creación de esta nueva forma de vivir el cristianismo no habrían influido ni las leyes de la historia, ni la educación familiar, ni la formación académica, ni los avatares del tiempo. El Opus Dei fue revelado por Dios directamente a su fundador para toda la eternidad, sin mediaciones de ningún tipo. Sería algo ahistórico, caído del cielo, para beneficio de los seres privilegiados llamados por vocación a seguir el camino trazado por san Josemaría (puede ser de utilidad leer antes los análisis de EBE y Flavia).
Las páginas que siguen intentan mostrar la falacia de estas suposiciones. Escrivá es heredero de una forma de vivir el cristianismo conocido como Integrismo. Asume sus postulados principales, los lleva hasta el extremo para después maquillarlos, dando la sensación de ser creación moderna y original.
1.- ¿Qué es el Integrismo?
Para responder a esta pregunta debemos recurrir a los escasos estudios dedicados al tema. En términos generales se trata de una determinada manera de entender la vida en su totalidad, trasmitida a través de las religiones, de las ideologías o de los partidos políticos. No es, por tanto, una actitud vital restringida a las diferentes religiones, aunque hayan sido éstas los vehículos principales para su divulgación. En un sentido más limitado, el que nos interesa para nuestro propósito, entendemos por Integrismo católico una forma determinada de entender la religión católica en contraposición a los valores de la Modernidad. Si la Edad Media y el Antiguo Régimen se caracterizaban por los valores de la objetividad y la tradición, la cultura moderna se caracteriza por la llegada del sujeto y la creatividad de la razón. Como consecuencia de la Ilustración y la Revolución francesa surge en Europa una nueva manera de entender el poder político y la organización social. Entre otras muchas cosas, se proclama la soberanía del pueblo, formado por ciudadanos libres, y su autonomía respecto al poder de la Iglesia. Una parte de los católicos europeos aceptaron el envite e intentaron tender puentes con la cultura emergente, aceptando la democracia, la caída del Antiguo Régimen y la unión del trono y el altar, el declive de las monarquías y el respeto a los valores individuales. Se les conocía como “católicos liberales”. Tuvieron bastante peso en muchos países europeos, salvo en España, donde su influencia fue escasa. Por otra parte, un segundo grupo de católicos, vieron en la sociedad emergente un peligro para la Iglesia, se enfrentaron abiertamente a ella en nombre de la fe, la “integridad” del dogma y las costumbres. En este segmento del catolicismo del siglo XIX nace el Integrismo católico moderno, continúa en el siglo XX y extiende sus redes hasta nuestros días en el Opus Dei y otras organizaciones católicas afines.
El reconocido teólogo Ives Congar, en su libro “Falsas y verdaderas reformas en la Iglesia”, Madrid 1953, nos da abundantes pistas: “Los integristas del siglo XIX querían sustentar y defender la doctrina de la Iglesia sin añadidos ni amputaciones; además, se organizaron en sociedades secretas y utilizaron la delación como arma de ataque contra quienes consideraban sus enemigos dentro y fuera de la Iglesia. En principio no es una posición doctrinal, sino “cierto modo de sentir y de afirmar el catolicismo; es primariamente una mentalidad o una actitud, que determinan cierto modo de sustentar las posiciones católicas” (p.446). Adoptan actitudes totales: un modo de ser y de educación, un temperamento que afecta a toda la vida intelectual, moral y política. Intelectualmente vivirán en el pasado y políticamente en la “derecha”. Luego el modo de percibir la vida, la religión y el mundo moderno separan a los integristas de quienes no lo son. Los católicos conservadores desconfían del mundo moderno, temen que el enemigo se cuele en la Iglesia y que se pacte con el error; tienden a ver herejías por todas partes. Son amantes del orden, sobre todo si viene impuesto desde arriba por medio del dogma o de la tradición, en cualquier caso de la autoridad competente, y sienten animadversión hacia todo lo que tenga origen humano. Desconfían del siglo y aman la autoridad (p.453).
El mismo razonamiento encontramos en la monografía de Juan María Laboa, “El integrismo, un talante limitado y excluyente”, Madrid 1985 (nuestra reflexión seguirá a menudo sus opiniones). Para él, se trata de “un talante y una actitud” mayoritaria entre los católicos españoles, que ha sido determinante en nuestra historia reciente: “Una disposición de espíritu que lleva a preferir todo lo que viene de lo alto por vía de autoridad, y a desconfiar del hombre, de los procesos subjetivos en la construcción de la verdad y en el acto de fe, y que minusvalora todo dato de experiencia” (p.15). Distingue tres etapas: la primera, más política, caracteriza los primeros tiempos; la segunda nace en 1919 como reacción a la Democracia Cristiana; y la tercera, específicamente doctrinal y religiosa, presente sobre todo después del Vaticano II.
Las opiniones contrarias al integrismo recogidas por Laboa, sobre todo extranjeras, también nos aportan luces para comprender el fenómeno. Según el cardenal Suhard, rechazan a priori la evolución, la ley de la historia, desprecian el mundo, reino del pecado y del error al que hay que combatir oponiendo bloque contra bloque. Para García San Miguel los integristas desconocen la suprema dignidad humana, “al pretender dirigir al hombre hacia el bien, desconocen un hecho elemental: que el hombre sólo puede alcanzar el bien cuando lo elige por sí mismo. Un bien forzado impuesto al hombre, es un bien mecanizado, degradado, no es un auténtico bien. Además habría que añadir que, en la práctica, los intentos de rígida dirección de la vida humana terminan frustrándose en la esterilidad, al renunciar a esa importantísima fuerza de reacción y progreso que es la libertad.”
También Maritain lanza una dura acusación contra ellos: en nombre de la verdad y la seguridad abusan de la confianza, se apoderan de fórmulas verdaderas que vacían de contenido, “en esas fórmulas verdaderas no es la verdad lo que realmente importa. En las fórmulas que congela, el integrismo ve y quiere unos medios humanos de seguridad (…), como instrumentos de prohibición, de amenaza más o menos oculta y de intimidación (…), sistemas de protección requeridos por esa primacía de seguridad, el principal de los cuales consiste en un vigilante ardor por denunciar todo aquello que pudiese turbarla” (p.16-17). Tienden a ver heterodoxos y herejes por todas partes, incluso los fabrican sin venir a cuento, coartan la libertad de los demás, limitan su campo de pensamiento y acción en nombre de la prudencia y, lo más grave, en palabras de Newman, “exigen una Iglesia dentro de la Iglesia (…) convirtiendo en dogma sus puntos de vista particulares. Yo no me defiendo contra sus opiniones sino contra lo que debo llamar su espíritu cismático”. D. Maximiliano Arboleya Martínez, (del que nos ocuparemos enseguida), uno de los pocos enemigos acérrimos del integrismo en la primera mitad del siglo XX español, publicó un folleto en contra de los ultramontanos. Le escribía Palacio Valdés al respecto: “He leído con placer y a la vez con indignación su folleto. Yo no puedo comprender que alienten en España todavía esos fósiles. Al parecer se requiere que el católico signifique no sólo monárquico y conservador sino absolutista. Estoy en que cada uno de esos enmohecidos clérigos hace más daño a nuestra religión que cien ateos y doscientas beatas.” Como veremos, fueron innumerables los casos de personas injuriadas, delatadas y perseguidas por los integristas.
Entre la maraña de escritos integristas del siglo XIX español, destacan dos figuras: la primera, desde la reflexión política con amplias repercusiones en la religión, Donoso Cortés; y, el segundo, desde la religión, con graves consecuencias políticas, el sacerdote Félix Sardá y Salvany. Ambos publicaron obras de indudable éxito, traducidas a otras lenguas, cuya influencia se prolongó en el siglo XX. En concreto, Félix Sarda y Salvany publicó en 1884 un pequeño libro titulado “El liberalismo es pecado“. Lo seguiremos de cerca, porque de él bebió el integrismo católico español del siglo XX y en él hunde sus raíces el opus dei.
Septiembre 30, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Blogroll, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Universidad de Valladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | Aún no hay comentarios
Libertad en un centro del Opus Dei
Publicado originalmente en OpusLibros.org
Guttemberg
Buenas Xete:
He leído hoy tu respuesta a Heavy publicada el 24 de septiembre con mucho detenimiento.
Coincido contigo en algunas de las cosas que cuentas. Tienes libertad para leer el periódico que quieras, para perder el tiempo en la sala de estar, de ver las películas que quieras sin cortes, salir de copas, ir de botellón, incluso leer opuslibros, etc… Pero creo que te equivocas en el enfoque que le das. Esta libertad no te viene dada por parte de ellos, numerarios residentes del centro, sino que forma parte de la libertad que tienen todas las personas normales que no han adquirido un compromiso para con la Obra. Ellos te pueden “aconsejar” que no veas, leas, hagas determinadas cosas, pero no tienen ningún argumento válido para imponerte que no lo hagas.
Todo esto parte de una raíz muy clara y que dejas entrever en uno de los párrafos de tu escrito: “Pero creo que pertenecemos a dos concepciones distintas de Opus dei”. Ahí está la clave. Tu concepción está basada en una vivencia del Opus Dei desde fuera, sin adentrarte en los misterios que se esconden tras las paredes del centro al que vas. Los que hemos vivido la experiencia desde dentro del Opus Dei (unos más tiempo, otros menos) sabemos lo que se cuece. Cuando estás dentro, ya seas n., agr., o sn., los directores sí pueden imponerte ciertas conductas bajo los argumentos de la obediencia debida, la vocación, el desprendimiento, la entrega, etc.., cosas a las que tú no estás obligado por ser de SR [labor de san Rafael]. Y eso que en mi último año gozaba de cierta libertad que me daba el director de mi centro (gran persona, decir lo contrario sería injusto), para irme a cenar con amigos, salir a tomar algo, hacer ciertos planes que, en condiciones normales, te aseguro no me hubieran permitido hacer. Recuerdo la primera charla del centro de estudios. El director nos dijo algo así como que si teníamos la sensación de que ahí se nos controlaba, que la olvidáramos, que el hecho cierto es que se nos iba a controlar. Así que dejó de ser una sensación para convertirse en certeza. Esto, entre otras muchas cosas, es también el Opus Dei (que tu desconoces).
Salí del opus hace casi 7 años, tras otros tantos dentro, y al principio seguí frecuentando un centro donde vivía un numerario, buen amigo mío (que lo sigue siendo) y pude darme cuenta de la artificialidad, la falsedad con la que aquellos numerarios que no sabían de mi pasado se dirigían a mí, las atenciones que te prestan, y hasta te ríen las gracias si eso puede llevar a que te incorpores a medios de formación, hagas planes, frecuentes más el centro y poco a poco te acerques más a ellos. Te puedo asegurar que gran parte de lo que haces ahora con tu novia (y no me refiero a aspectos de tu vida íntima con ella), con tus amigos, en el centro, con tu familia, no lo podrás hacer si algún día te incorporas al Opus Dei como supernumerario (o numerario si a alguno de los directores de tu centro guay le parece que tienes vocación para ello). Te dirán aquello de que una persona es igual después de pitar que antes de pitar, pero no te lo creas. Profundiza bien en todo ello. Si algún día decides pitar, verás cómo las cosas son de otro color cuando estás dentro que cuando estás fuera.
Por último te haré un pequeño reproche. No te creas que por ser de SR [de la labor de san Rafael] conoces el opus. Puedes conocer ciertos aspectos, el ambiente (viciado e hipócrita casi siempre), ciertas costumbres y modos de hacer las cosas, que será lo que ellos quieren que veas y conozcas. Cuando yo pité, nadie me había dicho nunca que tenía que usar un cilicio dos horas cada día, aplicarme disciplinas una vez por semana, ducharme con agua fría, presentar una cuenta de gastos, renunciar a ciertas aficiones, gustos, dejar amigos a un lado por el hecho de que no dan la talla o no son apostólicamente interesantes, y un largo etc… Si me hubieran contado todo eso, tal vez me lo hubiera pensado varias veces antes de pitar. Así que, Xete, no vayas de guay y de que lo sabes todo, porque creo que aún no te has enterado de la misa la mitad.
Guttemberg
Septiembre 28, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Blogroll, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Universidad de Valladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | Aún no hay comentarios
La caridad con los pobres en el Opus Dei
Publicado originalmente en OpusLibros.org
Crespillo
La profusión de escritos y testimonios que se publican en esta web deja cada vez más patente el grado de deterioro en el que se encuentra sumido el Opus Dei en lo que se refiere a su funcionamiento interno, tanto de cara al cumplimiento de las leyes de la Iglesia Católica como al respeto debido a sus miembros, que se ven engañados, manipulados y utilizados únicamente en provecho de una institución que cada vez tiene más de secta y menos de aquella asociación que pretendía ayudar a la búsqueda de la santidad en medio del mundo.
Hoy quiero centrarme en un aspecto medular de la doctrina de Jesucristo sobre el que el Opus Dei desde sus comienzos ha pasado por alto, no solamente ignorándolo en los escritos del fundador y en la doctrina y los medios de formación que imparte a sus miembros, sino en los modos de actuar de la misma institución. Me estoy refiriendo al amor a los pobres y necesitados y a la obligación que todo cristiano tiene de ayudarlos en sus necesidades, no solo espirituales sino también las materiales, y al deber de la limosna…
Desde el principio me llamó la atención que una institución que buscaba la santidad de sus miembros en medio de las realidades cotidianas del mundo ignorara este tema de forma sistemática en las enseñanzas que imparte a sus miembros y en los consejos que se daban en la dirección espiritual. Nunca entendí que entre las preguntas del examen del círculo no existiera ninguna referencia a la práctica de la limosna o a la atención a los pobres y necesitados, cuando sí se nos preguntaba sobre temas tan secundarios como nuestro porte exterior o el posible daño que pudiéramos haber hecho a la institución con nuestros actos. Creo que es experiencia de todos los que hemos pertenecido a la obra el hecho de que éste es un asunto que nunca se trata como tema principal en las charlas, meditaciones, círculos, retiros, etc, que si se menciona, siempre es como de pasada, y que nunca es tema de lucha o de examen particular en los consejos de la dirección espiritual.
Por otra parte, si nos acercamos a las páginas del Evangelio y nos preguntamos qué es lo que el mismo Jesucristo nos enseñó referente al papel que debe ocupar el amor y la atención a los pobres en la vida de un cristiano descubriremos que no es que se considere algo muy importante, sino que es condición “sine qua non” para alcanzar la bienaventuranza eterna. Sin ánimo de ser exhaustivo me viene a la memoria el pasaje en el que Jesús explica la práctica de las obras de misericordia como la única materia de examen en el juicio final para separar a los justos de los que irán a la condenación. En otras ocasiones habla de lo que le espera en la otra vida a los ricos que no se preocupan de los pobres, tal y como sucede en la parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro. Sin olvidar en qué términos se dirigió al joven rico cuando éste le preguntó qué debía hacer para ganarse el cielo y la respuesta fue que vendiera todas sus pertenencias y “las entregara a los pobres“; de todos es sabido el comentario de Jesús, una vez comprobada la falta de generosidad del joven, referente a lo difícil que es que un rico entre en el reino de los cielos. Así podríamos seguir mencionando pasajes evangélicos en los que Jesús con sus enseñanzas y con su propio ejemplo nos hace ver que no es posible salvarse si uno se desentiende de la ayuda y del socorro a los pobres, tal y como, por otra parte nos ha recordado Benedicto XVI en su primera Encíclica.
Si nos fijamos ahora en cómo son los usos y costumbres en los centros de la obra nos daremos cuenta de que en la mayoría de los casos se encuentran situados en zonas urbanas de “alto standing”, ocupando casas inaccesibles por su precio a la mayoría de las familias de clase media de nuestra sociedad, con detalles de lujo al alcance de muy pocos (como el servicio doméstico las 24 horas del día) y en las que se hace muy difícil identificar el ambiente de pobreza que se supone deben vivir sus miembros. Nunca vi atender a gente pobre en un centro de la obra, ni alimentar a hambrientos, ni dar cobijo a vagabundos, ni vi a nadie ir nunca a visitar a presos en las cárceles, ni nunca pude ver organizar colectas en un centro para remediar alguna necesidad material de alguien cercano o no a la propia institución. Por el contrario sí pude participar en “visitas a pobres” en las que regalando unos dulces a personas que carecían de lo más elemental nos creíamos que habíamos realizado la obra de caridad del siglo, cuando más bien ahora me parecen una burla a aquellos que se supone queríamos ayudar.
Me consta de la existencia de diversas iniciativas y ONGs impulsadas por gente de la prelatura, que han surgido en los últimos años y cuya finalidad es la ayuda a los necesitados. Todos sabemos que estas iniciativas salen adelante con fondos ajenos a la propia institución, que nunca se implica como tal en ellas, son muy puntuales y más bien parece que son un intento de lavado de imagen en este sentido para dar respuesta a la recomendación que Juan Pablo II hizo a sus miembros en la homilía que pronunció el día de la beatificación del fundador. Estas iniciativas se esgrimen como argumento para aquellos que critican este aspecto de la forma de actuar del Opus Dei y sirven para ponerlas en la web oficial de la Obra y para elaborar bonitos folletos que se entregan a los cooperadores, pero bien sabemos los que lo hemos vivido que la caridad con los necesitados nunca ha llegado a formar parte del cuerpo de doctrina de la Obra ni de la praxis de sus miembros.
En lo referente a la vida y obra del fundador del Opus Dei hay que decir que si bien es cierto que durante los años previos a la guerra civil española se preocupó por visitar y atender a los enfermos de los hospitales Clínico y Provincial de Madrid, pronto se olvidaría de esta costumbre y son pocos los que le recordarán preocupándose posteriormente por los desheredados de la tierra, hablando a favor de los pobres o liderando iniciativas para acabar con la miseria y la pobreza. Más bien optó por frecuentar las clases pudientes de su época e incluso lucharía activamente por alcanzar un título nobiliario que finalmente consiguió y que tantos quebraderos de cabeza ha ocasionado a sus hijos intentando explicar un gesto tan poco evangélico. En lo referente a sus escritos ahora mismo soy incapaz de recordar ninguna referencia al deber de atender a los pobres o a la necesidad de acabar con las injusticias sociales, pero si existe alguna será la excepción dentro de su, por otra parte, no muy prolífica obra literaria.
Desde mi punto de vista la Obra no solo no fomenta entre sus miembros el amor a los pobres y la práctica de la caridad con ellos, sino que a fuerza de ignorar el tema o incluso minusvalorarlo haciendo mención a que lo realmente importante es preocuparse por quien tenemos al lado o a que las necesidades espirituales son lo realmente importante y que la Obra no tiene como misión ayudar a los pobres, ha conseguido que realmente el tema no preocupe a las personas que forman parte de ella, llegándose a dar la paradoja de que hombres y mujeres que piensan que están realizando lo correcto para alcanzar la santidad están olvidando lo que realmente es importante, tal y como nos dice el propio Jesucristo y nos han recordado de forma repetida sus vicarios en la tierra.
Sé que las diversas instituciones religiosas que han surgido y surgen en la Iglesia, lo hacen con diferentes carismas que informan su espíritu y que justifican su fundación y que en el caso del Opus Dei su carisma es la santificación del trabajo ordinario. Pero lo que nunca se podrá argumentar es que un determinado carisma pueda oscurecer elementos esenciales del mensaje evangélico y excuse a los miembros de una determinada institución a seguir las enseñanzas de Jesucristo en su totalidad si de veras se quiere vivir en plenitud la vida cristiana. Además, en el caso del Opus Dei que propugna seguir a Cristo en medio de las realidades terrenas, difícilmente tiene justificación el desentenderse de la realidad que supone la pobreza y el mundo de los necesitados.
Crespillo
Septiembre 27, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Blogroll, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Universidad de Valladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | Aún no hay comentarios
La “caridad oficial” y el cariño de los arrinconados
Publicado originalmente en OpusLibros.org
Agustina L. de los Mozos, 20 de abril de 2007
Al hilo de lo que hoy ha enviado Líbero: “Homenaje a Antonio Petit“, lo que escribió Autckland: “Llorar” y la respuesta de Dago: “No quisiera que nadie que se va de la Obra lo pasara mal“, me gustaría hacer mi reflexión personal sobre la “caridad” fría e inexistente (la que transmite y practica la Institución) y el cariño real (de los “fieles” de a pie que no se han “institucionalizado”). En esta reflexión han influido las personas que siguen dentro y que he tenido y tengo ocasión de conocer en el día a día de la web y en el mío propio, que no todo es publicable como podéis imaginar.
Soy muy crítica con la institución en lo referente al establisment: directoras y directores fríos y calculadores, encabezados por un prelado y su séquito que no está en el mundo sino en las nubes y muy frecuentemente en la Clínica de Pamplona (quizá de visita pastoral, quizá en tratamiento). Creo que del mal llamado “buen espíritu”, de las costumbres y de los criterios, de la doctrina y de los medios de de-formación, la institución perjudica gravemente la salud espiritual, mental y física de las personas que son captadas en edades jóvenes: numerarias y numerarios, numerarias auxiliares, agregadas y agregados, y deja “tocados” al resto. Sé de ex-cooperadores que les cuesta levantar cabeza y no digamos de supernumerarios. Todo eso no se debe a errores humanos, sino a que la institución está viciada desde la raíz (como escribió Flavia).
La obra fuerza a vivir una vida ¿religiosa? (sectaria, digo yo) severísima a quienes no tienen vocación religiosa. ¿Qué son si no, los anteriormente votos [Constituciones de 1950] y ahora compromisos [Estatutos de la Prelatura, 1982], de pobreza, obediencia y castidad? De repente, niños y niñas a partir de los 14 años y medio se ven comprometidos para toda su vida en la esquizofrénica aventura de, por un lado: “ser un cristiano corriente” y el “no somos religiosos” pero, al mismo tiempo, no sólo deben practicar los consejos evangélicos propios de los religiosos sino que por añadidura, deben entregar su corazón, su libertad, su autonomía y hasta la conciencia “por voluntad de Dios”, a la Obra. Y compaginar esa dualidad. La lucha evidente de hacer realidad una “unidad de vida” con elementos tan antagónicos y opuestos, con una “voluntad de Dios” que sale de los despachos de los Consejos (las Asesorías [órganos de gobierno de las mujeres del Opusdei] sólo tienen voz pero no tienen voto, y la voz que tienen queda silenciada y a expensas del mandato de los sacerdotes que son los que de verdad gobiernan en el opusdei), lleva a un desgarro interior, a un “quiero pero no puedo”, que sólo deja cadáveres dentro y naúfragos fuera -hasta que nos recomponemos-. El papel de los “laicos” en la obra es ficticio puesto que nunca habrá un laico al frente de la institución y menos aún una mujer. La obra es una organización clerical por mucho que intenten disfrazarla, no al servicio de la Iglesia, sino al servicio de sí misma.
La “caridad oficial” la hemos experimentado los que estamos fuera y la experimentan los que están dentro. Es “caridad” sin ninguna base de amor, comprensión, cariño ni ponerse en el lugar del otro. No es ni caridad cristiana. Jesucristo dijo “amad a los otros como quisierais ser amados”. El santo fundador y sus predecesores en el cargo han sido y son la perpetuación de un sistema de marketing donde sólo importan las estadísticas del número (“La idolatría del número” de Antonio Esquivias). Pero eso no es amor. Es lo opuesto al amor. Ahora no pita casi nadie (afortunadamente) y los que pitan se van al poco tiempo, (afortunadamente para ellos).
La “caridad oficial” es un conjunto de frases hechas repetidas como autómatas por directoras y directores -el establisment-. Quien se vuelve “humano” en la obra es inmediatamente apartado del aparato directivo de esta “multinacional de las almas”, arrinconado y ninguneado. En el opusdei sólo hace “carrera” quien ignorando todo que significa amor, cariño y comprensión (ponerse en el lugar del otro), se olvida de que un día fue persona y tuvo sentimientos, para servir a una institución sin hacer caso a su conciencia ni al precepto natural tan básico de “hacer el bien y evitar el mal”.
Algunos de los que siguen dentro, los que han mantenido un corazón humano, que sufren con los que nos vamos y sufren por cómo se trata a los que están dentro, como Dago: “No quisiera que nadie que se va de la Obra lo pasara mal“, son numerari@s de a pie -conozco personalmente a muchos Dago-, son los que sin ningún cargo de gobierno pero con muchos años en la institución, -por motivos que hay que respetar: no podemos juzgar cuáles son las causas últimas de por qué siguen los que siguen, ya que el abanico de condicionamientos no nos lo podemos ni imaginar, los que les han hecho ir de un país a otro, de una ciudad a otra, que han sufrido mucho, muchísimo. Ellos son los que salvan la cara al opusdei en el día a día, los que ponen su hombro para no sufra éste, ésta, ese o aquél. Se ven más útiles dentro para ayudar a los de dentro que fuera de la institución, porque fuera ya no les podrían ayudar. Suelen ser esos a quienes los que les conocen, les dicen: “no parece que seas de la obra”. Son los que nos leen, los que quisieran que esta web fuera un punto de encuentro y no de desencuentro, los que recomiendan algún escrito publicado aquí a los que lo están pasando mal. Porque, como escribió Ottokar: “Nosotros somos vuestros hijos y vuestros hermanos“.
Quien intenta cambiar a la obra/institución de ser como es, no son los de la “caridad oficial” de sus directoras y directores, tampoco será la Iglesia -que hace oídos sordos, como escribe Gervasio-, serán los que lloran cuando nos vamos y los que sufren con los que están dentro.
“Ponerse en el lugar del otro” sólo es posible cuando estando dentro o estando fuera, se comprende que hay gente que sólo quiere echar una mano a quien sufre. Y los que siguen dentro con esa actitud, en esas circunstancias, con ese buen propósito de echar una mano, merecen mucho respeto -aunque muchos de nosotros no entendamos por qué siguen ahí-. Yo no entendía por qué siguen dentro algunos, pero visto lo visto y conocido lo conocido, hay gente que ayuda mucho a otros continuando “dentro”, sacrificando su proyecto personal de ser libres en pro de abrirles las puertas de la jaula, a muchos otros.
Un abrazo,
Agustina López de los Mozos
Septiembre 25, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Universidad de Valladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | Aún no hay comentarios
Los fines ocultos de los “Proyectos sociales” del Opus Dei
Publicado originalmente en OpusLibros.org
Tammy DiNicola, ex-numeraria
Versión original en inglés: http://www.odan.org/true_dinicola.htm
La traducción al castellano ha sido realizada por amigos de esta web con la autorización de ODAN
El Opus Dei promueve muchos tipos de proyectos sociales de ayuda o de servicios que, vistos por encima, parecen encomiables y altruistas. Sin embargo, detrás de todos y cada uno de los esfuerzos que el Opus Dei hace para servir a los desposeídos o necesitados, existe un motivo secreto: reclutar nuevos socios para el Opus Dei. Como asociada numeraria del Opus Dei por dos años y medio, pude observar como es esa la realidad. Las siguientes historias reflejan mi propia experiencia mientras todavía era una asociada del Opus Dei.
En el verano de 1989, cuando todavía era miembro del Opus Dei, una directora me pidió que impartiese una clase de informática para estudiantes de educación secundaria de otros países. Ese programa había sido anunciado por el Opus Dei como una oportunidad para que muchachas jóvenes viniesen a los Estados Unidos a aprender inglés, informática y el “sistema de vida americano,” a la vez que conocían Boston y sus alrededores. Algunas de las muchachas ya sabían del Opus Dei en sus países de origen, pero la mayoría tenía un conocimiento muy limitado del Opus Dei.
Una semana después de la llegada de las chicas, las directoras me llamaron a una reunión con todas las asociadas numerarias que participaban en el programa. Inicialmente, me sorprendió el propósito de la reunión, pero nunca expresé mis sentimientos. Una de las numerarias tenía una hoja de papel mecanografiada con los nombres de las chicas que asistían al programa. A medida que se leía cada nombre, las diferentes numerarias opinaban si estaban cerca o no de pedir la admisión en la Obra, a menudo haciendo comentarios tales como “se confesó” (con un sacerdote del Opus Dei); “ha estado yendo a misa diaria”; “su hermana es de la Obra,” etc. Luego se establecía un plan escrito y se escogía a la numeraria que lo llevaría a cabo. Algunos “planes” incluían “le pediré que se confiese,” “le diré que se haga del Opus Dei,” “la invitaré a dirección espiritual o a misa,” etc.
Cuando por fin reflexioné sobre este incidente de mi vida, me di cuenta de que ya entonces estaba muy molesta por el abuso evidente de privacidad y manipulación de la amistad. Sin embargo, como miembro del Opus Dei, me habían enseñado a creer que la Obra era perfecta, y si tenía dudas o problemas, invariablemente eran por mi culpa o un caso de “mal espíritu.”
Aquel verano, traté de “ajustarme al molde,” pero me sentí terriblemente rara, y muy dentro de mí sabía que estaba haciendo algo equivocado. Me sentí muy apenada por las muchas chicas que creían haber venido a aprender inglés y divertirse, y en cambio fueron machaconamente presionadas para adaptarse a la forma de vida del Opus Dei. Eran jóvenes vulnerables que no sospechaban nada y eran incapaces de enfrentarse la tensión que se les provocaba. Había una muchacha en concreto que estaba incómoda todo el tiempo, y que creo experimentó una leve crisis nerviosa al final del programa. Muchas de las chicas esperaban ansiosamente el día de su partida.
Ese mismo verano, hubo varios proyectos sociales más, que otras numerarias realizaban. Uno de ellos era un campamento diurno para niñas necesitadas que vivían en Roxbury/Dorchester (un zona pobre de Boston). El énfasis y primera meta del proyecto era escoger muchachas universitarias “selectas” que pudiesen acercarse al Opus Dei mientras enseñaban cosas como artesanía, atletismo, matemáticas, catecismo o costura a las jóvenes necesitadas. El único objetivo de las reuniones entre numerarias, donde se hablaba constantemente de aquellas profesoras “selectas”, era ese acercamiento. Servir a la juventud necesitada tenía una importancia secundaria.
De la misma forma, otros proyectos, tales como el viaje anual a México para ayudar a gente pobre, eran fundamentalmente diseñados para encontrar y cultivar la amistad de gente que podía asimilar los ideales del Opus Dei y, despúes, unirse a la organización.
En el verano de 1990, oí que había la oportunidad, para una norteamericana, de ir a España a enseñar inglés durante el verano, a través de un programa del Opus Dei. Inmediatamente pensé en mi profesora de español de aquella época (con quien tenía amistad) que brincaría de alegría ante tal oportunidad. Le mencioné esto a la asociada del Opus Dei que estaba a cargo de todo el proselitismo con la juventud en Estados Unidos. Su primera respuesta fue preguntarme si la muchacha estaba lo suficientemente cerca al Opus Dei como para hacerse de la prelatura mientras estaba en España. Este era el requisito oculto para ser aceptado en el programa como profesora. Dado que mi amiga no era afín al Opus Dei, no fue considerada, aunque su currículum era excelente.
Interiormente, me enojé mucho después de este incidente y sabía, dentro de mí, que algo andaba mal. Desgraciadamente, debido a que mi mente estaba atrapada por el Opus Dei, no fui capaz hacer caso a mi conciencia.
Hemos oído muchas veces que el fin no justifica los medios. No importa el bien que pudieran hacer los proyectos del Opus Dei para necesitados porque no es correcto usar esos proyectos para engañar y manipular a los que confían en ellos. Jesucristo nunca curó a lo ciegos, a los enfermos, a los lisiados, a los endemoniados o a los arrepentidos con el propósito de reclutar a los Pedros, Marías, Andrés, Juanes o Martas; lo hizo como una muestra externa de su amor por los que curaba. El Opus Dei ha transformado lo que parece bueno en beneficio propio, sin importarle que está mintiendo y que puede hacer daño a muchas personas.
Tammy DiNicola, ex-numeraria
Septiembre 23, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Blogroll, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Universidad de Valladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | Aún no hay comentarios
Eres la IRREPROCHABLE
Publicado originalmente en OpusLibros.org
Cap.3 de ‘QUERIDA OPUS’
SATUR, 8.12.2004
Una idea sobre ti que mantienes invariablemente pase lo que pase, lo diga quien lo diga, es que eres irreprochable. Mejor: eres LA IRREPROCHABLE. Una institución que se puede aceptar sin reservas, con plena y total adhesión, que cumple todas las condiciones admitidas, ya sea de un modo expreso o tácito, para ser amada. O sea, que juegas a cara y cruz con una canica. Eres perfecta…
Una lástima. Si fueras un pelín más tolerante, si aceptaras que no siempre eres perfecta, que metes la pata, que te equivocas, que estás sometida a las limitaciones que todos tenemos, te iría mucho mejor. Ese modo de ser no te invalidaría, al contrario, te haría más humana -en el sentido que a ti te gusta de “humana como más sobrenatural”. Reconocer eso también te llevaría a decir “bueno, no está exactamente bien lo que se ha hecho, pero de ahora en adelante las cosas se van a intentar hacer de otro modo. Vamos a mejorar esto, esto y esto. Vamos a por ello”.
Lo irreprochable es posible, pero sólo con esa condición de que podemos mejorar en el futuro, de que no es algo acabado, esculpido, inamovible, acortezado, fosilizado… Y esa es la condición que te falta. Más aún, cuando alguno intenta aconsejarte algún cambio en modos de tu espíritu, de tu modo de actuar, en criterios de forma o de fondo sobre la pobreza -te lo tendrías que plantear-, o sobre la formación espiritual que das -también deberías de planteártelo- de los modos de hacer proselitismo… das la callada por respuesta y le metes una patada a seguir, como en el rugby, que lo envías donde el viento da la vuelta… que se lo pregunten a Ruiz Retegui y a tantos otros que pasaron de la planta de la Semana Fantástica del Corte Inglés a Oportunidades de Hipercor en un abrir y cerrar de ojos. Eso sucede por pensar… ¡A quién se le ocurre!: en la opus no hay que pensar nada. En la opus el espíritu es “obedecer o marcharse”.
Mira, la vida es un equilibrio entre certidumbres e inseguridad, pero las certidumbres nunca son absolutas. Hay que revisarlas, definirlas de nuevo, confirmarlas. No se puede decir, de ti ni de nadie: esto es seguro porque lo vi una vez con plena claridad. Las creencias tienen que ponerse a prueba en el tiempo, en el día a día, hay que andarlas. Nuestra conducta -la tuya también- tiene que estar apoyada en razones vitales que la aseguren y confirmen. No vale afirmar, como a ti te gusta repetir, eso de “¡te basta mi gracia!”, negando la naturaleza, el carácter, la forma de ser de cada cual. Negando las “razones vitales personales”. No somos iguales, aunque nos parezcamos.
Te olvidas de que existe una maravillosa posibilidad humana y es la de poder decir “desde ahora voy a volver a empezar”.
Eres la remamangüeva. Ayer me escribía un ex, y me comentaba que todavía no había conseguido cerrar la boca ante el comentario que le hizo uno -uno así como muy preparado y todo un Jefe de planta de la Cosa- cuando leyó la carta que éste había escrito al Perlado de la opus pidiéndole la dispensa de sus compromisos: “eres un sentimental”. Le dijo “eres un sentimental” como se dice “tú eres gilipollas”. Y todo es que el chico había abierto su corazón de par en par sabiendo que se despedía, y lo hacía a su manera. Sangrando.
¿Y ése tío qué quería?. ¿Que le escribiera “vete a tomal pol culo tú, la opus y los cien mil hijos de San Luis y dame ya la dispensa que si no te meto un guantazo que ves a Tía Carmen vestida de Popeye el marino soy…?”… pero no. Era un sentimental, el pobrín. Y el otro un capullo. Y, encima, psiquiatra.
Y es que lo llevas en la sangre, encanto. Leyendo el comentario de este amigo recordé una frase de uno -éste ya no es que sea Jefe de Planta, éste tiene hasta nombre y apellido de calle en Barcelona- que me dijo un día en Roma refiriéndose al subdirector de San Rafael de una delegación “a fulanito lo que le pasa es que tiene sentimientos y sufre cuando hay que apretar para que pite alguien, y es que los de San Rafael tienen que ser tíos muy duros. Si son sentimentales sufren mucho”. Y no le faltaba razón.
Nada. Tú a lo tuyo. A la irreprochabilidad.
Un conocido mío dejó a su mujer y contaba “se acabó con ella, chicos. Llevo días pensando sobre lo nuestro y sabía que algo se había enfriado entre nosotros. Y se lo dije: lo que echo de menos en ti no es tu piel sino tu ropa”. Nos quedamos a cuadros.
Pues contigo es todo lo contrario: lo que se echa de menos en ti es tu desnudez. Hombre, algún fallo tendrás, algún defecto, alguna mancha, alguna cosilla. Y no me vengas, que ya nos conocemos, que los errores son de las pelsonas cuelpos humanos, que sí, que también, pero me parece que tú también tendrías que hacértelo mirar. Un poco.
En la carta de Don Álvaro que nos ha colgado Orejas, por ejemplo, dice unas cosas de nosotros que uno se pregunta si está leyendo a un santo o a un tío con ganas de joderte el resto de los putos días que te queden de vida. Porque da manteca fina para hartarse. Parece que estaba escribiendo y tal, y al llegar a la página de marras, la de los ex, dijo “todos fuera, dejadme solo, que se van a enterar estos… ¡¡¡dejadme soloooo!!!”. Y a zumbarle a la badana.
¿Cómo se puede escribir así, a peso, al buen tuntún, midiendo a todos por el mismo rasero, eso de “si alguno de mis hijos se abandona y deja de guerrear, o vuelve la espalda, que sepa que nos hace traición a todos: a Jesucristo, a la Iglesia, a sus hermanos en la Obra, a todas las almas”. Sí, hombre sí, y al Barça, y a las Clarisas de Cotatuero, y a mi abuela Dolores que en culo tiene flores.
Y eso de que “se ha puesto el corazón en los encantos de una vida mundana, y en lugar de servir, se ansia sólo triunfar; en lugar de darse, tener; en lugar de Amor, egoísmo; y al fin, en lugar de negarse a uno mismo, se niega a Dios. Entonces, donde había entusiasmo y alegría, aparecen el aburrimiento y la tristeza mala…”.
Pues no, listillo. ¿Encantos de la vida mundana?: suena a “Manual de Urbanidad para señoritas”. Los encantos de la vida mundana los viví contigo, que allí se vive encantadoramente bien. No me fui ni para triunfar, a ver si te enteras, ni pata tener -tú sí que tienes y, además, no das nada gratis, que vas a cobrar hasta el agua bendita en los cursos de retiro, y que no gastas ni en bromas -. Ni me fui para ser egoísta -donde lo era, y mucho, era viviendo como un burgués en cualquiera de tus centros y casas de convivencia, que se vive que te cangas-. Ni abandoné para negar a Dios -tú lo niegas en este texto donde cuesta reconocer que el opus sea del mismo Dios que se supone que tú y yo tratamos. El Tuyo es Jehowa el Terrible.
Y de aburrimiento y tristeza mala, narices. ¡¡¡Joder con el dichoso rejalgar ya, hombre!!!.
¿Pero no te das cuenta de que así no puedes ir por la vida?. ¿De verdad que no lo ves?.
Mira, me he cogido tal rebote leyendo la carta de Don Álvaro que me voy a la calle a hacer una pintada y así me relajo, que es que me pierdooooo.

Septiembre 22, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Blogroll, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | Aún no hay comentarios
Lo que no sabe el Opus Dei
Publicado originalmente en OpusLibros.org
Capítulo 19 y último de ‘¿Alguien sabe qué es el Opus Dei?’
Satur
Lo que no sabe el Opus Dei de sí mismo es que también puede languidecer y extinguirse, puede ser una caricatura de su espíritu, puede ser una figura parada en el tiempo, patética en su maquillaje de modos externos hechos de apariencias de perfección, tan falsa como esa señora que relata Charles Dickens en Grandes Esperanzas, que vive encerrada en el comedor de su frustrado día de bodas, las ventanas cerradas durante años, el festín podrido y caducado, las ratas en su entorno, telarañas y polvo, ella vestida durante años con el raído traje de bodas -en su día fantástico-, con modos aristocráticos e histriónicos, con una reloj parado en una triste hora de un año, hace mucho…
Puede ser una mentira hecha de frases preciosas tejidas con hilos prestados del Evangelio. Es fácil parecer bueno, y embaucar, cuando se nombra a Jesucristo, a Nuestra Señora, al Amor de los Amores, cuando se aconseja “Señor, en tus manos abandono lo pasado, lo presente y lo futuro, lo grande y lo pequeño…”
Viendo los predicadores de sectas en la televisión uno se queda sinceramente imantado por la fuerza de esas palabras -que usan magistralmente- de esos gestos, de esa devoción; y alucina contemplando estadios de fútbol rebosantes de gentes piadosas, entregadas y dispuestas a creer. ¿Es falso todo aquello?, ¿se puede uno reír de toda esa liturgia de rezos aparentemente sinceros, con personas aparentemente decentes, con metáforas ricas en contenidos interiores?… Y, sin embargo, algo huele a podrido, a necesidades terriblemente anónimas, fácilmente manipulables, en aquellos fieles, a histrionismo en sus pastores, a seguridades de todo a cien, a celofán de alegrías tipo “¡¡¡Si los buenos actuamos con las manos, plas, plas, plas…!!!”
En su ceguera, en su fatuidad y en su engreimiento de santidad de perfectos a base de repetición de actos perfectos, el opus dei puede creer vivir una pobreza hecha de frases preciosas sin vida que le anime: una pobreza en casas de lujo, con zapatos de lujo, con sotanas de lujo, con seis plazas de garaje, con colegios de lujo, con comidas de lujo, con fieles, no pocos, que viven en casas, chalets y ambientes de lujo. Pueden creer vivir una caridad hechas de frases conmovedoras de espaldas a su familia, a los pecadores del mundo, a la tristeza del mundo -esa que hace a tantas personas contradecirse-, a la miseria del mundo, a los palizas del mundo, a los que nos complican la vida, a los pobres también. Pueden creer vivir una alegría de hijos de Dios que es una mueca autosuficiente y agria con los que no entiendo, con los descreídos, con los ignorantes, con los fracasados, los frívolos, los “malos”, una alegría bobalicona, infantiloide, simple como la idiotez. Pueden creer vivir un amor a la libertad, esa que predicaba Escrivá diciendo que se pondría del lado del perseguido, aunque no tuviera razón, sólo por ser perseguido (¡québonitooo!), que está cerrado al derecho que tienen otros a equivocarse, también los que hemos dejado la obra de cara, sin esconderse, sin miedo, diciendo lo que había, y mirarlos con pena, con dolor, como apestados, negándoles el pan y la sal, profetizando lo peor en esta vida, y en la del Infinito y más allá.
Pueden creer vivir una entrega maravillosa de cumplimientos por amor, delicada y sencilla, y crear puñados de neuróticos obsesivos, angustiados y narcotizados en una vida mustia y triste. Pueden creer vivir un apostolado de cien nos interesan cien, dirigido, manipulador y fanático. Pueden creer vivir una castidad positiva y estar en mundos desnaturalizados, voluntariosos, normativizados, lejos de afectividades libres y, con frecuencia, débiles (esas debilidades que Jesús perdonaba porque las entendía). Pueden creer vivir una educación en la responsabilidad y el amor, y andar en capillas elitistas, clasistas, interesadas y algo porcinas en su modo de ver la vida….
Es su problema.
Tuve la suerte de acompañar a Jaume desde el diagnóstico de su enfermedad, muy larga y muy dolorosa, durante varios meses. ¿Te acuerdas, Jaume, de aquellas conversaciones?. Me decías “tú y yo nos hemos colado en el opus dei”. Y era verdad. Tantas horas los dos en silencio, tú con los ojos cerrados, jadeando, y al caer la noche… “¿sabes en qué pienso cuando estoy así?: imagino que estoy en medio del mar -¡cómo te gustaba el océano!- de tertulia con los pocos amigos que he tenido (cuatro), tranquilos, serenos, flotando en las aguas, y ¿sabes?, el mar es el corazón de Dios”. Veías el océano como el corazón misericordioso de Dios, sumergido en Él, y a mí me parecía que era el tuyo.. Dios lo tiene aún más grande. ¡¡¡Cuántas veces me hiciste repetir ese punto de la estación del Vía Crucis que dice que cuando veas un crucifijo, si te saltan las lágrimas, no las reprimas…!!!”, y me hacías una señal con el dedo como pidiendo que lo volviera a leer otra vez, y otra, y otra, y otra.. ¡Qué pena nos dábamos los dos, tan solos!. Mira que eras bestia, y arisco, pero aquel día que al despedirme te dí un besote en la barba, callaste, seguiste con los ojos cerrados (yo esperaba una auténtica coz de las tuyas), y descubrí que nadie te había entendido ni en el opus dei, ni fuera.
Y pienso, Jaume, que quizás algunos buscamos fuera del opus dei un corazón más grande, el de la Iglesia, el de Jesús, capaz de entendernos, fuera de tanto criterio, tanta tontería, que no va con uno.
Para ti, Jaume… Que nos veamos en ese Mar.
FIN DEL LIBRO
Septiembre 19, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Universidad de Valladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | Aún no hay comentarios
La captación en los Colegios del Opus
Publicado originalmente en OpusLibros.org
C.S. (España), 22-1-2003
Respondo al mensaje firmado por los “kuatro mosketeros” (los del colegio del Opus de Sevilla), del 20-01-2003.
Creo que es bueno que se corra la voz en vuestro colegio -y en todos los del Opus- de la existencia de esta web. Así conoceréis la verdad sobre esta secta.
Yo mismo fui del Opus y profesor de un colegio de la Obra durante 8 años. Y considero que es necesario que todos conozcan los medios que utiliza el Opus Pater para captar numerarios y agregados:
- Cómo se manipula la conciencia de chicos de 13, 14 y 15 años para que “piten” (pues, tal como me decía mi director en aquella época, “cómo va a pitar uno de 20 años, si tiene la conciencia ya formada; es más fácil ‘tratar’ a los de tu curso”).
- Cómo se le dice a uno de esa edad: “chico, tú tienes vocación, aunque no lo veas ahora” (la verdad es que muchas veces que lo dije, yo tampoco lo veía, pero bueno). Y cómo se lava la cabeza con aquello de “¿no querrás ser como el joven del Evangelio, a quien Jesús dijo ‘déjalo todo y sígueme’ y el joven no lo hizo y se fue triste…?” ¡¡¡Qué gran farsa!! Uno tiene que buscar la Verdad, tiene que buscar su vocación por sí mismo, uno tiene que ver su camino y no que se lo vean los demás por él.
- Cómo se presiona a los chicos para que “piten” mediante una estrategia perfectamente diseñada: lo que a mí me decían los chicos con los que trataba, se lo contaba a mi director en la “charla semanal”. Y éste, a su vez, lo exponía en el Consejo Local. ¡¡Vaya forma de manosear a las personas!! Y el Consejo diseñaba una estrategia individualizada para aplicar con aquel chico. Así pues, lo que yo le decía al chico, lo que el sacerdote le decía al chico en la confesión, y los mensajes subliminales que lanzaba el sacerdote en la meditación… todo estaba perfectamente organizado para el chico en cuestión pidiera su admisión en el Opus.
- Cómo, cuando entras, no te lo cuentan todo. Te lo van contando poco a poco para que no te empaches. “Como un plano inclinado…”, decíamos (y supongo que seguirán diciendo). Al principio, no te cuentan lo del extenuante Plan de Vida (o no te lo cuentan entero), tampoco te dicen lo del cilicio ni las disciplinas, ni el Índice de libros prohibidos, ni la ducha fría, ni el proselitismo agresivo que estás obligado a hacer y ha rendir cuentas periódicamente como si se tratara de la Cuenta de Explotación de una multinacional, ni la corrección fraterna (modo de conseguir un “estado policial”), ni el hecho de que cuando trabajes tendrás que dar a la Obra tu sueldo íntegro, ni tantas otras cosas…
- Cómo una vez dentro no puedes pensar por tí mismo: no busques la verdad, te dirán, la verdad ya la hemos encontrado nosotros, y está en las notas que llegan de Roma, en las Constituciones, en el Catecismo de la Obra, en las normas… Tú sólo mueve tu voluntad para hacer lo que el director te “sugiera”, pero no uses tu inteligencia. (Y las mujeres mucho menos, “vosotras no hace falta que seáis inteligentes, basta con que seáis discretas”, decía San Marqués de Peralta).
- Cómo una vez dentro debes obedecer y obedecer: te dirán que “tienes que ver la voluntad de Dios en aquello que te diga tu director”, “obedeciendo no te equivocarás nunca”, “es de mal espíritu contradecir al director”,…
- Cómo te dicen al principio que la Obra sólo obliga en lo relacionado con la vida espiritual de uno, pero no en temas profesionales, etc, etc, y que uno es libre para dedicarse a la profesión que desee. ¡¡ Mentira !! Te “sugerirán” cuál es el trabajo profesional que mejor les conviene que desarrolles (normalmente, profesor de un colegio del Opus). Y cómo debes hacerlo.
- Cómo te dicen que el Opus Dei es de Dios. Ese Monstruo que sólo engendra fanáticos no puede ser de Dios. No es de Dios.
- Cómo tu objetivo principal será hacer proselitismo (hacer que muchas personas entren en la Obra), en vez de hacer apostolado (hacer que muchas personas se acerquen a Dios). Pues para ellos la Obra y Dios son la misma cosa. Y cómo les importan un cuerno las injusticias sociales, y los marginados, y los pobres… “Nosotros somos probres”, te dirán. Pues menos mal que son pobres, porque si llegan a ser ricos… “La pobreza es estar desprendido de las cosas, pero no consiste en carecer de ellas”, dicen. Parece increíble que alguien pueda creerse eso en pleno siglo XXI.
- Cómo te presionarán para que no abandones la Obra. El fundador decía: “Hijos míos, sedme fieles”. ¡¡Sedme fieles a mí, decía, no a Dios ni a la Iglesia ni siquiera a la Obra, no, a él!! Y cómo te diran que la Gracia de Dios te llega a través del Padre, y si abandonas la Obra te separarás de esa fuente de Gracia, y te irás de cabeza al infierno. “Yo no doy un duro por el alma de un hijo mío que tira la vocación por la ventana”, decía el fundador. ¡¡Que gilipollez más grande!! La Gracia viene de Dios, y Dios no la delega, ni la transmite como si fuera un Administrador de una S.A. que delega en escritura pública sus funciones a un Apoderado.
- Cómo, si finalmente consigues irte -que no es fácil- lo pasarás fatal porque tendrás que adaptarte al mundo real (y eso que los de la Obra son “cristianos corrientes”: eso no se lo creen ni ellos). Si lees el libro de Mª Carmen Tapia, verás que cuando ella abandonó la Obra el sacerdote le aconsejó que se pusiera en manos de un buen psiquiatra.
He escrito estas líneas improvisando, de un tirón. Quizás las ideas están desordenadas. Así que, “kuatro mosketeros”, seguid leyendo esta web que explica mejor que yo la verdad sobre esa gran farsa que se llama, erróneamente, Opus Dei.
Septiembre 18, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Mayor Peñafiel, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Secta, Sectas Destructivas, Universidad de Valladolid, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | Aún no hay comentarios
Un día me encontré raro
Publicado originalmente en OpusLibros.org
Capítulo 14 de ‘¿Alguien sabe qué es el Opus Dei?’
Satur
Un día me encontré raro, no coincidía por dentro, ni por fuera, conmigo mismo. No era quién sabía debía de ser. Me parecía que vivía fuera de mi naturaleza; Satur estaba muy lejos de Satur: deteriorado y roto. Me había convertido, después de 27 años en el opus, en un esclavo de un papel en la comedia social de la prelatura. Estaba como ausente de mi propia existencia; de repente caes en la cuenta de que te estás engañando y, lo que es peor, engañas a los demás, y que ese engaño impregna todas las relaciones, incluso las más íntimas.
La gente, tus hermanos, los cooperadores y amigos, no son rostros, sino máscaras de teatro que se intercambian promesas, gestos cariñosos, consuelos de elegidos e iniciados en la superficialidad de palabras mil veces dichas, frases hechas, tics de grupo, consejos acortezados… En todo ello se podía mezclar la emoción como en el teatro, o en el cine, pero esta emoción no tocaba el fondo solitario del alma, de la mía; esa emoción estaba ligada a una imagen, no a una realidad; nacía de una representación, no de una presencia. Y me parecía que toda aquella peña, yo incluido, se sentían en sus almas tan pobres que lo que más temían era su propia desnudez. Preferíamos intercambiarnos falsas riquezas antes que unir nuestra verdadera indigencia. Me había convertido en un hipócrita.
Te obligabas a hacer la charla y contar tus confidencias de un modo absurdo, difícil, sin vida. Ése que me escuchaba no era un amigo, ni siquiera un hermano: era un burócrata, un funcionario acostumbrado a representar lo que se espera de su cargo y condición. Incluso en aquellos primeros años de entrega, cuando uno vivía una sinceridad salvaje, con frecuencia patológica (forzada la intimidad hasta límites peligrosos), incluso entonces sentías ese desasosiego interior que produce lo artificial. Y cuando era yo quien escuchaba, quien atendía, a pesar de buscar lo mejor para esa persona, ¡ay!, con cuanta frecuencia todo era la costumbre de un horario, las frases hechas del sistema, los gestos que sabía debía de hacer y los consejos políticamente correctos que asentar en esa alma. No había vida. Observaba que bastantes de esas biografías que me rodeaban o acompañaban, la mía incluida, se sostenían sobre creencias que andaban muy lejos de la libertad, del amor, de la madurez. Preferíamos vivir en los criterios, las consignas, las normas, la seguridad de que me lo den todo hecho. Todos sabemos que las religiones no salvan al hombre, por muy perfectas y normativizadas que se presenten. Es Jesucristo… pero fácilmente caemos en la tentación de abrazarnos a instituciones que prometen la salvación con sólo permanecer fieles a ellas. Nos convertimos en autómatas que incluso están dispuestos a reprimir la biología más elemental -sentir, tocar, amar, reír, llorar- para entregarse con risueña insensatez a un destino gregario; con el cebo de una promesa de santidad segura a base de frases millones de veces repetidas que atornillan la conciencia, con chutes semanales de medios de formación personales y colectivos, de retiros mensuales y convivencias, con la corrección fraterna, que narcotizan el sentido crítico noble y responsable y que generan adicciones personales al grupo y peleles de tomo y lomo. Se prefiere vivir una vida vicaria, encerrada en una cámara de asepsia y autismo con ese mundo que se dice amar, pero en que queda excluida, en esa cámara, cualquier germen de humanidad, porque se es clasista y elitista.
Para volver a vivir con los demás sin máscaras ni maquillajes debía primero coincidir conmigo mismo, es decir, desembarazar al alma del yo y a la persona del personaje. Darme y enseñarme al mundo, al mío, tal como soy, dar sin saber que doy -todo lo contrario de lo que hacía en la opus, que te das sabiendo qué das-. Deponer todas las armas y todas las máscaras, andar sin esos movimientos de defensa y ataque que hacen de la vocación, del amor, un juego lleno de reglas, normas, criterios donde se refleja una perfección tan absurda como estéril. Gracias a Dios, prefiero unos instantes de verdadera comunión, lo que dura una mirada, uno sólo de esos minutos divinos que despojan al alma de todo lo que no es ella misma, a vivir en la fantasía narcotizada que, con sus intercambios de falsa moneda, no conducen más que a la unión de dos sombras, o al narcisismo de la santidad. Muchas veces deseamos tanto escapar de la soledad, buscamos la seguridad de un modo tan compulsivo, que olvidamos las dos cosas imprescindibles: la pureza del amor y el respeto de la libertad entre los que se aman.
Precisamente ninguna de estas dos cosas existían en mi vida en el opus. Mi amor no era puro; quizás ya no quedaba ni amor. Hay ciertos sentimientos que se le parecen, pero no los llamo amor (hace tiempo que esos sentimientos no me engañan). ¿Respeto a la libertad entre los que se aman?; en el opus dei no saben qué significa la palabra libertad. Se habla mucho de ella, pero desconocen totalmente de qué trata. Es muy difícil ser libre cuando ya de pequeño te enseñan a que cuentes todo con una sinceridad salvaje en una confidencia semanal donde obligan el temario, se te impone: Fe, Pureza, Vocación; cumplimiento de las normas una a una -con hojita incluída para que no olvides ni una; apostolado -con repaso de la lista de amigos-, trabajo, mortificación -con su lista de pequeños sacrificios-, amor al Padre, devoción a San Josemaría… ¡un mundo!. Y te enseñan, lo repiten hasta la saciedad, que si uno en la charla no habla de pureza, malo. Mala señal. No decían “si uno no habla de Fe, malo”, o “si uno no habla de apostolado, malo”, lo que se recalcaba era la Pureza: si no se habla de Pureza, malo, es que hay algo seguro. Y así te veías a contar una cantidad de tonterías, algunas rayaban la patología freudiana más profunda, por contar “algo”. El que conoce sabe de qué hablo.
La sinceridad, la de verdad, no tiene cabida. Si dices que estás en crisis te dan la vara de tal manera que prefieres callar y marchar cuanto antes; no buscan tu bien, no te escuchan. El director de turno, aunque sepa que lo mejor es aconsejar otro camino, se resiste a ser consecuente porque sabe que eso no lo puede decidir él: lo decide la prelatura a través de un Spíritu codificado donde no caben biografías personales, diálogos tranquilos; no entiende que la vida es argumental, lo que supone variaciones, etapas, y posibles cambios buscando lo mejor en el otro; no escucha, porque no le cabe en la cabeza, que esa imagen de continuidad buscando su propia vocación (a veces más sensata y ” pequeña” que la de darle la vuelta al mundo como un calcetín) en cualquier persona es esencial. La vida se detiene, tiene pausas, remansos, vuelve a empezar una vez y otra en circunstancias distintas, después de que se han operado cambios que quedan incorporados a lo anterior. Por mucho que se insista en la continuidad, en la fidelidad a cualquier precio, no está reñida con el cambio permanente en el que se vuelve a empezar una y otra vez. Se puede ser fiel a uno mismo dejando la senda del opus dei. Y más cuando él no quiere oír: sólo quiere el número, la cantidad, la perseverancia autómata. Como esas personas posesivas que sacrifican su vida a una mujer, a un esposo o a un amante, con el que no han tenido más intercambios interiores que los que podía haber tenido con un animal, o con la muñeca que tuvieron de pequeñas. Y lo más grotesco es que los desdichados que son el objeto anónimo de ese entregamiento falso se creen escogidos, especialmente preferidos y queridos por sí mismos. Como esa gallina amorosamente encorvada sobre unos caracoles -de noche le robaron las crías que guardaba con cariño- supliendo y prodigando en su instinto ciego e irresistible el mismo amor, idénticos cuidados. El objeto no tiene importancia, el intercambio no es necesario. La gallina, cerrada sobre sí misma y radicalmente incapaz de elección y de comunión, se aferra a cualquier objeto para satisfacer su necesidad.
Y encuentras actitudes que te duelen. Mucho.
Conozco una supernumeraria que tuvo el mismo año dos hechos. La muerte repentina de una hija numeraria -falleció mientras dormía a los treinta años-, y la marcha del opus de un hijo numerario. Todavía hoy, cuando habla de estos temas dice, sin rubor alguno, “me dolió mucho más que mi hijo abandonara el opus dei que la muerte de mi hija”. Si eso no es fanatismo, que venga Chichinabo y me lo diga.
Una hermana mía, numeraria, rezó y pidió al Señor -sabiendo que me estaba planteando dejar el opus- que me muriera antes de abandonar el opus. Dios no la escuchó. Gratias, tibi Deus, gratias tibi!.
No son anécdotas aisladas. Se pueden contar a patadas. Esto se enseña: se anima a la gente a rezar para pedir la muerte antes de fallar en tu vocación. Cuando estás bien, pues no pasa nada, lo pides encantado. ¡Ay, cuándo estás mal!: se sufre, y se sufre mucho. ¿Quién causa ese dolor, eso desquiciamientos?..
- ¿Oiga, es la opus de dios de la prelatura?
- Sí, aquí es. ¡¡¡PAX!!!
- In aeternum, forever. Oiga, que me gustaría de saber porqué producen de dolor y de desquiciamiento con ciertos consejos sobre de que si te vas eres un desgraciado y de que no te querrá naidie como nosotros y de que el infienno está lleno de bocas cerradas y gente que se ha ido.
- ¡¡¡PAX!!!
- Sí, vale, Pax: pero que me gustaría de saberlo.
- ¡¡¡PAX!!!
- Ya, Pax, ok, Pax: pero que de porqué.
- ……………………………………………..
No sabe. No contesta.
Septiembre 15, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | Aún no hay comentarios
Prohibida la libertad de expresión para hablar del Opus Dei
Publicado originalmente en OpusLibros.org
Publicado en “LE TEMPS” – Sábado 2 febrero 2002
Patricia Briel
El original en francés
El Padre jesuita Albert Longchamp, redactor jefe de “Echo Magazine” y director de la revista “Choisir”, ¿recobrará la libertad para hablar sobre el Opus Dei, libertad denegada durante más de veinte años?. El mismo vio cómo en mayo del mismo año le prohibieron formalmente expresarse en público o escribir cosa alguna sobre esta prelatura por el simple hecho de haber publicado en la revista “Choisir” de febrero de 1981 un estudio minucioso y crítico sobre el Opus Dei -del que ni siquiera era autor-.
La prohibición emanaba del Superior General de la Compañía de Jesús, quien actuaba igualmente por orden del Secretario de Estado del Vaticano en aquella época, el Cardenal Casaroli. ¿Fue éste último informado de la publicación de este artículo por un miembro de la Obra en Suiza?. No cabe duda.
Fuere como fuere, el Padre Longchamp se vio obligado a cesar cualquier debate sobre el Opus Dei, “aun cuando los hechos descritos son exactos” y “con el fin de no atentar contra la caridad en la Iglesia”, precisaba su superior. Profundamente sorprendido por esta orden y acuciado por otras preocupaciones, el Padre Albert Longchamp obedeció durante 21 años, con tan sólo una excepción que le costó una severa advertencia.
Pero hoy, animado por la iniciativa de un diputado de dirigirse al Obispo de la Diócesis de Lausanne, Genève et Fribourg, ha decidido romper el silencio que le fue impuesto. Para él, la situación se ha vuelto totalmente insostenible: periodista que ocupa un cargo de responsabilidad en dos revistas cristianas en Suiza, presidente de la Comisión de Comunicación en el seno de la Conferencia de Obispos suizos, se ha visto forzado al silencio cuando hablar de la Obra forma parte de sus deberes profesionales, tanto más cuando el fundador del Opus Dei iba a ser canonizado en breve.
Su decisión empezó a madurar el año pasado cuando se publicó la carta de un lector en “L’Echo” del 22 de marzo de 2001. En la carta expresaba su deseo de conocer mejor el Opus Dei y, por consiguiente, su deseo de leer un artículo sobre esta institución en la revista. Albert Longchamp respondía a la misma con un “non possum” -no puedo- publicado igualmente en “L’Echo” del 22 de marzo: ” Desde 1981 (…) me está prohibido, bajo pena de sanción, buscar y difundir información, “aún siendo exacta” referentes a esta Institución, su organización, sus objetivos y sus estructuras (…). Esta medida nunca ha sido abolida por el Vaticano. Recibe mis sinceras disculpas.”
Sorprendido tras conocer la prohibición que recae sobre Albert Longchamp, Pierre Marti-Manfrini, diputado del Gran Consejo genovés, escribe ocho días más tarde a Monseñor Genoud para solicitarle información sobre el Opus Dei, dado que el redactor en jefe de la revista no puede expresarse. Es la secretaria de Monseñor Genoud quien le responde. Le hace saber que el obispo le recomienda en un primer momento que se dirija a Albert Longchamp para obtener la respuesta a sus preguntas. En un segundo momento, el obispo anuncia que está dispuesto a recibir al diputado con el fin de hablar de ello. Con fecha del 13 de junio 2001, el diputado envía una nueva carta al obispo. Por supuesto que se dirigió al Padre Longchamp -escribe- pero éste le confirmó la prohibición formal de hablar del Opus Dei que recae sobre él. “Esto refuerza mi determinación, como católico, para intentar comprender esta conspiración del silencio, de alguna forma, esta “omertà”, continúa el diputado. Usted comprenderá fácilmente que espero de la jerarquía, y en particular de mi obispo, una aclaración sobre este asunto, con el fin de disipar cualquier duda en lo referente al poder de presión del Opus Dei en la vida de nuestra Santa Madre Iglesia.”
Seis meses más tarde, Pierre Marti-Manfrini, que dejó de ser diputado desde el mes de Octubre, no recibió respuesta alguna a su carta. Con fecha del 17 de diciembre, se dirige nuevamente al Obispo: “no puedo creer que el problema del Opus Dei no le concierna en absoluto, ni tampoco la prohibición formal hecha al Padre Longchamp para hablar sobre ello (…)” Al final de su carta, el antiguo diputado expresa nuevamente su deseo de entrevistarse con el Obispo.
Contactado por la revista “Le Temps”, Pierre Martín-Manfrini afirma no haber recibido respuesta alguna a su carta, y no comprender el silencio del obispo ni por qué Albert Longchamp todavía esta bajo esta prohibición. “No puedo admitir esta medida, -explica-. En la Iglesia, cada uno debe poder expresarse con total libertad.” Esta es también la opinión de Albert Longchamp, cuya libertad de palabra es apreciada por sus lectores. Se dice absolutamente dispuesto a ir a ver al Obispo y al nuncio para pedir que se levante esta prohibición que le hiere: “Me gustaría recuperar mi libertad de expresión. El Opus Dei forma parte del debate público y a mí se me impide hablar de ello aún cuando esta institución me informa regularmente de sus actividades. Es un atentado contra mi honor, mis derechos y una violación de la ética periodística. Una medida de excepción, como es esta, a favor de una institución de la Iglesia católica, en el contexto de un debate, que no tenía ningún carácter difamatorio, no es en modo alguno justificable”
Tras preguntar a Beat Müller, director de la Oficina de prensa de la Prelatura del Opus Dei en Suiza, sobre el hecho de mantener la prohibición que pesa sobre el redactor en jefe del “Echo Magazine”, manifestó su deseo de no expresarse sobre un asunto que juzga “depassé” , “Nosotros no podemos resolver su problema” afirma. El caso de Albert Longchamp está, pues, en las manos del Obispo. Tras haber sido contactado, Monseñor Genoud prefiere no tomar posición alguna por el momento con respecto a levantar la prohibición que pesa sobre el padre jesuita, deseando estudiar primero atentamente el expediente.
COMENTARIO
Veinte años después de los hechos, el que se mantenga a Albert Longchamp bajo esta prohibición es totalmente intolerable. De hecho ésta nunca ha estado justificada: El artículo que él había publicado en la revista “Choisir” respetaba todas las reglas éticas y deontológicas del periodismo. En ningún caso era difamatorio: Simplemente pretendía analizar el funcionamiento del Opus Dei bajo un punto de vista crítico. Hubiera sido de esperar que el Vaticano levantara esta prohibición después de algún tiempo. Este no fue nunca el caso. Albert Longchamp es periodista, debería poder expresarse libremente sobre el Opus Dei en las revistas de las que es responsable. Querer impedir el debate en el seno de la Iglesia católica con respecto a una institución controvertida es marcarse un gol mayúsculo en propia portería y un atentado contra el espíritu evangélico. El mismo San Pablo recomendaba la corrección fraterna entre cristianos.
Septiembre 12, 2007 Publicado por opusvalladolid | Asociación Esla León, Asociación Juvenil Arlanza Burgos, Asociación Juvenil Montealegre Oviedo, Asociación Juvenil Oyambre y Dobra, Asociación Peñavera Oviedo, Asociación Tamaral León, Asociación Torreón Segovia, Asociación Universitaria Artes, Aula Social, Casa convivencias Aldebarán Simancas, Casa de retiros El Rincón Tordesillas, Club Alcotan Zamora, Club Anciles León, Club Antares Valladolid, Club Arapiles Salamanca, Club Cerroalto Valladolid, Club Deva Gijón, Club Enol Oviedo, Club Ensenada Santander, Club Lendel Palencia, Club Montauca Burgos, Club Naranco Oviedo, Club Niara Valladolid, Club Nieva Avilés, Club Pinar Palencia, Club Prados Valladolid, Club Tempero Valladolid, Club Terral Salamanca, Club Torla Oviedo, Club Trechel Valladolid, Club juvenil Cerroalto, Club juvenil Niara, Club juvenil Prados, Club juvenil Tempero, Club juvenil Trechel, Club universitario Antares, Colegio Alcazarén Valladolid, Prelatura Opus Dei, Colegio Internacional Campolara Burgos, Colegio Los Robles Asturias, Colegio Mayor Los Arces, Prelatura Opus Dei, Colegio Montessori Salamanca, Colegio Peñalabra Cantabria, Colegio Peñalba Valladolid, Colegio Peñamayor Asturias, Colegio Pinoalbar Valladolid, Colegio Torrevelo Cantabria, Colegio Valmayor Gijón, Colegio de Fomento, Colegios Mayores Universitarios, Prelatura Opus Dei, Crisis Opus Dei, Delegación de Valladolid del Opus Dei, Documentos Internos Opus Dei, Encarnita Ortega Pardo, Escuela Deportiva Niara, Prelatura Opus Dei, Escuela de Hostelería Alcazarén, Prelatura Opus Dei, Ex miembros del Opus Dei, ExOpus, Guarderías Kids Garden, José María Escrivá de Balaguer, Obra corporativas Prelatura del Opus Dei en Valladolid, Opus, Opus Dei, Opus Dei Asturias, Opus Dei Burgos, Opus Dei Castilla y León, Opus Dei España, Opus Dei Gijón, Opus Dei León, Opus Dei Oviedo, Opus Dei Palencia, Opus Dei Salamanca, Opus Dei Santander, Opus Dei Valladolid, Opus Dei Zamora, Opus Libros, Prelatura personal del Opus Dei, Problemas psiquiátricos, Residencias Universitarias, Prelatura Opus Dei, Sacerdote Antonio Petit Pérez (Opus Dei), Secta, Sectas Destructivas, Ángel Lasheras Presas, Vicario Regional Opus Dei | | Aún no hay comentarios
LIBRE
"Una vez liberado del trauma que deja el Opus Dei: yo, por mi parte, puedo seguir asegurando que no he llegado a echar de menos ninguno de sus cuidados, de sus charlas, de sus consejos, de sus diálogos, de sus apostolados, nada. Porque era eso precisamente lo que costaba y me repelía por contradictorio". . Antonio Pérez Tenessa, ex Sacerdote numerario, Vicario Regional de la Región de España y Secretario General del Opus Dei.-
Entradas Recientes
- HUMOR: la masturbación y la Iglesia
- SUPUESTA CORRUPCIÓN: Quién era quién en la organización de la visita de Benedicto XVI en el Encuentro Mundial de la Familia (Valencia, 2005)
- Jordi Farrerons, Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica Española: “La masonería no es una sociedad secreta sino discreta”
- Entrevista a Rafa Nadal: “Para mí la religión es la mayor causa de mortalidad de la historia”
- ¿Oculta Enric Sopena su pasado?, Alfonso Rojo, director de PeriodistaDigital.com, le acusó de apoyar a los ministros de Franco cuando pertenecía al Opus Dei.
- Denuncia pública al colegio mayor universitario Albalat (Opus Dei en Valencia) por la retención de mi hijo Albert
- Colocan la primera piedra de la gran mezquita de Colonia
- Primer informe de la Visita Apostólica a la Legión de Cristo. Varias semejanzas con el Opus Dei
Archivos
- Noviembre de 2009
- Octubre de 2009
- Septiembre de 2009
- Agosto de 2009
- Julio de 2009
- Junio de 2009
- Mayo de 2009
- Abril de 2009
- Marzo de 2009
- Febrero de 2009
- Enero de 2009
- Diciembre de 2008
- Noviembre de 2008
- Octubre de 2008
- Septiembre de 2008
- Agosto de 2008
- Julio de 2008
- Junio de 2008
- Mayo de 2008
- Abril de 2008
- Marzo de 2008
- Febrero de 2008
- Enero de 2008
- Diciembre de 2007
- Noviembre de 2007
- Octubre de 2007
- Septiembre de 2007
- Agosto de 2007
- Julio de 2007
- Junio de 2007
-
Posts Más Vistos
- Denuncia pública al colegio mayor universitario Albalat (Opus Dei en Valencia) por la retención de mi hijo Albert
- Nuevo libro: "Kiko Argüello. Camino Neocatecumenal: 40 años de fe", de Virginia Drake
- ¿Oculta Enric Sopena su pasado?, Alfonso Rojo, director de PeriodistaDigital.com, le acusó de apoyar a los ministros de Franco cuando pertenecía al Opus Dei.
- El milagro de sor Verónica y el Convento de 134 monjas de clausura en Lerma
- El prelado del Opus Dei, Javier Echevarría, visitará Córdoba este mes de noviembre
- HUMOR: la masturbación y la Iglesia
- SUPUESTA CORRUPCIÓN: Quién era quién en la organización de la visita de Benedicto XVI en el Encuentro Mundial de la Familia (Valencia, 2005)
- Escándalo en la Universidad de Málaga entre un catedrático del Opus Dei (Manuel Juan Peláez Albendea) y un profesor gay
- Entrevista a Rafa Nadal: "Para mí la religión es la mayor causa de mortalidad de la historia"
- CONDENADO el psiquiatra Enrique Rojas Montes a pagar DOS MILLONES POR REVELAR SECRETOS PROFESIONALES
- ¿Cómo capta el Opus Dei a los menores de edad?, ¿Cómo les endosa una "vocación divina" con 14 años?
- El DESASTRE DE LA SELECTIVIDAD EN LOS COLEGIOS DEL OPUS DEI: Orvalle, Los Olmos, Tajamar y Retamar
-
Más de 400.000
- 410,830 visitas desde 11/6/2007
Blogroll
- 19 DE MARZO: ¿RENOVAR LA INCORPORACIÓN TEMPORAL AL OPUS DEI?
- Articulos Colegio Mayor Peñafiel: LA OTRA CARA DE LA MONEDA
- ¡Sal del Opus Dei! recursos para dejar el Opus Dei
- ¿CÓMO CAPTA EL OPUS DEI A LOS MENORES DE EDAD?
- Blog Opus Dei libros
- Club Juvenil Cerroalto, Valladolid
- Club Juvenil Tempero, Valladolid
- COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL
- Documentos secretos de la Prelatura del Opus Dei, en Opuslibros.org
- El Opus: ¿Qué es el Opus Dei?
- Escritos silenciados de Antonio Ruiz Retegui, sacerdote y teólogo
- Ex Opus de Costa Rica
- ExOpusDei con cientos de enlaces interesantes sobre el Opus Dei
- Fui numerario del Opus Dei
- GENTE DE AQUI, OPUS DEI VALLADOLID
- Los escritos silenciados de don Antonio Ruiz Retegui, sacerdote, físico y teólogo
- ODAN Opus Dei Awareness Network (USA)
- Opus Dei, ideas y reflexiones
- Opusfree, Once upon a time in opus dei
- Opuslibre (Francia)
- Opuslibros. Gracias a Dios, ¡nos fuimos! Opus Dei: ¿un camino a ninguna parte?
- Opuslivre (Brasil)
- OpusNo: Opus Dei, No Gracias
- Para los que enfermamos en el Opus Dei
- Sin miedo al Opus Dei
- Sinfonia Opus Zero (Portugal)
- TESTIMONIOS NO OFICIALES SOBRE ENCARNITA ORTEGA PARDO
- Vivencias de una mujer que fue del Opus Dei
- Vuelalibre. Comunidad online creada y formada por ex-miembros del Opus Dei
- WordPress.com
El Opus Dei en Valladolid- HUMOR: la masturbación y la Iglesia
- SUPUESTA CORRUPCIÓN: Quién era quién en la organización de la visita de Benedicto XVI en el Encuentro Mundial de la Familia (Valencia, 2005)
- Jordi Farrerons, Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica Española: “La masonería no es una sociedad secreta sino discreta”
- Entrevista a Rafa Nadal: “Para mí la religión es la mayor causa de mortalidad de la historia”
- ¿Oculta Enric Sopena su pasado?, Alfonso Rojo, director de PeriodistaDigital.com, le acusó de apoyar a los ministros de Franco cuando pertenecía al Opus Dei.
-
Spam Blocked
Meta